[Diario de Viaje] #AventuraArabe2017: Día 6 – Visita a Abu Dhabi + Gran Mezquita Sheikh Zayed (27/01/16)

Como no habíamos contratado el desayuno, pudimos dormir hasta tarde y nos levantamos pasado el mediodía, algo más descansados del largo día anterior.

La estancia de 2 noches en el Yas Island Rotana Hotel en régimen de solo alojamiento nos costó 654 dírhams (unos 167,65€). Menos mal que no cogí la opción de desayuno, la era 20€ por persona sin el 20% que te cobran de impuestos al llegar al hotel, y que no sale reflejado en el precio de la reserva…

Desde la habitación teníamos vistas al Yas Plaza, la zona de hoteles de Yas Island, famosa por acoger el circuito de Fórmula 1 de Abu Dhabi y el parque temático Ferrari World.

El día lo teníamos destinado a visitar la ciudad, por eso no teníamos tanta necesidad de levantarnos pronto, ya que, a diferencia de Dubai, los atractivos turísticos de Abu Dhabi aún son pocos.

Así como de las visitas a los parques temáticos me encargaba yo, decidiendo qué hacer en cada momento y dónde comer, ya que me había estudiado los parques, de las visitas turísticas a las ciudades se encargaba mi amigo, ya que él ya se conocía tanto Dubái como Abu Dhabi, por lo que sabía cuáles eran los mejores sitios de cada ciudad.

INTRODUCCIÓN ABU DHABI

Abu Dhabi es la capital de los Emiratos Árabes Unidos y, a pesar de ser la segunda ciudad más poblada tras Dubái, su ciudad más importante desde el punto de vista económico.

Al contrario que Dubái, con sus escasas reservas energéticas, Abu Dhabi es uno de los principales productores de petróleo del mundo (posee el 9% de las reservas del mundo), por lo que tiene un importante peso en la economía de la ciudad.

Siguiendo el ejemplo de Dubái, y ante la certeza de que las reservas de petróleo se agotaran en las próximas décadas, Abu Dhabi ha decidido invertir el dinero logrado por el petróleo en transformar la imagen de la ciudad, convirtiéndola en una moderna metrópolis.

Sin embargo, así como Dubái ha apostado por los megalómanos proyectos residenciales y de ocio (The Palm Jumeirah, Dubai Parks and Resorts, Ain Dubai, Ski Dubai, etc.), Abu Dhabi quiere diferenciarse de su emirato hermano apostando por la cultura y los modernos rascacielos de cristal, sin dejar atrás el ocio con su proyecto Yas Island.

Para llamar la atención del mundo, ya que difícilmente se puede competir con los proyectos de Dubái, construyeron Yas Island, una zona de ocio y deporte con un circuito de Fórmula 1, y están construyendo el “Cultural District”, un barrio en el que se concentrarán algunos de los mejores museos del mundo, con subsedes de los más famosos:

  • El Louvre Abu Dhabi, cuya apertura se espera este año, diseñado por el arquitecto francés Jean Nouvel.
  • Guggenheim Abu Dhabi, diseñado por Frank Gehry (al igual que el de Bilbao).
  • The Sheikh Zayed National Museum, diseñado por Foster + Partners.
  • Abu Dhabi Performing arts center, diseñado por Zaha Hadid.
  • Maritime museum

Mapa Abu Dhabi

De todas formas, Abu Dhabi ya tiene algunos interesantes atractivos turísticos en su zona costera, por lo que emprendimos el viaje para visitarlos.

El centro de Abu Dhabi se encuentra bastante lejos de Yas Island, esta isla está a las afueras de la ciudad junto al aeropuerto, y no existe metro, por lo que tuvimos que coger un taxi.

El taxi tardó una media hora en llevarnos hasta las Etihad Towers y nos costó 70 dírhams (unos 17,95€), siendo una prueba de lo lejos que estábamos del centro de Abu Dhabi, pero cerca de lo que más nos interesaba… el Cavallino Rampante.

Las Etihad Towers son un complejo de edificios con cinco torres situado en la zona costera de Abu Dhabi. Estas torres albergan en su interior hoteles y oficinas, y son famosas por haber sido el escenario de la escena más espectacular (y más imposible) de la película Fast & Furius 7.

La torre 2 es un hotel gestionado por Jumeirah que abrió sus puertas en el año 2012, convirtiéndose en el tercer rascacielos más alto de Abu Dhabi con sus 305 metros (lejos de las cifras de infarto de Dubái). En la planta 74 de dicho hotel hay una plataforma de observación, de ahí nuestro interés por dichas torres.

Al entrar a la recepción del hotel vimos un cartel indicando que el mirador estaría cerrado hasta las 15h00 y eran las 14h30… Preguntamos a las recepcionistas y nos dijeron que ya estaba abierto (menuda suerte haber llegado tan tarde), así que pagamos los 75 dírhams (unos 19,20€) que cuesta el acceso a la plataforma de observación.

La diferencia con el Burj Khalifa, a parte de la altura, es que con tu entrada te dan un cupón de 50 dírhams (unos 12,80€) para gastar en el restaurante del mirador, por lo que podríamos decir que la entrada sólo cuesta 25 dírhams (unos 6,40€).

El mirador, a 300 metros de altura, ofrece unas vistas espectaculares de la ciudad de Abu Dhabi, especialmente de su zona costera.

Lo primero que uno ve al llegar arriba es el vasto océano y el inmenso Emirates Palace Hotel, uno de los hoteles más lujosos y caros del mundo.

La primera diferencia que observé con respecto a Dubái es que la zona costera posee varios parques públicos de gran tamaño, confiriéndole un aspecto menos desértico (en Dubái eché de menos mayor presencia de verde, aunque en el desierto es difícil).

Otra diferencia importante es que hay muchos menos rascacielos y más “bajos”, pero su diseño es más moderno, con enormes fachadas de cristal, dando a intuir que son enormes complejos de oficinas. En Dubái muchos de los rascacielos son residenciales y hoteleros, por lo que encontramos balcones que afean el conjunto, a pesar de ello, Abu Dhabi está construyendo su propia versión del Atlantis The Palm en la Marina, en este caso un edificio residencial.

También se puede ver en la zona de Al Reem Island un complejo residencial de 3 torres unidas, The Gate Residential, que recuerdan mucho al Marina Bay Sands de Singapur.

A los pies de las Etihad Towers podemos ver zonas en desarrollo, como una nueva zona costera con calas y playas artificiales, demostrando el interés de Abu Dhabi de convertirse en un destino turístico, aún muy lejos de los niveles de Dubái.

Tras contemplar las espectaculares vistas me acerqué al baño, un baño todo de mármol, y pedimos un brunch, por a las 15h30 no era hora de “desayunar”, por mucho que fuera nuestra primera comida del día.

Al igual que en los hoteles, y a diferencia de Dubái, en los precios de los restaurantes no te viene incluido el 20% de impuestos, por lo que hay que tener cuidado con los precios de las cartas. Los precios de la carta eran bastante caros, a lo cual había que añadir el 20%, por lo que a los 50 dírhams del cupón tuvimos que añadirle unos 16 dírhams más (unos 4€), pero bueno, tomarte un brunch tranquilamente con esas vistas no tiene precio.

Al bajar de la torre nos dirigimos hacia el Emirates Palace hotel, el cual se puede visitar por dentro. Menos mal que llevaba guía, sino no se me hubiera ocurrido acercarme a ver el interior del lujoso hotel.

En la entrada del hotel me llamó la atención las normas del mismo, especialmente las referidas al vestuario, está claro que ir con tirantes y pantalón corto está muy mal visto en los Emiratos Árabes.

El hotel posee unos bonitos jardines que recorrimos hasta llegar a una plaza con una enorme bandera de los Emiratos Árabes, tras la cual, unas no menos grandiosas escaleras nos conducían a la entrada del lujoso hotel.

El Emirates Palace Hotel abrió en el año 2005 y es el hotel más caro jamás construido, posee 302 habitaciones y 92 suites, y todas sus habitaciones y salones están adornados con oro y mármol. Un hotel para reyes…

El interior del hotel es realmente abrumador, con suelos de mármol y cúpulas con detalles en oro. Es tan lujoso y exclusivo el sitio que está lleno de seguridades, que evitan que tomes fotos a las zonas más conflictivas, como pueda ser la recepción, para respetar la privacidad de sus clientes.

A pesar de ser un edificio de nueva construcción, es de estilo árabe clásico, convirtiéndose en un verdadero palacio de ensueño.

Como no, siendo el fin de semana del Año Nuevo Chino, nos encontramos con algunos decorados para celebrar la festividad china en un país muy interesado por el turismo chino, gracias a su “cercanía” y volumen (más de 1.000 millones de chinos).

Abrumado por tanto lujo (yo soy más en plan mochilero) y con el cansancio acumulado del viaje (la noche no había sido lo suficientemente larga), dimos una pequeña vuelta al hotel y le pedí a mi amigo seguir con la visita de Abu Dhabi, a pesar de que aún nos quedaban muchas alas y salones por recorrer.

El tiempo era muy justo, a las 17h00 empezaba la visita guiada gratuita a la Gran Mezquita Sheikh Zayed, y ya eran más de las 16h30, pero nos la jugamos, a pesar de la mezquita se encuentra en la otra punta de la ciudad.

El taxi tardó unos 20 minutos y nos costó 35 dírhams (unos 9€). Sobre las 17h00 estábamos pasando el control de seguridad, similar al de los aeropuertos, en el que habían dos colas diferenciadas: una para chicas con personal de seguridad femenino y una para los hombres con personal masculino.

Los nervios iban en aumento porque ya era la hora de empezar y la mezquita es inmensa, pero por suerte tenía a un fantástico guía que recordaba dónde era el punto de encuentro y llegamos justo cuando el grupo estaba entrando en la zona privada de la mezquita… Eran las 17h03, la suerte nos volvió a sonreír…

GRAN MEZQUITA SHEIKH ZAYED

En el año 1995, por iniciativa del propio Sheikh Zayed, primer presidente de los Emiratos Árabes Unidos y Emir de Abu Dabi, se empezó a construir una mequita que pretendía convertirse en todo un símbolo nacional, representando la apertura al mundo del Islam.

Sin embargo, Sheikh Zayed no pudo ver su magna obra terminada, murió en el año 2004, tres años antes de que finalizase la construcción, por lo que su hijo, el jeque Jalifa bin Zayed bin Sultan Al Nahayan de Abu Dhabi, actual presidente de los Emiratos Árabes Unidos y Emir de Abu Dabi, decidió que el nombre de este inmenso templo haría honor a su padre y fundador de los Emiratos Árabes Unidos.

La Gran Mezquita Sheikh Zayed abrió sus puertas en el año 2007, tras doce años de trabajos y un coste de 430 millones de euros, siendo el resultado de la colaboración de numerosos ingenieros y artesanos provenientes de todo el mundo.

La mezquita Sheikh Zayed es célebre por su color blanco puro, considerada como la estructura de mármol más grande jamás construida por el hombre, y la fusión de las diferentes arquitecturas islámicas en un solo templo, absorbiendo influencias de diversa procedencia, una fusión entre la arquitectura del imperio mogol y la morisca, siendo sus influencias directas la Mezquita Badshahi Masjid de Pakistán y la Mezquita Hassan II de Casablanca, en Marruecos, destacando también sus minaretes propios de la arquitectura árabe clásica.

La mezquita abarca una superficie de 22.412 metros cuadrados, con capacidad para más de cuarenta mil fieles, siendo la más grande de los Emiratos Árabes y la número 15 del mundo en capacidad.

Este impresionante edificio cuenta con cuatro minaretes de una altura de 107 metros y con 82 bóvedas de siete tamaños diferentes, incluyendo una bóveda de 80 metros de altura y 36 metros de diámetro. El complejo está recorrido por 1.048 columnas en el exterior y 96 en el interior.

En el interior destacan las 10 lámparas de araña que llegan a alcanzar los 10 metros de longitud y las 9 toneladas de peso, de hecho, la lámpara principal estaba considerada la mayor del mundo hasta que Qatar les quitó el record, aunque siguen poseyendo el de la más pesada. Las lámparas de araña están realizadas a base de cobre y recubiertos de oro, con cristales fabricados en Alemania por la empresa Swarovski.

La alfombra que cubre la sala principal es, con sus 5.627 m2, la alfombra más grande del mundo.

Sólo los datos técnicos ya abruman por sus superlativos, pero la realidad es infinitamente mejor. Este inmenso y bello templo es uno de los edificios más bonitos y espectaculares que he visto en mi vida.

El guía Omar, muy simpático él, fue explicándonos los detalles y curiosidades de esta inmensa mezquita de mármol procedente de Pietrasanta, en Italia, decorado con miles de piedras raras y semipreciosas, como el lapislázuli, la amatista, el ónix rojo, la aventurina, el nácar o las conchas de abulón que forman preciosas flores incrustadas en el blanco mármol.

También nos explicó que las coronas de los pilares, imitando palmeras, no son de oro, por el peligro de ser robados, pero las agujas que coronan las cúpulas y otros adornos sí.

Una de las curiosidades de la mezquita es que cada cúpula está decorada de forma diferente, recogiendo las distintas caligrafías que existen en árabe.

Antes de entrar al interior de la mezquita, nos hicieron dejar las zapatillas en unas taquillas ya que es una zona de culto y la tradición es ir descalzos sobre la alfombra. Me llamó la atención que las enormes puertas de la mezquita tenían las típicas setas rojas de “parada de emergencia” de las atracciones.

En la pequeña sala lateral por la que accedimos ya me quedé impresionado por la belleza de la gran lámpara de araña, pero como decía nuestro guía, esa lámpara es la “bebé” de la familia, en el interior de la gran sala nos aguardaban muchas sorpresas.

En esa pequeña sala también pudimos ver por primera vez un curioso reloj con las horas de rezo (5 al día) y el calendario árabe.

Cuando accedimos a la sala de oración, haram, me quedé abrumado ante tanta belleza, sin lugar a dudas habían construido la Alhambra del siglo XXI…

Además, el andar descalzo sobre esa impresionante alfombra y poder recorrer espacios normalmente prohibidos al público con total libertad, hace que seas consciente de que estas viviendo una experiencia única. Yo estaba con los pelos de punta maravillado ante la inconmensurable belleza del lugar.

En el centro de la gran sala se encuentra el minbar, el púlpito sobre el que se sitúa el imán, junto al mihrab, una hornacina dorada construida en el muro que indica la dirección a La Meca.

En ese preciso momento empezó la llamada a la oración, que es una especie de cantos gregorianos en árabe que sirven para avisar a los fieles de que ha llegado el momento de rezar.

Estar en esa espectacular mezquita, escuchando los bellos cánticos de la llamada a la oración, con el respetuoso silencio que acompaña, mi cuerpo estaba en éxtasis desbordado ante tanta belleza…

Cuando terminó la llamada a la oración, continuamos la visita, aunque ya no nos quedaba ninguna sala por recorrer, por lo que, con gran pena, nos despedimos de ese maravilloso lugar…

He intentado utilizar los mejores adjetivos que he encontrado para esta mezquita, pero es que no hay adjetivos lo suficientemente buenos para describirla, es algo que hay que vivir en primera persona.

Desde el exterior pudimos contemplar la belleza de la mezquita iluminada por los focos en tonalidades azules (aunque mi cámara tiende a azular demasiado las fotos).

Ya eran las 19h00, así que iba siendo hora de volver a Yas Island, a visitar un poco el complejo de ocio de Abu Dhabi.

INTRODUCCIÓN YAS ISLAND

Yas Island es una isla artificial construida en Abu Dhabi, siendo su respuesta a The Palm Jumeirah.

El proyecto se inició en el año 2006, bajo el impulso de la compañía controlada por el estado de Abu Dhabi, Aldar Properties, con el objetivo de convertir la isla en un referente mundial que conjugara ocio, entretenimiento, compras y deporte, con un coste estimado de 40.000 millones de dólares.

La primera fase del proyecto se inauguró en el año 2009 y desde entonces no ha dejado de crecer su oferta de ocio.

La isla ocupa 2.500 hectáreas, de las que buena parte están por desarrollar, y, con el objetivo de convertirse en un destino turístico internacional de primer orden, cuenta con atracciones como:

  • El Circuito Yas Marina (utilizado para el Gran Premio de Abu Dhabi de Fórmula Uno), inaugurado en el año 2009
  • El parque temático Ferrari World Abu Dhabi, abierto en el año 2010
  • El parque acuático Yas Waterworld Abu Dhabi, abierto en el año 2013
  • El futuro parque temático Warner Bros World Abu Dhabi, apertura prevista en el año 2018
  • El futuro parque temático SeaWorld Abu Dhabi, apertura prevista en el año 2022
  • Un gran centro comercial, Yas Mall,
  • Varios hoteles singulares, incluido el espectacular Yas Viceroy Abu Dhabi
  • Una zona de ocio nocturno, Yas Marina
  • Una playa pública, Yas Beach
  • Campos de golf y mucho más

Mapa Yas Island

A diferencia de Dubái, cuya economía dependía principalmente del sector financiero e inmobiliario, la economía de Abu Dhabi se sustenta principalmente del petróleo, por lo que la grave crisis financiera del 2008 no tuvo el mismo impacto que en su emirato vecino, adelantándose, de esta forma, a Dubái en abrir el primer parque temático de los Emiratos Árabes, Ferrari World en el año 2010, a pesar de los sueños megalómanos de Dubailand, los cuales se esfumaron como un castillo de arena. De esta forma, Abu Dhabi ha podido desarrollar Yas Island, convirtiéndose en todo un éxito y en un icono turístico a nivel mundial.

Dubái ha tenido que esperar 6 años para abrir su primer parque temático, aunque, como no podía ser de otra forma en el emirato de los superlativos, abriendo 4 parques temáticos en el mismo año.

Yas Island cuenta con un enorme centro comercial, Yas Mall, y una zona de ocio, Yas Marina. El centro comercial se encuentra pegado a Ferrari World, así que optamos por dejar su visita para el día siguiente y visitar el Yas Marina.

El taxi nos dejó en Yas Marina, el trayecto nos costó 45 dírhams (unos 11,55€), una pequeña zona de ocio de tipo portuario con amarres para yates y algunos restaurantes.

En pocos minutos ya habíamos dado la vuelta al Yas Marina, es muy pequeño el complejo, así que decidimos buscar un restaurante para cenar, decantándonos finalmente por el Star ‘n’ Bars, un curioso restaurante de estilo americano cuya sede original se encuentra en el puerto de Mónaco, otro emplazamiento mítico por su circuito de Fórmula 1…

El precio de la carta nos pareció bastante bien y la verdad es que mi Wrap estaba muy bueno, acompañado de patatas fritas, por lo que pagué 65 dírhams (unos 16,65€). Para estar en una zona de lujo y en un bar que proviene de Mónaco, el precio me pareció aceptable.

Yas Marina posee varias rutas de autobuses gratuitos, Yas Express, por lo que cogimos uno de los autobuses para volver al hotel y descansar, que el día siguiente iba a ser extremadamente largo…

Llegamos a la habitación sobre las 21h30 y aproveché para tomar unas fotos de la habitación de recuerdo, tras lo cual me puse a organizar un poco la maleta y preparar mentalmente el largo día que nos esperaba al despertarnos…

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