[Diario de viaje] #Aventuraholandoalemana2016: Día 2 – Hansa Park (07/08/16)

Este parque nunca me había llamado especialmente la atención, pero en los últimos años, con sus últimas incorporaciones en tema de montañas rusas, especialmente la decoración que las acompaña, empezó a posicionarse en mi lista de parque a descubrir con urgencia.

De esta forma, con las ganas de descubrir este pequeño parque alemán, surgió un viaje de última hora que incluía muchos kilómetros de ruta y la vista a Walibi Holland.

El autobús de Flixbus llegó a Hamburgo cuando empezaba a amanecer, a las 5h30, tras un viaje nocturno que me lo pasé casi todo el rato durmiendo. La verdad es que resultó ser bastante cómodo este autobús y el cansancio del primer día se notó.

Lo primero que hice fue buscar un baño para asearme un poco.  Como durante dos días no iba a tener alojamiento ni posibilidad de ducha, me había preparado una mochila con toallitas húmedas y ropa interior de cambio, las toallitas ya las había usado el día anterior para limpiarme axilas y partes íntimas, pero volví a hacerme uso de ellas esa misma mañana.

Una vez limpio, me puse a buscar un lugar donde poder cargar el móvil, ya que hasta las 8h30 no salía el autobús, también de la compañía Flixbus, que me dejaría en la puerta de Hansa Park.

La estación de autobuses de Hamburgo se encuentra junto a la estación central de trenes, la cual ya conocía de mi viaje de hace dos años, así que me dirigí hacia ella con la intención de buscar un enchufe. Tras mucho buscar, finalmente acabé comprándome un café del caro ya que era el único punto en el que tenían enchufe…

Todavía me quedaban gofres del día anterior, así que ese fue mi desayuno del día, unos gofres con café.

Al igual que el día anterior, para ahorrarme unos euros, aprovechando que en la estación había varios supermercados, decidí comprarme algo de beber antes de montarme en el autobús, ya que en el parque me resultaría mucho más caro.

El autobús salió puntual de Hamburgo y, acostumbrado a realizar viajes en autobús, lo primero que hice fue ponerme el cinturón… Sin embargo, los alemanes serán muy cuadrados y todo lo que se quiera, pero hasta que el conductor no recordó por micrófono la obligatoriedad de ponerse el cinturón muchos no lo hicieron. De hecho, el conductor empezó a bromear con que había oído muchos clics clacs de cinturón tras comentarlo, pero no fue el único comentario, ya que se pasó un buen rato haciendo bromas, pero como no entiendo el alemán, me quedé igual…

Me llamó la atención que el autobús tenía instrucciones en caso de emergencia, como los aviones de las compañías Low Cost, estos alemanes son muy cuadrados a veces…

Hansa Park se encuentra en Sierksdorf, un pueblo costero ubicado en la Bahía de Lubeca, en la parte más occidental del mar Báltico, que es una zona de turisteo alemán de sol y playa, como pude comprobar durante el viaje en autobús. Si, aunque parezca mentira por la invasión de alemanes que vive España, ellos también tienen sus zonas de playa, aunque no gozan de nuestro clima. De hecho, pasé por delante de unas termas cuyo restaurante se llamaba “Sol y Playa” (se nota que para ellos España es sinónimo de Sol y Playa).

El autobús me dejó poco antes de las 10h00 en el parking de Hansa Park y lo primero que hice fue dirigirme a las taquillas a comprar mi entrada, ya que no había encontrado ninguna oferta por internet.

INTRODUCCIÓN

Legoland Sierksdorf - Fuente: Miniland.nl

Legoland Sierksdorf – Fuente: Miniland.nl

Legoland Sierksdorf - Fuente: Miniland.nl

Legoland Sierksdorf – Fuente: Miniland.nl

Hansa Park abrió sus puertas en 1973 como Legoland Sierksdorf, siendo de esta forma el segundo Legoland del mundo en abrir sus puertas, tras el de Billund (1968), y el primero de Alemania. El negocio no debió de funcionarles todo lo bien esperado, ya que en 1976 vendieron el parque a la familia Leicht y abrió sus puertas el 15 de Mayo de 1977 bajo el nombre de Hansaland.

Hansaland - Fuente: Ansichtskarten-Kiste

Hansaland – Fuente: Ansichtskarten-Kiste

Esa herencia dejada por Legoland se puede observar principalmente en los edificios blancos con forma rectangular de la entrada, similares a los que se encuentran en la entrada de Legoland Billund, aunque Hansa Park está transformando poco a poco esa entrada aséptica en una bonita plaza tematizada que refleja los estilos de construcción más característicos de Europa, empezando por su entrada que es la recreación de la puerta de Holsten de Lubeca.

El parque, autoproclamado “único parque alemán frente al mar” (Deutschlands einziger Erlebnispark am Meer) obtuvo su nombre definitivo en el año 1987, cuando pasó a llamarse Hansa Park.

Desde sus inicios, el parque se ha interesado por la tematización, llegó a tener 11 áreas temáticas diferentes, incluyendo Old-Time Fun Fair, Bonanza-City, Mexico, Land of the Vikings and Adventure Land. Sin embargo, desde el año 2007, cuando el parque cumplió 30 años bajo el nombre de Hansa, parece más interesado en contar los mitos y leyendas europeos.

Ese mismo año se presentó el proyecto de retematización de la entrada, bajo el signo de la “Liga Hanseática en Europa”. La Liga Hanseática fue una federación comercial y defensiva de ciudades del norte de Alemania y de comunidades de comerciantes alemanes en el mar Báltico, los Países Bajos, Suecia, Polonia y Rusia, así como regiones que ahora se encuentran en las repúblicas bálticas. La sede de la liga Hanseática se encontraba en Lubeca, una ciudad próxima a Hansa Park.

La Liga Hanseática o también llamada Hansa, de ahí el nombre de Hansa Park, ha servido como una excusa para retematizar la plaza de entrada con algunos de los edificios más característicos de Europa, incluyendo España, Portugal e Italia, los cuáles no formaban parte de la original Liga Hanseática.

Esta completa transformación empezó en el año 2008 y aún no ha sido concluida, ya que el parque va construyendo los diferentes edificios por fases.

En el año 2007 el parque también inauguró un complejo de apartamentos Hansa Park Resort am Meer (Hansa Park Resort en el Mar).

En el año 2009, siguiendo su afán de transformar el parque en espacio donde exponer la cultura europea del medievo, abrió sus puertas Curse of Novgorod, una montaña rusa de Gerstlauer ambientada en la ciudad rusa de Veliki Nóvgorod, siendo una de las ciudades más importantes de Europa oriental durante la Edad Media.

En el año 2011 se inauguró la montaña rusa familiar de Gerstlauer Die Schlange von Midgard (La Serpiente de Midgard), haciendo referencia a la mitología nórdica.

Finalmente, en el año 2015 inauguraron Der Schwur des Kärnan (El Juramento de Karnan), la primera Hyper Coaster de Gertslauer, ambientado en la fortaleza de Karnan, ubicada en la ciudad sueca de Helsingborg. Esta fortaleza medieval era usada por los daneses para controlar la entrada al mar del Báltico.

Todos esos cambios han convertido el parque en un caos de tematizaciones, pero cuando su gran proyecto de transformación sea concluido, seguro que el resultado será espectacular.

Plano Hansa Park 2016

Plano Hansa Park 2016

La zona de taquillas ha quedado espectacular, con la imponente puerta de Holsten acogiendo los tornos de acceso al parque.

Una vez comprado el billete, me dirigí hacia la entrada, donde me realizaron el clásico control de seguridad para comprobar que no llevaba nada peligroso en la mochila.

Ya dentro del parque, una bonita plaza con distintos estilos europeos te recibe, pero lo que más me llamó la atención fue que, en la pequeña zona ajardinada de la plaza, hubiera un reloj con la fecha del día. Puede parecer algo nimio, pero es un detalle que marca la diferencia, ya que todos los días tienen cambiar las macetas para conformar la nueva fecha. En general, los jardines de este parque destacan por lo bonitos y bien cuidados que están.

Como ya eran poco más de las 10h00 y la mayoría de atracciones ya habían abierto sus puertas, me dirigí rápidamente hacia Kärnan, la primera y única Hyper Coaster de Gerstlauer, comprobando por el camino el brutal contraste entre la plaza tematizada y el resto de edificios pendientes de recibir su nueva tematización.

Der Schwur des Kärnan (El Juramento de Kärnan) se encuentra en el extremo noreste del parque, por lo que me recorrí medio parque hasta llegar hasta la novedad del año pasado.

Este parque tiene la particularidad de inaugurar sus nuevas atracciones y tematizarlas en los años posteriores. A pesar de haber sido abierta en el 2015, hasta este año no había recibido la tematización, y aun así aún falta toda la torre por tematizar y la parte trasera del edificio.

Como he comentado en la introducción, Hansa Park está reformando el parque para basarse más en los mitos y leyendas europeos, especialmente los de los países del entorno del mar Báltico, por lo que la enorme torre de Kärnan ha sido construida en medio del área de México, resultando bastante incoherente el entorno mexicano con la torre medieval, pero seguramente esto lo solucionarán en el futuro, ya que Hansa Park es un modesto parque alemán que no puede permitirse fuertes inversiones todos los años.

Ya desde la lejanía imponía la enorme torre de 79 metros de altura que oculta el lift de 73 metros (es increíble que un modesto parque como Hansa Park haya invertido tanto dinero en tematización), aunque ésta está sin tematizar aún.

Una vez accedes a las colas bordeas los vestigios de las desaparecidas atracciones del área de México (la Star Flyer y la torre de caída) hasta subir por una rampa tematizada que conduce a un pequeño torreón.

En ese torreón hay varias pantallas de televisión que muestran ficticios documentales sobre la historia de Kärnan, ya que vamos a acceder al museo de dicha torre. Por suerte los videos proyectados están subtitulados en inglés, lo que ayuda a comprender la historia de la atracción.

La historia de la atracción toma como protagonista a Erico VI de Dinamarca, un rey danés que llegó al trono a la edad de 12 años, tras el asesinato de su padre. La venganza por la muerte de su padre y su ambición expansionista le llevaron a iniciar guerras contra la Iglesia, Noruega, Suecia y la ciudad hanseática de Lübeck, arruinando de esa forma el país.

Tomando dicho personaje real como pretexto, ya que se desconoce el origen real de la construcción de la torre de Kärnan, el parque ha creado una historia en la que el “malvado” Erico VI de Dinamarca ordena, a un constructor de la época, diseñar una fortaleza infranqueable. Para ello, el constructor acaba lanzando un conjuro sobre la torre, que se convierte en un maleficio para el propio Erico VI, pero obtiene su cometido, la torre es indestructible.

Tras esta introducción, pasamos a una cámara secreta que ha sido descubierta recientemente, la habitación en la que se realizó el conjuro, en la cual se observan los planos de la torre, así como libros antiguos y pergaminos. En ese momento se enciende una pantalla y el presentador del documental nos explica la valía del descubrimiento de dicha cámara secreta y entonces… se abre la biblioteca dejando a la vista un casillero en el que poder dejar nuestros objetos personales, para evitar que se caigan.

Este detalle me encantó, porque está todo ultra tematizado para al final tratarse de unos simples casilleros, pero consiguen meterte en la historia y demuestra que sí es posible seguir un guion temático en las atracciones.

Una vez depositados los objetos personales, pasamos por un estrecho pasillo lleno de maquinaria antigua hasta una sala circular con cuatro puertas, en la que encontramos cuatro filas con cuatro coronas en cada una.

Sin explicación ni nada, no la necesita, es obvio, los visitantes se van situando uno a uno sobre las coronas y entonces empieza un espectáculo de luz y sonido en el que los símbolos de las paredes se van iluminando dibujando círculos hasta que de repente se queda iluminado uno de los símbolos de encima de una de las puertas. Al mismo tiempo, se encienden las coronas de una de las filas, indicando de esta forma la fila en la que tienes que montar.

Me resultó un sistema muy curioso el crear todo ese espectáculo para sortear la fila al azar, una buena manera de evitar los problemas derivados de las peticiones de los visitantes, ya que es el azar el que decide.

Al abrirse las puertas accedemos a la estación y podemos acceder directamente al tren o nos puede tocar esperar delante de una pequeña puerta metálica hasta que el tren esté disponible.

En mi caso accedí directamente al tren, me había tocado la tercera fila, y tras ajustarnos la Lap Bar iniciamos el recorrido.

(Atención spoilers)

El tren penetra lentamente en un túnel completamente a oscuras, tiene pinta de que podría recibir tematización en el futuro que ayude a contar la historia, como es el caso de Fluch von Novgorod. Al llegar al lift vertical, el tren inicia lentamente la subida hasta que cuando faltan pocos metros para llegar a la cima se para, a unos 60 metros de altura, tras lo cual viene una caída libre de unos 30 metros. Todo ello acompañado de una épica música de ambiente.

Me había informado muy poco de los misterios de esta Hyper Coaster de Gerstlauer y desconocía la existencia de dicha caída libre, así que me pilló completamente por sorpresa, aunque en ese momento yo estaba más preocupado por que no se me cayeran las cosas de los bolsillos, ya que no los había vaciado al desconocer dicho elemento. Por suerte mis objetos personales estaban a salvo en los bolsillos pero para próximos viajes prefiero dejarlos en los casilleros.

Tras la caída libre, el tren vuelve a ser enganchado por una cadena y sube a gran velocidad el lift y entonces comienza lo bueno… ¡o no!

Hace dos años probé Karacho y me encantó, es una delicia de montaña rusa, realmente suave y cómoda, así que esperaba encontrarme algo similar aquí… ¡error!

Gerstlauer es una compañía alemana que ha evolucionado mucho en los últimos años, ha pasado de empezar construyendo Euro-Fighters hace más de 10 años (hace 10 años probé el de Bobbejaanland y me pareció muy ortopédico) a ser una de las compañías que más Launch Coaster está construyendo en Europa, por lo que su siguiente paso era construir una bestia…

Y esa bestia le llegó el momento con el proyecto de Kärnan en Hansa Park, tras los buenos resultados de Gerstlauer y el parque alemán con las montañas rusas Fluch von Novgorod y Die Schlange von Midgard. Para ello concibieron una Hyper Coaster (montaña rusa superior a 61 metros de altura) con un lift vertical de 73 metros, el cual posee una caída libre hacia atrás desde los 60 metros de altura, tras el cual se inicia una primera caída de 67 metros de altura seguido de un recorrido con una inversión, de hecho, es la única Hyper Coaster de Europa que posee inversiones. El recorrido total de Schwur des Kärnan es de 1235 metros, alcanzando una velocidad máxima de 127 km/h.

Todos estos datos impresionan, y más para una compañía con poca experiencia en montañas rusas de gran altura y velocidad, y esa inexperiencia se sufre en Kärnan… El primer tramo de la montaña rusa es bastante tortuoso, provocando continuos cambios de dirección bastante bruscos, que no parecen ser bien recibidos por el tren, ya que este vibra más de lo normal, y en la parte a ras de suelo, lo que tendría que ser un placentero trayecto a gran velocidad se trueca debido a la molesta vibración del tren, al menos en el asiento exterior izquierdo que es el que probé…

Tras la zona final de frenos llega el elemento “sorpresa” que es marca de Gerstlauer (también está en The Smiler, Karacho y Fluch von Novgorod en puntos sorpresivos del recorrido), un Hertline Roll completamente a oscuras antes de llegar a la estación. En esta zona también parece que falta tematización, ya que por ahora sólo está decorada con una pequeña bandera.

(Fin del spoiler)

La verdad es que fue una gran decepción, tampoco esperaba mucho de esta máquina de Gerstlauer ya que no sabía lo que me iba a encontrar, pero habiendo probado el día anterior esa delicia que es Goliath, las vibraciones producidas por el tren de Kärnan me impidieron completamente disfrutar de la experiencia que me ofrecía la atracción…

Con todo el tema de la caída libre del lift, el recorrido dura alrededor de unos 2 minutos y medio, por lo que la capacidad de la atracción es bastante limitada… A pesar de haber muy pocos visitantes, esta atracción siempre tenía largas colas, ya que los trenes eran lanzados con muy poca frecuencia, de hecho, creo que sólo había dos trenes en funcionamiento ese día.

A la salida de la atracción, como en todas las atracciones importantes de este parque, se encuentra una pequeña tienda en la cual se pueden comprar recuerdos de la atracción.

Con ese regusto amargo de haber visto una de las mejores colas temáticas a nivel europeo pero con una montaña rusa que ya padece importantes vibraciones, me dirigí hacia la otra joya del parque, también de Gerstlauer, Fluch von Novgorod, una Launch Coaster abierta en el año 2009 y que también ha mutilado parte del área de México, de hecho, su salida se sitúa en antiguas construcciones de dicho área, con un brutal contraste entre el interior nórdico de la tienda y el exterior mexicano del edificio…

La zona de México posee una plaza, La Plaza del Mar, y el nombre le viene como anillo al dedo, ya que desde ella se observan unas bonitas vistas del mar Báltico y del resort de Hansa Park.

Había leído muy buenas críticas de la tematización de Fluch von Novgorod (La Maldición de Novgorod), una montaña rusa con parte Dark Ride, y la verdad es que no decepciona.

La atracción nos traslada al siglo XIV y nos cuenta la historia de un joven de Lubeca, Peer Olden, que se desplaza hasta la ciudad rusa de Novgorod, una de las ciudades de la liga Hanseática, en busca de su padre. Allí encontrará al ruso Alexej Baitova, hijo del compañero de viaje de su padre, cuando ambos desaparecieron misteriosamente sin dejar rastro. Pronto descubren que sus padres han sido víctimas del fantasma de Volkov, un hombre repudiado y torturado que había sido ahorcado en su época entre espantapájaros, que ha vuelto para vengarse… También descubrirán que sus padres pertenecían a una organización secreta.

Tras las puertas de acceso a las colas de la atracción, un serpenteante camino bordea un campo lleno de espantapájaros y cuervos, algunos de los cuales tienen movimiento, creando una atmósfera inquietante. Una vez dentro del edificio de las colas accedemos a las calles de Novgorod en las que pinturas cobran vida para contarnos la maldición de Novgorod. Entre las tiendas que encontramos en dicha calle, está la de un particular mercenario que compra dedos y manos, de hecho, puedes meter la mano en el habitáculo dispuesto para ello y ver como una guillotina “corta” tu mano.

Fluch von Novgorod, como pasa en algunas colas de Hansa Park, sí dispone de fila Single Rider, pero su acceso se encuentra casi al final de la fila normal, por lo que tienes que tragarte quieras o no la cola normal, a no ser que vayas molestando a los visitantes para pasar…

Gracias a la fila Single Rider me ahorré un buen tramo de cola y, al llegar a la estación, una lámpara custodiada por cuervos se enciende cada vez que el tren sale de la estación, acompañado de una banda sonora que nos lleva hasta la primera parte de la Dark Ride, en la que la estatua de un caballero ubicada en una librería cobra vida, cantando una canción que nos introduce en la historia. Tras esta escena llegamos a otra en la que una especie de monjes están realizando un ritual, encabezado por Volkov, el antagonista de la historia, y entonces el tren realiza un pequeño descenso antes de ser catapultado al exterior del edificio.

La parte exterior se me hizo extremadamente corta y un poco brusca y, aunque el tren vibraba un poco, era disfrutable.

Tras esa pequeña parte exterior, el tren se adentra en la torre que imita el Kremlin de Novgorod y allí encontramos un lift vertical, donde vuelve a hacer aparición Volkov, lanzando una especie de maldición. De esta forma, se inicia la subida del lift que culmina en una caída de 97º, seguida de un tramo indoor con Heatrline Roll, esto elemento no puede faltar en una montaña rusa de Gerstlauer.

Esta Launch Coaster inaugurada en el año 2009 con 700 metros de recorrido, 40 metros de altura máxima y 100 km/h, fue la primera montaña rusa en combinar una sección de lanzamiento con lift vertical, así como también fue la primera montaña rusa con parte Dark Ride de Alemania y, hasta el momento, sigue teniendo la mejor parte Dark Ride de una montaña rusa alemana, y quizás de Europa.

Es cierto que los animatronics no son muy realistas, con esa cara retroproyectada y unos movimientos muy ortopédicos, pero tiene mucho mérito haber creado toda una compleja historia para una montaña rusa.

A la salida de la atracción encontramos un tobogán, para los más osados, y para los que no, unas escaleras que nos conducen a dos laberintos. Me resultó curioso la existencia de ambos laberintos a la salida de la estación, tienes que elegir entre dos caminos pero los dos son laberintos, los cuales son bastante claustrofóbicos y te conducen hasta… ¡una bonita tienda!

Con el alto nivel temático dejado por estas dos montañas rusas, me dispuse a continuar mi visita por el parque, aunque pronto descubrí que la tematización de estas montañas rusas es el inicio de un futuro glorioso, que el resto del parque aún no posee.

Una curiosidad de este parque, como suele pasar en los clásicos parques de atracciones alemanes, es que está repleto de animatronics cantarines, en esta zona encontramos a unos simpáticos osos country, en el Crazy Mine son unos mineros los que cantan, y así sucesivamente en varias zonas del parque, adaptados a la temática de la misma.

Como hacía un tiempo regular y no había mucha gente por el parque, decidí montarme en las atracciones de agua próximas a Fluch von Novgorod, empezando por el flume de Mack abierto en el año 1977, Wildwasserfahrt.

Este flume tiene una tematización ambientada en el oeste americano, que choca con la temática rusa de Fluch von Novgorod, la cual pasa justo por encima, aunque la plaza que da acceso al flume ya ha recibido algunos cambios temáticos más enfocados hacia la cultura nórdica.

Este flume es bastante antiguo y de interés muy limitado, su caída principal es de 15 metros, pero en él pude comprobar lo estrictos e incluso bordes que son en este parque con el tema de hacer fotos del interior de las atracciones. Estaba yo tan tranquilamente haciendo fotos a las colas vacías de la atracción cuando, el operador, de avanzada edad, me gritó de forma bastante borde que estaba prohibido hacer fotos…

Un detalle que me llamó mucho la atención es que muchos operadores son de avanzada edad, acostumbrado a ver jóvenes realizando su primer trabajo para pagarse los estudios, sorprende ver a señores casi en edad de jubilación operando atracciones.

Otro punto destacable del parque es que está lleno de zonas de juegos para niños. Por todo el parque puedes encontrar zonas con toboganes, columpios, zonas de escalada, etc. Se nota que es un parque muy orientado a las familias y en el que los niños se lo tienen que pasar en grande.

Siguiendo con las atracciones de agua tocaba probar otra reliquia del parque, Super Splash, esta vez un flume de Intamin abierto en el año 1986 con una única caída de 20 metros, pero que me permitió realizar panorámicas del parque (escondí la cámara). Ninguna de las dos atracciones moja, sólo recibes unas pequeñas gotas.

Como me venía de paso hacia el resto del parque, decidí montarme en la torre panorámica de Huss abierta en el año 1988, Holstein-Turm, la cual permite tomar unas bonitas fotos panorámicas del parque y del mar Báltico.

Al bajar de la torre pude comprobar que la próxima incorporación en la plaza de la Liga Hanseática en Europa será la península ibérica, con arquitectura inspirada en edificios de Barcelona y Lisboa. De hecho, junto a la zona que está por construir, me llamaba la atención el estilo tan mediterráneo de los edificios y es que, para unirlo con la zona ibérica, han optado por representar el mediterráneo francés.

Siguiendo la ruta me llamó la atención Space-Scooter, una atracción que tenía pinta de ser un simulador pero acabaron siendo unos coches de choque con un sistema de puntuación, en los que tenías que ir “cazando” planetas para completar una galaxia completa. El sistema de puntuación, a diferencia del de Tivoli Gardens, sí funcionaba, y la manera de conseguir los planetas era situándote justo enfrente de los mismos mientras apretabas un botón especial.

En la salida de la atracción hay una pequeña cafetería y otra zona de juegos para niños, esta vez con colchonetas y piscinas de bolas, ambientada en Italia, como indicio de la temática que tendrá la zona en el futuro.

Probadas las nuevas montañas rusas, era el turno de montarse en las viejas glorias, empezando por Rasender Roland, un tren minero de Vekoma inaugurado en 1993 con una altura máxima de 13 metros y 50 km/h.

Siguiendo con las viejas glorias, llegó el turno de Nessie, una montaña rusa de Schwarzkopf inaugurada en 1980, con una altura máxima de 26 metros y que posee un looping.

Esta es la hermana mayor de las montañas rusas de Schwarzkopf que me encontré en Escandinavia, Lisebergbanan en Liseber y Jetline en Gröna Lund, ambas me encantan, así que esta, al tener el añadido del  looping, me causaba mucha curiosidad y la verdad es que no me decepcionó.

Al montarme en el tren, me sorprendió que en una montaña rusa con looping de 1980 la única protección fuera una Lap Bar, en esos momentos me temí un looping ortopédico y doloroso al estilo Indiana Jones de Disneyland París, pero me encontré con un looping súper suave y un recorrido bastante rápido, ya que Nessie alcanza una velocidad máxima de 86’40 km/h. Una delicia esta vieja gloria.

En esta atracción me llamó la atención de que un único empleado, de cierta edad, hacía el trabajo de dos, validaba de una parte y a la torre de control a enviar el tren. Es cierto que era bastante eficiente y rápido, aunque no comprobaba los arneses.

Debido a la poca afluencia de ese día, las dos montañas rusas más antiguas sólo estaban operando con un tren, por lo que me tocó hacer algo de cola en ambas. También llama la atención el contraste de estas montañas rusas, con apenas tematización y unas estaciones muy básicas, con las nuevas incorporaciones del parque.

Como estaba en el centro del parque, decidí ir a probar una de las novedades que anunciaban en el plano, Der Kleine Zar (el Pequeño Zar), una montaña rusa infantil de Preston & Barbieri ubicada cerca de Fluch von Novgorod, pero al llegar al punto donde debía estar… ¡no estaba!

No me había enterado de que habían pospuesto la novedad para el año que viene, a pesar de que en el plano sigue apareciendo como novedad de este año, pero en su lugar hay dos pequeñas atracciones infantiles que parecen nuevas, el suelo ha sido renovado en esa zona, así que parece que las han puesto temporalmente hasta que llegue la nueva montaña rusa infantil.

Como ya había remarcado en la entrada, los jardines y zonas verdes del parque están cuidados con mucho mimo, siendo un escaparate de flores de mil colores. De hecho, en el verano celebran el festival de las flores, ya que es cuando hace buen tiempo y éstas pueden lucir su enorme belleza.

En la zona infantil del parque, Old-Time Fun Fair, ambientado en una antigua feria, encontramos las clásicas atracciones de los parques de atracciones, un pasillo con espejos, un pequeño teatro infantil, columpios, paseo en barca, etc.

En esos momentos se estaba representando un espectáculo de mimos, en el que también participan las mascotas del parque. La verdad es que las mascotas no están mal, para ser un modesto parque, eso sí, están muy relacionadas con el mundo marino, que bien remarca el parque su condición de ser el único parque alemán frente al mar…

De esa zona sólo me interesaba el típico barco pirata, Fliegender Holländer, un barco que resultó ser bastante familiar en sensaciones.

Vista el área infantil, me dirigí al área del oeste, Adventure Land, la cual está muy bien tematizada, a pesar de tener varios años, y ofrece una oferta de atracciones bastante interesante. Además de las típicas atracciones mecánicas, en esta zona del parque podemos encontrar zonas de toboganes para niños, paredes de escalada, puentes colgantes, casas en los árboles, tipis alrededor de una fogata, un manantial en el que buscar oro,…, pero lo que más me llamó la atención fue la existencia de un circuito de aventuras, Hochseilgarten “Navajo-Trail”, el cual está incluido en el precio de entrada al parque.

Desde que descubriera el año pasado este tipo de oferta lúdica, me he aficionado bastante a los circuitos de aventuras, la sensación de adrenalina y miedo que sientes a la vez es adictiva, así que me decidí a pasar un poco de miedo, ya que algo de vértigo tengo, pero la euforia de la adrenalina lo compensa.

Tras una media hora de cola, ya que es una estructura que no soporta muchos clientes a la vez, me puse a “trepar” por los árboles y resultó ser más difícil de lo que esperaba, para estar enfocado a los niños. Eché en falta una sección de tirolina, que es la parte que más me gusta, pero la verdad es que estuvo muy bien el circuito.

Esta área del parque fue toda una sorpresa, llena de actividades para niños y adultos, como un campamento tipi alrededor de una fogata donde comer nubes, zonas de barbacoa, casas en los árboles, circuitos de aventura, etc., estoy seguro de que tiene que ser el paraíso de cualquier niño esta zona del parque.

Tras escudriñar un poco los misterios y aventuras que esconde esta zona del parque, volví a las clásicas atracciones mecánicas, empezando por Fliegender Hai, un Looping Starship de Huss Rides que me recuerda a los clásicos martillos que traían a la feria de mi pueblo cuando era niño.

Con la nostalgia de montarme en algo similar a lo que me montaba de pequeño, la verdad es que me gustó la experiencia ofrecida por esta atracción, no llega a marear en ningún momento y sientes la fuerza centrífuga.

Siguiendo en el área del oeste, me dirigí a Crazy Mine, una Wild Mouse de Maurer Söhne inaugurada en 1997.

Menos mal que pronto se especializó esta compañía en Spinning Coaster porque he probado Wild Mouse incómodas, pero creo que esta se lleva la palma… El vagón es extremadamente pequeño, por lo que a duras penas entra una persona alta como yo… Además, posee un tortuoso recorrido lleno de golpes y bruscos giros que lo convierten en una experiencia dolorosa (y no religiosa como cantara Enrique Iglesias)… Credit realizado y creo que difícilmente vuelva a montarme en él…

En esta atracción, al igual que en Fluch von Novgorod, la fila Single Rider aparece casi al final de la fila normal, por lo    que al ver que había niños “colándose”, descubrí su existencia y me encaminé hacia ella.

Para terminar con las montañas rusas, me dirigí a la última de todas, Die Schlange von Midgard (la Serpiente de Midgard), atracción que ha recibido muchos premios gracias a su tematización.

Esta montaña rusa infantil de Gerstlauer, inaugurada en el año 2011, se centra en el mito nórdico de la serpiente de Midgard, también llamada Jörmundgander. El dios Odín lanzó esta serpiente al mar que rodea Midgard (tierra del medio), que es el mundo de los hombres creado por los dioses Odín y sus hermanos, Vili y Ve, tras el combate con el gigante primigenio Ymir. La serpiente ronda Midgard hasta el día del Ragnarök, el fin del mundo.

La atracción toma este mito como referencia y nos cuenta la historia de dos niños, Einar y Elin, dos jóvenes vikingos que viven su propia aventura al esconderse en el cofre de un barco vikingo, encantado por Jörmundgander, que zarpa de improvisto y los conduce a los misterios que rodean la tierra de los humanos, Midgard. Para empezar, llegan al reino de Utgard, el oscuro mundo de los trolls, tras el cual alcanzan los límites de Midgard y hace su aparición Jörmundgander. Una vez superada la serpiente llegan hasta Asgard, el reino de los dioses nórdicos.

Durante las colas de la atracción, unas pantallas de televisión nos muestran a un narrador contando sus aventuras en los confines de Midgard, mientras los dos jóvenes protagonistas pasan apuros en el barco vikingo encantado. Esa misma historia nos es contada otra vez durante la atracción, esta vez con animatronics y otros efectos especiales.

La montaña rusa empieza con una escena en la que el narrador (animatronic) nos cuenta la primera parte de las aventuras, la llegada al reino de Utgard, y mientras el tren sube el lift, una cortina de humo en lo más alto nos muestra la horrible apariencia de los trolls. Como suele ser habitual en este tipo de montañas rusas infantiles, el tren realiza dos veces el circuito completo, pero esta vez la historia cambia, ya que en lo alto del lift hace su aparición la temible serpiente de Midgard, Jörmundgander.

Sin palabras… La verdad es que esta atracción infantil me dejó sin palabras, que este modesto parque alemán haya sido capaz de crear toda esta historia para una simple montaña rusa infantil y que cada vuelta del circuito fuera aprovechada para contar una parte de la historia, y no se basara en una simple repetición… Increíble…

Atracciones como esta demuestran que a Hansa Park le espera un futuro glorioso, con su ambición de contar historias en cada una de sus atracciones, pero aún faltan muchos años ya que el proceso de transformación va a ser muy lento, al no poder invertir grandes cantidades de dinero este modesto parque alemán.

Como no podía ser de otra forma, a la salida tienes que pasar obligatoriamente por una tienda, la cual también tiene un pequeño quiosco en el que venden bebidas y dulces.

Die Schlange von Midgard se encuentra en una zona infantil, la tierra de los Vikingos, junto a Der Schwur des Kärnan, por lo que parece obvio que esa zona contará en el futuro la mitología nórdica.

Tras desafiar a la serpiente de Midgard me dispuse a visitar un poco la zona Vikinga y vi que había una balsa con la que poder atravesar el mar en el que habita Jörmundgander, pero como no había nadie en el otro lado que la acercara a mi lado… me tocó dar la vuelta a pie.

Como he comentado antes, la torre de Kärnan está en medio del área de México, por lo que la torre está rodeada de los vestigios de las antiguas atracciones de tematización mexicana que ocupaban este espacio, creando un caos temático que chirría bastante. Atención a la Fuente de los Leones imitación de la de la Alhambra que esta (estaba) en el área de México.

Ya eran cerca de las 15h00 y empezaba a tener hambre, pero en el plano del parque era casi imposible descifrar dónde encontrar un restaurante, ya que sólo marcaba unos pocos que eran los de servicio a mesa, los más caros…

Para ir a lo seguro, me acerqué al área del oeste y allí encontré algunos puestos que me hicieron gracia, pero como eran casi las 15h00 y había mucha cola en los restaurantes (no sé si es que estaban empezando a cenar porque ese horario es muy impropio para los alemanes), decidí ir a ver la cabalgata del parque antes de comer.

La cabalgata, Hansa Park Parade, empieza en la Plaza del Mar del área de Mexico a las 15h00, una hora bastante temprana, aunque bien es cierto que el parque cierra muy pronto, 18h00.

Esta cabalgata consiste en pequeñas carrozas que representan las diferentes áreas temáticas del parque, concluyendo con una carroza de la Liga Hanseática en Europa, acompañadas de los personajes y artistas de los espectáculos, muy al estilo de lo que podemos encontrar en PortAventura y otros parques.

Una vez terminada la cabalgata ya iba siendo hora de comer. Había visto un restaurante que me había hecho gracia, Western-Saloon “Last Chance”, pero estaba a reventar de gente y parecía que iban muy lentos sirviendo, así que finalmente me dirigí a un quiosco que vendía comida texana. Finalmente me pedí un Hacienda Menü XL y la verdad es que estaba bueno y había cantidad para el precio pagado, aunque el empleado que me atendió no destacaba por su amabilidad…

Parece que es un problema general del parque, ya que los empleados no eran especialmente simpáticos, sobre todo cuando veían una cámara…

Para reposar la comida, no hay nada mejor que un espectáculo de variedades, así que me dirigí al teatro Arena del Mar para ver el espectáculo de variedades Emotions. Antes de empezar el espectáculo una banda de músicos animaba el ambiente para hacer más amena la espera.

Estaba claro que no me iba a encontrar un espectáculo del nivel de lo visto en Phantasialand semanas antes, pero me decepcionó un poco…

El espectáculo estaba compuesto por 4 grupos de artistas, en el que cada uno representaba su propio número.

El primer número fue un clásico número cómico de payasos, en el que se encargaron de “destrozar” un coche, un número excesivamente largo y con poca gracia. El segundo número fue el de unas contorsionistas chinas, acostumbrado a ver a “niñas” esqueléticas realizando este tipo de espectáculos, me sorprendió ver que algunas de las artistas tenían sus años y estaban un poco entraditas en carnes, aunque los números eran buenos, les faltaba vistosidad y se hizo muy largo también…

El tercer número fue el de un funambulista, el cual era muy bueno haciendo su trabajo, pero el número se hacía demasiado largo y pesado, con pocos momentos para lucirse. Y ya por último, una pareja de trapecistas, el mismo problema que el resto del espectáculo, números muy arriesgados pero una música y puesta en escena demasiado larga y que no pone en valor el número.

45 minutos para sólo 4 números… Creo que con esto queda demostrado lo largo y pesado que se me hizo el espectáculo, a pesar de que los artistas eran muy buenos, pero necesitarían condensar sus números y mejorar considerablemente la puesta en escena.

Tras pasar casi una hora encerrado en el teatro, descubrí que el radiante cielo azul había dejado paso a un amenazador cielo gris.

Como quedaba poco más de una hora de parque abierto, me fui a por las últimas atracciones que me faltaba por probar en el área de México, empezando por Die Glocke (la Campana), el “Talocan” de Hansa Park.

Esta atracción de tipo The Bell de Funtime fue inaugurada en el año 2008, un año más tarde que Talocan en Phantasialand, por lo que Hansa Park debió considerar que era una buena oportunidad para construir una flat ride con efectos de fuego y agua…

Cualquier comparación con el original es puramente anecdótica, pero tenía mucha curiosidad por este modelo de atracción cuyo primer prototipo se estrenó hace muchos años en el Prater de Viena y aún no había podido probar. Debido a la ridícula capacidad de la atracción (6 plazas), tuve que esperar una cola de unos 20 minutos, aunque Die Glocke  ofrece unas sensaciones curiosas al sentirte como un badajo dentro de una campana.

Junto a la campana me llamó la atención los campos de maíz que bordean el parque, aunque parece que están dentro de los límites del mismo. Quizás sea para autoabastecerse en los meses otoñales.

Otra bizarrada del parque es el Rio Dorado, un tobogán de White Whater West inaugurado en el año 2000, similar al que encontramos en el Parc Astérix, con tematización que me recuerda al fuerte de Piratas del Caribe del Disneyland Parc.

Este tobogán resultó ser menos interesante que la versión del Parc Astérix, y eso que es posterior.

Con todas las atracciones más “interesantes” probadas, llegaba el turno de repetir en las dos grandes montañas rusas, empezando por Fluch von Novgorod, la cual esperaba que no tuviera casi cola… Error, la poca capacidad de la atracción y el acceso casi al final de la Fila Single Rider hizo que tuviera que esperar unos 15 minutos, temiendo no llegar a tiempo para un último Kärnan…

En esta atracción pude volver a comprobar lo bordes que son con el tema de las cámaras, cuando, tras hacer una foto de la estación, metí mi cámara en el bolsillo del pantalón y me obligaron a sacarla para dejarla en el casillero…

En el laberinto de salida de la estación me puse a correr como un loco para llegar a tiempo a Der Schwur des Kärnan y cuando estaba llegando a la entrada de la Hyper Coaster de Gerstlauer vi como un helicóptero se posaba en una zona habilitada del parque. Pronto descubrí el motivo, en la gran colchoneta hinchable que hay junto a las colas de Kärnan un niño parecía haberse hecho daños, ya que estaban los equipos de primeros auxilios del parque con él mientras intentaban protegerlo de las vistas de los curiosos con unas lonas, algo imposible al estar junto a las colas en altura de Kärnan. En esos momentos se me quedó un poco de mal cuerpo, pero estas cosas pasan en los parques, pequeños accidentes si no respetas las normas.

Como ya he comentado antes, la capacidad de esta atracción es muy baja, de hecho me parece que sólo tuvieron en activo dos trenes durante todo el día, por lo que, a pesar de que no había mucha gente en la cola, tuve que esperar unos 20 minutos para montarme y volver a comprobar que la vibración del tren impide que sea todo lo disfrutable que podría. Es una vibración molesta pero no insoportable, pero hay momentos de curvas agradables pero la vibración lo jode todo… Al menos en el asiento exterior…

Con las atracciones ya cerradas, me dirigí tranquilamente hacia la entrada, aprovechando para pasear por los bonitos y cuidados jardines que posee el parque.

Una vez llegado a la entrada descubrí que no todas las atracciones estaban cerradas, el tiovivo y las sillas voladoras de la entrada aún estaban en activo, por lo que decidí montarme en una de las novedades de este año, Hanse-Flieger.

Estas sillas voladoras, para ser nuevas, me resultaron bastante familiares, aunque me llamó mucho la atención sus bombillas de leds, diseñadas de forma que los leds imitaban el hilo de las clásicas bombillas incandescentes.

Ya eran cerca de las 19h00, mi autobús no llegaba hasta las 19h30, así que, como las tiendas ya habían cerrado (me quedé con las ganas de ver los productos de este parque), me dirigí hacia la salida, pasando previamente por un baño para limpiarme con las toallitas húmedas, antes de iniciar el largo viaje de regreso a París.

 

En conclusión, Hansa Park es un parque que está viviendo una completa metamorfosis en los últimos años, está pasando de ser un simple parque de atracciones a uno de los parques que más apuesta por contar historias a través de sus atracciones, gracias al poder de la tematización. De todas formas, es un parque modesto que no puede realizar grandes inversiones de golpe, ahora mismo es un mezcladillo temático sin sentido, por lo que aún tardaremos en ver esa liga Hanseática en Europa en todo su esplendor.

En definitiva, Hansa Park es un pequeño parque que está llamando mucho la atención internacional, gracias a su retematización y sus últimas montañas rusas, especialmente por las historias que cuentan, aunque espero que en el futuro apuesten por otras compañías que confieran más confortabilidad y estética a sus atracciones, como es el caso de Mack Rides u otras. De todas formas, es cierto que el coste de estas compañías es mayor que el de Gerstauer, además de que esta compañía se ha volcado con el parque, construyendo modelos innovadores, de ahí su elección.

 

Con el temor de quedarme tirado como en Phantasialand, cuando dieron las 19h30 y el autobús de Flixbus no había llegado, empecé a impacientarme, pero por suerte apareció en el horizonte a los pocos minutos.

El trayecto de regreso a Hamburgo lo aproveché para comerme el bocadillo de jamón, dormir un poco y cargar el móvil. Desde el autobús pude ver los “típicos” restaurantes y chiringuitos de playa, pero esta vez en versión alemana.

Una vez llegado a Hamburgo, me fui al supermercado de la estación central de trenes para comprarme algo de bebida, mientras hacía tiempo hasta que saliera mi autobús de Eurolines a las 22h30.

Por suerte, esta vez no hizo tanta calor en el autobús de Eurolines y me pasé las más de 12 horas de viaje hasta París durmiendo, algo que agradecí mucho al día siguiente al haberme recuperado del cansancio del fantástico fin de semana que había vivido.

 

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