[Diario de Visita] #LagodiGarda2016: Día 1 – Gardaland (17/09/16)

Desde que estuve estudiando italiano hace seis años, no había visitado el país transalpino, y este año voy a visitarlo dos veces…

Primero me organicé un viaje a Roma para visitar los nuevos parques cercanos a la capital, los cuales corren el riesgo de cerrar sus puertas próximamente por sus malos resultados económicos, pero queriendo visitar los parques más importantes de Europa, no podía dejarme el parque número 1 de Italia, Gardaland.

Este parque ya lo había visitado en 2007, durante el Winter Festival, por lo que muchas atracciones estaban cerradas, así que tenía curiosidad por descubrir el parque en su totalidad, con las nuevas incorporaciones incluido.

Aprovechando la cercanía de Movieland, me organicé un fin de semana en el lago de Garda para visitar estos dos parques italianos.

Como ya he comentado, el día de antes estuve visitando Bobbejaanland y llegué pasada la medianoche a París, por lo que tras una noche muy corta, a las 5h00 me levantaba para coger el primer autobús al aeropuerto, que salía a las 6h00, dejándome en el aeropuerto sobre las 6h30, así que rápidamente a pasar el control ya que a las 7h20 salía mi vuelo.

Lo bueno de Vueling es que puedes hacer el Check-in directamente desde el móvil ahorrándote esperas y colas.

El viaje me lo pasé durmiendo, obvio tras la noche tan corta que había tenido, y al aterrizar volvieron los nervios… El avión estaba previsto que llegara a las 8h45 y yo había comprado el tren dirección Milán que salía a las 9h13, para hacer la correspondencia en la capital de Lombardía con otro tren que me dejaría en Peschiera del Garda. Me había organizado un horario tan justo para no llegar excesivamente tarde al parque.

Por suerte, el avión se acercó a un finger (no tuvimos que coger el autobús que tarda mil años en llegar a la terminal), y a las 8h54 estaba saliendo por la puerta del avión. A marcha rápida me recorrí el aeropuerto hasta que llegué al tren a las 9h03, ¡sólo 10 minutos antes de que saliera!

A esas horas de la mañana hacía un poco de frío y es que las cimas de los Alpes estaban ya cubiertas de nieve.

Menos mal que todo salió bien y la estación estaba próxima, si no hubiera perdido los billetes y hubiera llegado al parque muy tarde.

Al llegar a Milán tenía una media hora de correspondencia, así que me puse a descubrir la grandiosa y fastuosa estación central de trenes. Cualquier sinónimo de enorme se queda pequeño para esta estación, inaugurada en 1931 con un estilo clásico, homenaje al Imperio Romano, aunque en las esquinas se deja ver el estilo Art Decó de la época.

En un supermercado de la estación me compré algo de beber y me dirigí al tren, que salía a las 10h35 dirección Venecia, con parada en Peschiera del Garda.

En cuestión de 24 horas había cogido bus, metro, avión, tren y tren de alta velocidad, sólo me faltaba barco, problema que solucioné al día siguiente con las lanchas de Movieland.

La mayoría de trenes que recorren Italia son de “alta velocidad”, los Freccia, aunque no es que sea muy alta su velocidad, de hecho el mío estaba en torno a 150 km/h.

Con los nervios de haber llegado a tiempo, descendí del tren en Peschiera del Garda y justo en ese momento me di cuenta de que me había olvidado la chaqueta en el tren (es la segunda vez que me pasa este año), así que subí corriendo y me dio tiempo a recuperarla (la otra vez me la olvidé en un avión y no pude recuperarla).

Junto a la estación de trenes de Peschiera del Garda hay dos paradas de autobuses gratuitos, unos van a Canevaworld y otros a Gardaland.

El autobús salió a las 12h00 y en cosa de 5 minutos llegamos al parque, ya que Gardaland está muy cerca de Peschiera del Garda. La curiosidad del autobús es que era bastante antiguo y tenía los asientos de colores.

INTRODUCCIÓN

Gardaland abrió sus puertas en 1975 gracias al esfuero de Livio Furini, un emprendedor local que quedó fascinado por su visita a Disneyland en un viaje a Estados Unidos y decidió crear un parque temático en su región.

Tras cinco meses de trabajo, Gardaland abrió sus puertas el 19 de Julio de 1975 con el área del lejano oeste, Rio Bravo, ocupando una superficie de 90.000 metros cuadrados. Durante la primera temporada el parque recibió 100.000 visitantes.

Mapa Gardaland 1975 - Fuente: Gardaland Tribe

Mapa Gardaland 1975 – Fuente: Gardaland Tribe

En la década de los 80 vieron la luz varias zonas temáticas: zona Montañosa (1984), zona Luna Park (1984), zona Oriental (1986); y ya en los 90 se produjo la gran expansión del parque: Villa Inglesa Tudor (1992), zona Medieval (1996), zona Espacial (1998), vestigios míticos (1999); y por último, las zonas infantiles: Fantasy Kingdom (2001), Prezzemolo Land (2014) y Kung Fu Panda Academy (2016).

Actualmente, el parque ocupa 54 hectáreas (casi 6 veces más que en sus inicios), y de las atracciones con las que abrió en 1975, sólo en Transgardaland Express ha sobrevivido, el resto han desaparecido o han sido reemplazadas. En la actualidad recibe cada año más de 3 millones de visitantes.

En el año 2004 se convirtió en el primer parque italiano en tener hotel propio, gracias a la inauguración del Gardaland Hotel, introduciendo en Italia el concepto de Resort.

En el año 2006 el parque fue comprado por el grupo inglés Merlin Entertainments, uno de los grupos de parques de atracciones más grandes del mundo. Gracias a la llegada de Merlin el parque incorporó un acuario a su oferta, Gardaland Sea Life, abierto en el año 2008.

Con la llegada de Merlin Entertainments la oferta de montañas rusas se ha visto ampliada de forma considerable: Mammut (2008), Raptor (2011), Oblivion – The Black Hole (2015), Kung Fu Panda Master (2016).

Mapa Gardaland 2016 - Fuente: Gardaland

Mapa Gardaland 2016 – Fuente: Gardaland

Una vez descendido del bus, los Jingles del parque tan típicos de la cultura italiana empezaron a taladrarme la cabeza…

La primera imagen que uno ve al llegar al acceso al parque es la del edificio de estilo oriental, que recuerda mucho a Angkor de PortAventura, y sólo es la primera de las muchas “inspiraciones” que ha realizado el parque catalán de su homólogo italiano…

Para acceder al parque se tiene que pasar por un túnel que salva la autovía. Para decorar este túnel, otra característica que parece común a los italianos, lo han llenado todo de luces LEDS de colores…

La verdad es que tampoco queda nada mal y es una forma de decorar un túnel difícilmente tematizable.

Ya desde la entrada se intuía la temática del fin de semana, el Oktoberfest, con Prezzemolo luciendo sus galas tirolesas.

En la web del parque había conseguido un descuento de 6€ presentando un Flyer, así que me dirigí a las taquillas del parque pero me equivoqué, me puse en la cola del Gardaland Express… Cuando me di cuenta me puse en la cola normal para comprar la entrada que me costó 33’50€.

Con la entrada en la mano me dirigí a los tornos. Una vez pasados los tornos el pequeño vial se divide en dos, una rampa a la derecha y unas escaleras a la izquierda, yo tomé las escaleras en dirección a Fantasy Kingdom.

Ya desde que pones el primer pie en el parque te das cuenta de lo caótico de su organización espacial, con decenas de viales en “cul de sac”, es decir, viales de un único sentido, sin salida, para llegar a los múltiples apéndices en los que encontramos sus áreas temáticas con una única atracción. Así como otros parques tienen un Main Street y un diseño circular, en flor, o en ocho, el diseño de este parque es un auténtico caos de tematizaciones y viales, convirtiéndose en imprescindible el uso de un mapa.

Al final de las escaleras me encontré con la portada de Fantasy Kindom, la hermana mayor (en todos los sentidos) de la de Sésamo Aventura de PortAventura. Eso ya lo sabía, pero lo que no sabía es el vial principal es exactamente igual, con los mismos elementos de decoración… Aquí en Fantasy Kingdom encontramos unas fuentes doradas de elefantes a la izquierda mientras que en Sésamo Aventura son unas fuentes doradas de cerditos…

Encontré que Fantasy Kingdom, también llamada “Corchopanlandia”, estaba en un estado de mantenimiento bastante pobre, con figuras sucias, pintura desconchada o demasiado quemada por el sol y las copas del gran árbol con demasiadas calvicies…

El problema de usar corchopán (poliestireno expandido) con una fina capa de protección plástica y otros elementos de tematización baratos, en vez del resistente pero más caro Mortero Tixotrópico, es que la tematización se desgasta con facilidad, provocando a la larga una mayor inversión en mantenimiento que si se hubiera usado mortero tixotrópico desde el principio.

Al salir de Fantasy Kingdom me encontré por un lado con el área de Raptor y por el otro con la zona del Oeste… Como la aplicación del parque es una auténtica m****, me puse a buscar un punto de información en el que proveerme de un plano, porque estaba perdidísimo con tanto vial.

Con el plano en la mano me dirigí finalmente a Raptor y allí me di de bruces con la realidad… ¡70 minutos de cola! Pero lo peor es que, si no es suficiente con los Gardaland Express vendidos para todo el parque, en cada atracción principal tienes un operador a la entrada que vende un ticket Express de un uso para dicha atracción a 5€ (¡7€ si quieres montar en primera fila! Un auténtico robo, pero lo peor es que había cola para comprarlo…

Viendo el panorama y que ya eran cerca de las 13h00, decidí ir a comprarme un pase Gardaland Express, cuya tienda se encuentra junto al punto de información.

Llegado al punto de venta de los Express me encontré con ¡hasta 6 tipos diferentes de pase Express! Está claro que estos de Merlin Entertainments son los reyes en exprimir hasta el último céntimo al cliente, como bien me han demostrado también sus parques ingleses.

Analizados todos los Express, opté finalmente por el Adrenaline Express a 30€ que me daba acceso 1 vez a las siguientes atracciones: Oblivion, Space Vertigo, Mammut, Blue Tornado, Fuga da Atlantide, Raptor, Sequoia Adventure y Magic Mountain. En definitiva, todas las atracciones que quería hacer a excepción de las dos Dark Rides (I Corsari y Ramses: Il Risveglio), Jungle Rapids y Kung Fu Panda Master.

Con la compra del pase Express me regalaron una entrada al Gardaland Sea Life (parece que no tiene que tener mucho éxito porque te lo intentan encasquetar con cualquier cosa) y un descuento del 20% en las tiendas (para que hagas más gasto aún).

De vuelta a Raptor pude comprobar que había cola para comprar el acceso único a 5€, menudo dineral se tienen que sacar en un día como éste, aunque me llamó la atención de que estaba todo automatizado (la pulsera tenía un chip sin contacto) y una máquina decía cuántos pases Express tenían que pasar en cada momento. De todas formas, en la mayoría de colas me tocó esperar unos 20 minutos con el Pase Express, sin él, todas las colas de las atracciones importantes superaba la hora de espera…

Cuando me puse en la cola Express descubrí que Raptor sí tenía una fila Single Rider y había mucha gente, así que decidí guardarme el viaje incluido con la pulsera para más tarde y hacer la fila Single Rider. Al final resultó ser muy similar la espera, pero de esta forma pude montarme dos veces en Raptor.

Como suele ser habitual en Merlin Entertainments en los últimos años, clonan los modelos de montaña rusa en sus diferentes parques europeos, pero también las tematizaciones, por lo que la temática apocalíptica ya la hemos visto en muchos parques (Thorpe Park, Alton Towers, Heide Park, etc.). Además, Merlin Entertainments, en vez de intentar dar una coherencia al parque y seguir una línea temática, ha incorporado sus temas favoritos (Apocalipsis y Oblivion), añadiendo más caos y mezcladillo temático al ya existente en Gardaland.

Es cierto que es efectiva la tematización y tiene buenos efectos de choque, pero no sigue una línea temática con el resto del parque aunque, como ningún área la sigue, para qué molestarse en dar coherencia al parque…

Raptor es mi segunda Wing Coaster de B&M, probé Flugh der Dämonen de Heide Park en el año 2014, aunque fue la primera de su tipo en ver la luz en el año 2011. Un nuevo modelo de montaña rusa de B&M, una empresa poco dada a las innovaciones en los últimos años, que no ha dado todos los buenos resultados que se esperaba.

Flugh der Dämonen me pareció bastante aburrida con un recorrido excesivamente lento y poco interesante, sin embargo, Raptor, pese a ser la primera me gustó mucho más, tiene un recorrido bastante más emocionante que su hermana alemana y los efectos de choque están muy conseguidos, con varios elementos temáticos a lo largo del recorrido. La única pega, como en la versión alemana, es que los asientos exteriores vibran un poco, algo que parece impropio de B&M, pero es lo que tienen este tipo de asientos tan exteriores.

A la salida me dirigí al teatro Pala Raptor (el antiguo Palacio de Hielo) para ver el espectáculo Imagine. A pesar de que han querido asociar el nombre con el área de Raptor, la temática de esta carpa es completamente circense.

Previo al espectáculo, un mimo animaba al público con bromas y gags, para hacer más amena la espera.

El espectáculo se llamaba Imagine y me llevé una enorme decepción cuando vi que un tío que se parecía físicamente a John Lennon, empezaba a dibujar con arena sobre una mesa al ritmo de la música de los Beatles… ¡Otro aburrido Sand Animation más! Pero, por suerte, estaba muy equivocado.

Empezó dibujando el clásico logo de los Beatles con las cabezas de los componente y cuando lo terminó, un cuerpo de bailarines usaron sus cuerpos para completar la escena gracias a sombras chinas, en este caso representaron un concierto de los Beatles con sujetadores volando.

El artista de arena continuó dibujando escenas relacionadas con los Beatles e Inglaterra, completadas por el cuerpo de baile (taxi, puente de Londres, tanque con flor, etc.) para finalizar con John Lennon junto a Yoko Ono y su mítica canción Imagine.

En ese momento salió al escenario el cuerpo de baile para saluda, ya que el espectáculo había finalizado, pero de repente pero empezó a sonar un jingle de Gardaland y se pusieron a bailar mientras el artista de arena dibujaba la silueta de Prezzemolo… Un final muy “Made in Italy” que rompe un poco la coherencia del espectáculo, pero que lo vi en varios espectáculos del parque.

Un pequeño espectáculo de 23 minutos que me encantó, se me hizo realmente ameno y en ningún momento me aburrió, como sí me ha pasado en otros espectáculos similares, gracias a la presencia del cuerpo de baile que aportaban un plus muy importante al espectáculo.

El siguiente espectáculo, Rebellion, era a las 14h30, así que para hacer tiempo me fui a The Spectacular Adventure Cinema, un simulador inaugurado en el año 1990 similar al que encontramos en el Parque de Atracciones de Madrid.

En él se proyectaba en esos momentos Himalamazon, una apasionante película en la que los espectadores somos un tronco al que nos cortan, nos dejan caer en un río con cocodrilos, llegamos a una montaña rusa, con loopings incluidos, para finalmente alcanzar la fábrica de madera… Un guion espectacular y unos movimientos súper logrados [ironía off].

La particularidad de este cine, como muchas atracciones del parque, es que es subterráneo, por lo que hay unas “temáticas” escaleras mecánicas para acceder y salir del mismo. Como aprovechamiento del espacio es genial, pero la pena es el uso de las escaleras mecánicas que rompen cualquier noción de tematización.

Como ya se acercaba la hora del espectáculo, me dirigí al Gardaland Theatre que se encontraba no muy lejos, allí descubrí que el mismo mimo que estaba en Imagine también estaba en el preshow de este espectáculo, repitiendo los mismos gags, algunos un tanto subiditos de tono para un parque familiar, será cosa del humor italiano.

El espectáculo Rebellion es un espectáculo de variedades (más bien de bailes) que me dejó bastante frío… Empieza con un futuro apocalíptico, haciendo uso del mapping para transformar la sala del teatro, pero enseguida aparecen los y las mama chichos del bosque para bailar… Tras un buen rato de baile, realizan un número de colchonetas. Al finalizar este número, vuelve la estética punk y la protagonista de la historia realiza dos números de escapismo de ¡otro baile final todos juntos con unos árboles hinchables que “crecen” en el escenario! Pero eso no es todo, un segundo final recupera el jingle del parque por si no supiéramos dónde se había representado este “magnífico” espectáculo… Sin lugar a dudas, los espectáculos de Bollini en PortAventura son muy superiores, aunque en este haya un amago de guion.

Parece como si algún escritor de sagas juveniles se hubiera dedicado a aconsejar la elección de los nombres de los espectáculos, en PortAventura (Revolution) y en Gardaland (Rebellion), sus nombres me recuerdan a Divergente, Insurgente y demás historias para adolescentes.

A la salida, como ya tenía hambre al ser cerca de las 15h00, me puse a buscar un restaurante para comer. Estando en Italia, me apetecía comer bien, pero comida italiana y no la típica hamburguesa, para ello me fui al Ristorante Aladino, un self service. Cuál fue mi sorpresa al llegar y descubrir que había sido transformado por el Oktoberfest y sólo ofrecía especialidades bávaras…

Así que, como no quedaba mucho tiempo antes del siguiente espectáculo y no tenía tiempo de ponerme a buscar un buen restaurante, fui a probar suerte en I Corsari, aunque la cola estaba a reventar… Muerto de hambre como estaba, finalmente me metí en el Covo Burger, un Fast Food de hamburguesas…

Me sorprendió la cuidada tematización del restaurante para ser un “simple” Fast Food y me pedí un Wrap, por aquello de no pedirme hamburguesa… Tras pagar los 10€ del menú, un poco caro pero entra dentro de la lógica de precio de “parque temático”, descubrí que se habían “olvidado” de rellenar mi Wrap… En fin, el Wrap no estaba malo, pero la cantidad era más que insuficiente para el precio que había pagado…

Con el estómago ya lleno, me dirigí al que sería el último espectáculo del día, La Festa del Sultano, un pequeño espectáculo de variedades representado en la Piazza Souk, ambientado en una gran fiesta al sultán.

El espectáculo estaba curioso, con bailes estilo Bollywood, saltos de colchoneta y un hombre con diábolo, bastante bueno por cierto, pero mi atención se la llevaron los dos protagonistas de la función, el sultán y su invitado, que se pasaron todo el espectáculo verduleando, y no, no formaba parte del espectáculo, porque se veía cómo se tapaban las bocas a veces y cómo se les escapaba alguna risa incontrolable.

Con los espectáculos terminados era hora de ir a por las montañas rusas que tenía incluidas en el Adrenaline Express, pero antes, una parada en el baño para mear… ¡y menos mal que era para mear! ¡Al abrir la puerta del WC me encontré con un inodoro turco!

Muchos no sepan ya ni lo que es, ya que en España empezaron a desaparecer hace tiempo, pero se trata de una placa cerámica a ras de suelo con un agujero en medio y unas bandas ralladas a cada lado, para la óptima colocación de los pies… Realmente repugnante este tipo de inodoros que me inspiran poca confianza en su higiene… Yo que pensaba que ya habían desaparecido, pero he comprobado que en Italia aún son bastante populares…

Tras el parón técnico me fui a Space Vertigo, la pequeña caída libre de Intamin de sólo 40 metros inaugurada en 1998. El efecto caída libre está, es una caída libre de Intamin, pero es tan pequeña que te quedas como en un coitus interruptus. Eso sí, las colas están bastante tematizadas en una nave espacial.

En esta atracción me pasó una cosa curiosa, y es que, por primera vez desde que soy adulto, me midieron para ver si daba la talla… Ya me avisaron cuando compré el pase Adrenaline Express de que varias atracciones posee el límite de altura máxima de 190 cm, aunque por suerte yo mido 188 cm.

Tras esa pequeña caída libre, me fui dirección a otra superior y es que, Oblivion, y sus 42’5 metros de caída, superan a la torre de caída libre. Primero me dirigí a la entrada normal, y al comprobar que había 1 hora de cola y no se veía entrada Single Rider, me dirigí a la entrada Express, donde tuve que esperar unos 20 minutos antes de acceder al tren.

La Dive Coaster más alta de Europa, abierta en el año 2015, tiene un recorrido bastante cortito aunque intenso, especialmente el airtime de la primera caída en última fila, pero lo que más me gustó fue el efecto choque de la primera caída, con un molino de viento cuyas aspas en movimiento hacen que temas por tu cuello.

Eso sí, la operativa en esta atracción no era especialmente eficiente, estaban operando con dos trenes (de los tres posibles) y aun así, el segundo tren tenía que esperar en la sección de frenado previa a la estación.

Como en todas las atracciones principales de este parque, a la salida se encuentra una gran tienda en la que poder comprar recuerdos de la misma, para exprimir tu bolsillo al máximo.

También en el área dedicada al espacio y el futuro se encuentra Flying Island, una Flying Island de Intamin abierta en el año 2000 que nos permite disfrutar de unas espectaculares vistas del parque y del Lago de Garda, con los Alpes al fondo.

Junto a la salida se encuentra un quiosco de patatas fritas y como no, el famoso corchopan hace sus estragos, demostrando lo frágil que es si no se le da una buena capa de protección…

Hablando de corchopan, otro claro ejemplo de cómo no se tiene que tematizar es Mammut, con sus placas de fibra de vidrio ya prefabricadas y de formas geométricas, que en ningún momento llegan a transmitir una sensación de realismo, adivinándose las juntas de las diferentes placas…

El muro perimetral de las colas con su cima nevada me recordó muchísimo a la solución adoptada en Shambhala para dar la sensación de alta montaña nevada, aunque Mammut es anterior, concretamente del 2008.

La cola normal estaba a reventar por lo que la gente, especialmente los niños, decidió entretenerse destrozando y saltando sobre la tematización… Es lo que tiene poner tematización en los países mediterráneos, y si encima son de mala calidad, pues duran cuatro días…

Mammut es un modelo Custom del clásico Mine Train de Vekoma, aunque tiene un recorrido muy largo y divertido, el tren vibraba un poco, algo que nunca me había pasado en un tren minero.

La salida se realiza por la imprescindible tienda, la cual está conectada con un restaurante tematizado en Blue Tornado, una copia más de las tantas SLC que hay por el mundo, así que me dirigí a esta montaña rusa de Vekoma abierta en el año 1998.

Sorprendentemente, resultó ser bastante suave, para ser una SLC de Vekoma, con un ciclo bastante disfrutable y con poco golpes de cabeza.

Me llamó la atención de que había mucho alemán por el parque, de hecho, el plano del parque está en tres idiomas: italiano, inglés y alemán.

Como Jungle Rapids no me entraba en el pase Express decidí dejarla para la noche, que habría menos gente, y me dirigí a la atracción que con más ansia esperaba descubrir, Fuga da Atlantide.

Este Super Splash de Intamin abierto en el año 2004 siempre me había llamado la atención por lo fastuoso y bonito de la tematización, convirtiéndose en mi mente en el paradigma de un Splash tematizado, por las fotos vistas durante mis inicios en este mundillo, sin embargo, al llegar allí me encontré un panorama bastante diferente y ciertamente desolador…

Rápidamente se me derrumbó un mito, cual Atlántida, la mayor parte de la tematización era corchopan y, a pesar de sólo tener 12 años, había envejecido muy mal, con muchos decorados destrozados, paredes negras de la humedad y polietileno expandido visible en algunas zonas… El ejemplo más sangrante de ese pésimo estado de conservación y mantenimiento es el enorme Neptuno que preside la atracción, cuya pintura se cae a pedazos (lo peor de todo es que la copia en miniatura que encontramos a la salida de la estación también tiene la pintura descorchada…).

Una auténtica pena, porque el diseño me parece muy bueno, pero los materiales utilizados provocan que haya envejecido demasiado rápido, siendo difícil vislumbrar la gloria pasada de esta atracción.

Fuga da Atlantide es un ejemplo más del deficitario estado de mantenimiento que me encontré en el parque, algo que no esperaba en el parque número 1 de Italia y con un grupo como Merlin Entertainments detrás, pero también es una consecuencia lógica de los materiales utilizados.

Con respecto a la atracción en sí misma, es un clásico Splash que moja más bien poco, y mejor así, ya que el agua estaba un tanto sucia.

Un apunte importante es que en algunas atracciones te obligan a dejar las mochilas fuera, como en Fuga da Atlantide, en una especie de poste sin protección alguna, por lo que corres el riesgo de ser robado…

Con todas las atracciones importantes del pase express ya probadas, continué mi visita tranquilamente por el parque, adentrándome en Prezzemolo Land, un área infantil de reciente creación, 2014, que posee toboganes de agua y atracciones para los más pequeños.

Como no, siendo que se celebraba el Oktoberfest, el parque estaba repleto de inmensas jarras de cerveza decorativas, y decenas de bidones de cerveza que cumplían la doble función de “decorar” y ser utilizados para servir a los clientes.

Tras Prezzemolo Land se encuentra una pequeña zona medieval, junto a la cual se sitúa una pequeña zona de juegos infantiles ambientados en los amigos de Prezzemolo. Este parque está repleto de mini lands.

De vuelta al área del oeste, con casi todo el parque ya visto, decidí montarme una última vez en Raptor antes de acercarme a la zona “montañosa” del parque, donde se encuentran las dos últimas montañas rusas grandes del parque. En este viaje pude volver a comprobar que los asientos exteriores vibran, especialmente en última fila, aunque no llega a ser algo insoportable.

A la salida de Raptor me encontré con una pantalla en la que se podía realizar una encuesta sobre el parque, así que decidí dedicarle un poco de tiempo.

Como ya he comentado, sólo me faltaban Sequoia Adventure y Magic Mountain como grandes montañas rusas, las cuales estaban incluídas en el pase Express, así que empecé por Sequoia Adventure, un Screaming Squirrel de S&S abierto en el año 2005.

Esta ortopédica montaña rusa ya la había probado en mi visita anterior, pero esta vez me quedó claro que es una bizarrada insulsa que no sirve para nada, bueno, sí, para dar dolor de cabeza… El recorrido es excesivamente lento y en ningún momento coge velocidad o tienes una caída de vértigo, por lo que su interés es nulo como montaña rusa…

Probada esta bizarrada me dirigí a la clásica Multi Loop de Vekoma, Magic Mountain, abierta en el año 1985, que ya posee los nuevos trenes de Vekoma, permitiendo de esa forma que no te des tantos golpes en la cabeza y que su recorrido sea mucho más disfrutable. En esta atracción me llamó la atención la cantidad de publicidad que hay por todas partes de una popular marca de refrescos.

Ya eran cerca de las 20h00 y, como suele ser habitual en los parques del centro de Europa, esperaba que los tiempos de espera empezaran a disminuir, salvo que ¡Gardaland está en el sur de Europa!

Me acerqué a la novedad de este año, Kung Fu Panda Master, una Spinning Coaster de Fabbri, pero como había más de 1 hora de cola continué mi camino, lo mismo para la pequeña montaña rusa infantil, Ortobruco Tour.

Como me faltaban las Dark Rides y ese tipo de atracciones sí suele tener menos esperas por la noche, me dirigí primero a Ramses: Il Risveglio, una Dark Ride ambientada en Egipto que abrió sus puertas en 1987 con la gran portada del Valle de los Reyes, que en el año 2009 fue remodelada para convertirla en una Dark Ride interactiva con una mezcla entre Terminator y Egipto.

Este Terminator meets Egypt está curioso y el diseño es interesante, aunque es demasiado estático todo, sólo un animatronic de verdad, el resto se basa en efectos de luces y poco más. En esta atracción había bastante cola, por lo que me tocó esperar unos 20 minutos.

Siguiendo la ruta de las Dark Rides me dirigí a la aclamada I Corsari, abierta en 1992, donde no había prácticamente cola, y la verdad es que tiene muy merecida su fama. Sin lugar a dudas, esta es la mejor atracción del parque y roza el nivel de las Dark Rides de Efteling, un experto en la materia que ha sabido plantarle cara a Disney como ninguno. Está claro que esta atracción se concibió para hacer frente a la llegada de Disneyland París, y la verdad es que no tiene mucho que envidiar de Piratas del Caribe.

La ambientación de toda la atracción es muy buena, con algunas escenas muy conseguidas, especialmente la submarina, la única pega es que los animatronics son un poco estáticos, pero es compensando por los efectos especiales y la espectacular escenografía.

Como muchas atracciones del parque, esta Dark Ride es subterránea, con sus escaleras mecánicas a la salida, permitiendo que en superficie se haya construido uno de las mejores áreas del parque, la Villa inglesa Tudor.

Aún no había probado los rápidos abiertos en 1999, Jungle Rapids, así que me dirigí rápidamente hacia ellos.  La temática camboyana ya la tengo vista en Angkor de PortAventura pero, sin embargo, estos rápidos lograron sorprenderme por su ambientación, sin lugar a dudas, uno de los rápidos mejor tematizados de Europa.

La calidad de la tematización me pareció mejor que la de Fuga de Atlantide, o al menos en mejor estado de conservación, y la presencia de muñecos estáticos es más comprensible que en Angkor, ya que aquí las barcas avanzan con rapidez. Lo mejor sin lugar a dudas es la sección de las cascadas con sus elefantes y el remolino con el templo derruido. En el tema de sensaciones, son unos rápidos normalitos pero la tematización vale mucho la pena.

A la salida, mientras tomaba unas fotos de Jungle Rapids, unas luces empezaron a iluminar el cielo, al principio pensé que se trataba del flash de alguna atracción pero pronto descubrí que en los Alpes había una tormenta con enormes rayos que corría el peligro de que se acercara…

Queriendo dejar el Kung Fu Panda Master para el final del todo, confiando en que habría menos cola, me dirigí a Magic House, la Mad House de Vekoma abierta en el año 2002.

Esta Mad House tiene la particularidad de que está situada debajo del gran árbol de Prezzemolo, por lo que el ascensor para acceder a ella es real, no es un simple decorado. Lo chocante es que te obligan a dejar las mochilas en un poste ubicado fuera, al igual que en Fuga da Atlantide, sin ningún tipo de protección…

La tematización de la Mad House está curiosa, dándole relevancia a la mascota del parque, Prezzemolo, y el programa no está mal, pero yo estaba preocupado por mi mochila porque justo antes de montarnos empezaron a caer algunas gotas.

Cuando salimos de la góndola de la Mad House, el ascensor que tenía que devolvernos a la superficie no llegaba, así que nos hicieron salir por las escaleras de emergencia… Yo ya empezaba a temerme lo peor, como así fue… La tormenta estaba sobre nosotros y mi mochila estaba completamente calada, ya que la zona en la que nos obligan a dejarla no tiene protección… Por suerte es impermeable, aunque por la zona de las cremalleras entró algo de agua.

Corrí a refugiarme en una de las arcadas de acceso a Fantasy Kingdom y, tras ponerme todos los chubasqueros que tenía y comprobar que estaban ya cerradas las atracciones por la tormenta (a pesar de que faltaba media hora para el cierre del parque), me dirigí al Pizzeria Saloon para cenar.

A diferencia de la comida, cené una rica pizza de tamaño aceptable con tiramisú de postre por 13’40€, un precio que me pareció muy bueno para ser un parque temático y la relación calidad – precio. Este restaurante también me llamó la atención por lo cuidado de su tematización.

Tras hacer una enorme cola para pagar (sólo hay una caja para todo el restaurante), me fui tranquilamente hacia la entrada, con la convicción de que había perdido el último bus en dirección a Peschiera del Garda y me iba a tocar ir andando bajo la lluvia…

Por el camino vi que los puestos de juegos no tenían ninguna protección, por lo que los peluches y demás se estaban mojando.

Tras pasar el túnel de leds mi sorpresa fue mayúscula al ver que en esos momentos llegaba un autobús con destino a Peschiera del Garda.

Al cabo de unos minutos de espera, el autobús partió conmigo como único ocupante (además del conductor) y desde la estación de Peschiera del Garda me dirigí a mi hostal, Meet Garda Lake Hostel, que se encontraba a menos de 10 minutos a pie.

Este hostal me sorprendió por lo limpio y nuevo que estaba todo, y porque estaba lleno de españoles jugando al futbolín en la recepción.

Tras pegarme una reconfortante ducha, me metí en la cama ya que al día siguiente me esperaban muchas más aventuras en Movieland.

En conclusión, Gardaland es el parque temático más antiguo de Italia y el más visitado, siendo el claro ejemplo y referente del estilo que InvestIndustrial está imponiendo en PortAventura, con sus múltiples apéndices y sus mini lands. La llegada de Merlin Entertainments no ha mejorado esa filosofía, se ha aumentado el número de mini lands desaprovechando la oportunidad de dar coherencia temática al parque y un diseño espacial más ordenado. Merlin Entertainments, como es su especialidad, ha plagado el parque de grandes montañas rusas, especialmente de B&M, y, a pesar de ser sinónimo de calidad, son montañas rusas bastante normalitas, no llegando a destacar ni por tematización ni por sensaciones a nivel europeo, aunque a nivel de Italia sí.

En definitiva, Gardaland es un buen parque pero que no llega al nivel de los grandes parques temáticos europeos, parece estar muy a gusto en su zona de confort italiana y no promueve proyectos que realmente destaquen a nivel internacional, como única excepción Raptor, aunque es un modelo de B&M que no ha funcionado todo lo bien que se esperaba. Un parque que bien merece una visita, pero que no tiene nada excepcional, salvo I Corsari.

You may also like...

Deja un comentario