[Parc Astérix] Visita al irreductible parque galo – 30/07/16

Hoy toca hablar de mi “home park”, es decir, uno de los parques que tengo en las proximidades de mi vivienda habitual en estos momentos…

Como ya habréis deducido por mis últimas reviews, actualmente me encuentro viviendo en París, y a pesar de que la novedad del Parc Astérix se estrenó en Abril, la horrible primavera que hemos tenido (meteorológicamente hablando), con graves inundaciones históricas y todo, no animaba a visitar un parque con la mayor parte de sus atracciones al aire libre. Además, en mi última visita, en el año 2014, ya viví un catastrófico día de lluvia, y no quería repetirlo pudiendo elegir el día de visita:

Hoy no llueve, ¡directamente diluvia!

Son muchas visitas a parques en mis espaldas y he vivido desde tormentas veraniegas tropicales a pequeñas nevadas, aunque por lo general me consideraba afortunado ya que no había vivido un día catastrófico… ¡hasta hoy!

Así que este año esperé a que llegara el buen tiempo… Por desgracia, el buen tiempo ha llegado en pleno mes de Julio, en plena temporada alta y con interminables colas en los parques de atracciones, pero como no me quedaban muchos fines de semana libre, los tengo todos ya planificados con viajes, finalmente me decidí a visitar el Parc Astérix el pasado sábado 30 de Julio.

La elección del sábado frente al domingo fue porque el parque abría hasta las 22h00, 4 horas más de lo habitual, y a pesar de que habría mucha gente, más horas de parque = más posibilidad de montar en atracciones, siendo que en verano cualquier día que haga bueno, el parque va a estar a reventar…

El parque lo visité por primera vez en 1992, con 7 años, y aunque no guardo muchos recuerdos de ese día, sí hay uno que me marcó de por vida…

Recuerdo que me monté con mi familia en el típico barco vikingo, La Galère, y lo pasé realmente mal… Fue una experiencia tan traumática, que tuvieron que pasar cerca de 10 años antes de que lograra quitarme ese trauma y me atreviera a montarme en grandes montañas rusas… ¡Quién me iba a decir a mí que luego me acabaría convirtiendo en un friki de los parques!

A pesar de ello, no le guardo, ni mucho menos, rencor al parque. De hecho,  ya estuve en él hace 10 años, en mi Gran Aventura Europea, pero ya no comparto la opinión que expresé en ese momento, mi experiencia y mi madurez en este mundo hacen que vea el parque con otros ojos en la actualidad:

PARC ASTERIX

Por los foros franceses me estan diciendo loco y de todo por preferir PA a AT, pero el mismo caracter diferenciador y unico que ha hecho que Efteling sea mi numero uno, hace que PA sea mi numero 3 frente a AT. Alton Towers tiene muy buenas coasters, unos jardines y bosque preciosos y un ambiente único, pero NO tiene espectaculos, bueno, tiene 2 que no valen la pena.

Por el contrario, PA es un parque diferente al resto, único, un parque muy divertido, basado en los comics, con unos espectáculos buenísimos y muy gracioso, sobretodo la novedad de este año, los Vikingos me ha encantado, sinceramente genial ese espectáculo .

Ese ambiente de comic que impregna el parque y hasta el más mínimo detalle hace que sea un parque muy especial, con atracciones muy buenas (en mi opinión), me ha encantado Le Transdemonium y Tonerre de Zeus y otras atracciones me han gustado bastante. La tematización, tiene algunos puntos excelentes, como le Transemonium y en general es bastante buena.

PA lo considero un parque muy completo, quizás necesite más atracciones, pero tiene un ambiente genial y único, buenas atracciones, buenos espectáculos. En definitiva, un parque muy equilibrado y bastante único a mi parecer, ese detalle es muy importante para mi

Fuera del podium…

Como ya he comentado, también estuve en el año 2014, y anteriormente en el año 2008 y 2012 (año en el que abrieron OzIris), por lo que he vivido la evolución de este parque, a pesar de que en los últimos 10 años el parque no es que haya invertido mucho, sólo a partir del año 2012, tras 9 años en los que la única nueva atracción había sido la decepcionante Le Défi de César (2008),  el parque cambió de estrategia de gestión y empezó a invertir en grandes proyectos que resituaran al parque en el ámbito internacional, poniendo el acento en la tematización.

Sabiendo que me esperaba un día de fuerte afluencia, decidí acudir al parque a primera hora, por lo que a las 8h45 ya estaba en el Aeropuerto Charles de Gaulle, desde el cual existe un sistema de autobuses que comunican con el parque y que cuesta 8’50€ el billete de ida y vuelta. También existe un servicio directo de autobuses desde París centro, pero es más caro y el último autobús de regreso es a las 19h30, por lo que perdía varias horas de parque abierto.

Al llegar a la zona donde se coge el autobús, me encontré ya una larga cola, y eso que el servicio de autobuses no empezaba hasta las 9h00…

A pesar de que anuncian que los autobuses pasan cada media hora, como era un día de fuerte afluencia, habían reforzado el servicio y a las 9h15 ya estaba montado en el segundo autobús del día camino del Parc Astérix, trayecto que tarda una media hora en recorrer.

INTRODUCCIÓN

Plano Parc Astérix 1989 - Fuente: Parc Gaulois

Plano Parc Astérix 1989 – Fuente: Parc Gaulois

En los años 80 del siglo pasado, ante la fiebre desatada por la instalación de un parque Disney en Europa, el gobierno francés creyó ver una nueva gallina de los huevos de oro en el sector de los parques de ocio, y un medio para desarrollar áreas económicamente pobres, de ahí que Disneyland París esté situado al este de París, en una zona de campos menos desarrollada económicamente que el resto de la región.

También es destacable que en esos momentos los parques de ocio son principalmente urbanos y están ubicados en su mayoría en Europa Central y del Norte, siendo contados los ejemplos que encontramos en los países del sur, como los ejemplos del Tibidabo y Tivoli World, que demuestra que en aquella época, cuando viajar a países del sur donde disfrutar del sol y la playa aún era un sueño muy lejano para muchos, los parques de atracciones eran una oferta de ocio alternativa para millones de personas, un espacio de ocio artificial para los ciudadanos alejados de regiones turísticas naturales. Podemos destacar Holanda, Finlandia y Dinamarca, países con gran tradición en parques de ocio y que poseen unos de los mayores ratios de visita europeos, siendo Dinamarca el paí­s donde más porcentaje de población visita a lo largo del año sus parques de ocio en la actualidad, país que vio nacer el primer parque de atracciones, Bakken.

El panorama de los parques de ocio en Francia está marcado a principios de los ’80 por varios pequeños parques, que han sufrido una evolución de ser pequeñas áreas de recreo a convertirse en parques de atracciones, pero Francia está muy lejos de mercados como el de EEUU u otros países de Europa, y a pesar de tener el primer intento fallido a principios de los ’80, Lillom, el DATAR (el Departamento de desarrollo Rural y Regional), un departamento encargado de planificar en todo el territorio las inversiones y proyectos a realizar para equilibrar las regiones francesas, recibe de forma eufórica el anuncio de que Disneyland se ubicaría en Francia, previendo que en los años posteriores el potencial de los futuros parques franceses sería de 25 a 30 millones de visitas anuales, con la creación de 15.000 empleos directos y 100.000 indirectos.

Sin embargo, las cifras de los parques existentes en ese momento no son para tirar cohetes, ya que en 1983 La Mer de Sable fue visitada por unos 500.000 visitantes, Ok Corral unos 400.000 visitantes, Bagatelle unos 305.000, Le Pal unos 240.000 visitantes; mientras tanto, en Estados Unidos el Magic Kingdom y EPCOT recibí­an juntos unos 23 millones de visitantes, Disneyland cerca de 10 millones, Knott’s Berry unos 4,4 millones, Universal Hollywood unos 3 millones, Sea World unos 2,9 millones, Cedar Point y Kings Island 2,7 millones cada uno; y volviendo a Europa, Efteling, el parque europeo número 1 en 1983 acogí­a unos 1,9 millones, y Phantasialand 1,8 millones, mientras que Europa Park, Tivoli Gardens, Flevohof (actualmente Walibi Holland) y Holiday Park apenas superaban el millón.

El DATAR, que como ya hemos visto se encarga de planificar los desarrollos y proyectos en el territorio francés, crea un modelo reagrupando la categorí­a de parques de ocio, el numero de visitantes, la inversión inicial, la cifra de negocio, los empleos directos creados y la localización optima.

En este modelo, creado por el DATAR, encontramos que como parque de interés internacional, donde las visitas sean mayores de 10 millones al año y con una inversión inicial de 15.000 millones de francos (2.676 millones de euros), sólo un proyecto está previsto: EuroDisneyland. Sin embargo, el DATAR considera que tres o cuatro parques de interés nacional podrían estar situados en el Mediterráneo, en las regiones del Este y en el Norte. En esta tipologí­a de parques las visitas estarían entorno a los 1,5 y 2,5 millones de visitantes al año, con una inversión inicial de entre 600 y 800 millones de francos (107 millones de euros y 143 millones de euros), para una cifra de negocios anual de 150 a 200 millones de francos (27 millones de euros y 36 millones de euros), y de 800 a 1.000 empleos creados. También estaba previsto la posibilidad de cuatro parques de interés regional en los Pirineos, el Oeste, la región de Rhône-Alpes y Paris/Normandia con unas cifras de 750.000 a 1 millón de visitantes, de 300 a 500 millones de francos de inversión (54 millones de euros a 89 millones de euros), una cifra de negocios de 70 a 100 millones de francos (12 millones de euros a 18 millones de euros), y de 500 a 700 empleos creados. Y para terminar, el DATAR estimaba la posibilidad de crear de cinco a siete parques de interés local, pequeños parques regionales y parques locales, situados en el Sur-Oeste, en la región de Auvergne, en Poitiers y en todas las regiones en apoyo de los otros parques, con unas cifras de 300.000 a 500.000 visitantes, una inversión inicial de 60 a 150 millones de francos (11 millones de euros a 27 millones de euros), una cifra de negocios de 15 a 50 millones de francos (3 millones de euros a 9 millones de euros), y de 100 a 250 empleos creados.

El estudio también prevé una repartición bastante uniforme de los parques en el territorio francés: los parques de interés nacional estarían situados en las regiones densamente pobladas del Norte y el Este, así como en la Costa Azul; por su parte, las regiones urbanas de Lyon, Tolosa, Rennes y el eje Paris-Rouen-Le Havre se verían dotadas de un parque regional.

Hay que pensar que las cifras de inversión están basadas en el nivel de la época, 1986, sin embargo el estudio del DATAR peca de demasiado optimismo en sus cifras, ya que en el caso de los empleos creados, el Holiday Park acogí­a cada año a 1.250.000 visitantes mientras que sólo empleaba a 350 personas, y Flevohof con 1.150.000 clientes apenas llegaba a los 200 empleados. Por otra parte, estos parques proyectados de dimensiones variables, que serían entre 13 y 16, serían capaces de acoger entre 20 y 25 millones de visitantes cada año, o lo que es lo mismo, si quitamos los posibles visitantes extranjeros, cada francés debería acudir una vez cada dos años a uno de los parques previstos para lograr esas cifras.

En definitiva, según este estudio, Francia es un vasto mercado para los parques de ocio inexplotado, sin embargo, en el estudio no se nombran los parques ya existentes, como OK Corral con una tematización del Far West, ya que se considera que no es el mismo producto, aunque realmente más que cambiar de producto se cambiaba la forma de producirlos. Los parques ya existentes eran negocios familiares, mientras que los nuevos proyectos previstos según el DATAR era una verdadera industria a gran escala, donde los diseñadores provenían del mundo del espectáculo en su mayoría y los parques necesitaban una fuerte inversión. El Datar estima que en los cinco años siguientes, entre 8.000 y 10.000 millones de francos de inversión (1.430 millones de euros y 1.785 millones de euros) serían necesarios para la creación de los parques de ocio previstos.

¿Por qué dejar ese mercado a los Americanos? Ha hecho falta que Disney decida implantar su parque en Francia para que el sentimiento más chovinista de los franceses, como es habitual en ellos, aparezca y los inversores franceses se lancen en una carrera loca por copar ese mercado hasta ahora inexplotado en el país, todos se tiraron a la piscina: grandes bancos, constructoras, sociedades de servicios…

En tres años se había pasado de una falta de equipamientos a una profusión de proyectos, sin contar los parques zoológicos y acuáticos; de hecho, a mitad de 1989 los proyectos declarados, ya inaugurados o en curso de realización son una quincena. En total, en 10 años habían sido invertidos unos 15.000 millones de francos en los parques franceses (2.680 millones de euros), sin contar EuroDisneyland que empezaba sus obras en esos momentos.

Sin embargo, el entusiasmo de los primeros años dejaba paso a una prudencia más realista, centrándose en los parques de ámbito local de menor inversión.

La región parisina con EuroDisneyland, el Parc Astérix y Mirapolis parece saturada, así como la existencia ya consolidada desde los años ’60 de La Mer de Sable, sin contar los parques zoológicos. Por otro lado, en las regiones de Lyon y Marsella, claves según el estudio del DATAR, no hay ningún proyecto, quizás por los pobres resultados de los parques ya existentes, Walibi cerca de Lyon y Ok Corral cerca de Marsella. Y en el resto de Francia, sólo “Le Nouveau Monde des Schtroumpfs” puede ser clasificado como de interés nacional; Zygofolis y Futuroscope obtienen el rango de parques de interés regional; mientras que Bagatelle, Gayant (Douai), Le Pal, Walibi Rhône-Alpes, Peaugres y Ok Corral el de parques de interés regional. Sin embargo los proyectos no faltan en esta última categoría ya que existe un proyecto en Nimes, “l’île Mystérieuse” en el norte de Francia, “les Vikings” en Normandí­a, “Les Celtes” en Bretaña o “la Toison d’or” en Dijon.

De esos “locos” años, se puede considerar que sólo Futuroscope y Parc Astérix han sobrevivido y han alcanzado las cuotas de visitantes previstas, a pesar de sus altibajes, Zygofolis y Mirapolis acabaron cerrando sus puertas a los pocos años de apertura, Le Nouveau Monde des Schtroumpfs es el actual Walygator, muy lejos de las previsiones iniciales.

Tras esta puesta en situación, volvamos a los inicios del Parc Astérix. Desde 1981, Albert Uderzo, creador de Astérix junto con el guionista René Goscinny, tras haber visitado el parque Disneyland en California, imagina un proyecto de parque de atracciones basado en su creación, Astérix, pero hasta 1984, con los primeros rumores que sitúan un parque Disney en Europa, no se realizan los primeros estudios de mercado, rentabilidad y financiación.

Finalmente, con el impulso de los estudios del DATAR, en 1985 se creó la sociedad Parc Astérix SA, con un capital de 250 millones de francos (unos 38 millones de euros). La sociedad está participada en sus inicios por la Union des assurances de Paris, la Région Picardie, la Compagnie générale des eaux y el grupo Havas. Dos arquitectos con experiencia en el diseño de parques acuáticos son los encargados de diseñar el proyecto Michel Kalt y Jean-Michel Ruols, con la ayuda de seis diseñadores de cómic, entre los que se encuentra el propio Uderzo, Pierre Tchernia, Marcel Gotlib, Roger Carel, Gérard Hernandez y Fred.

En 1987 se inician las obras del parque que se prevé que será visitado por más de 2 millones de visitantes al año. El emplazamiento elegido, a 30 kilómetros al norte de París, es debido a la cercanía del Aeropuerto Charles de Gaulle y sus comunicaciones por carretera y transporte público gracias a un servicio de autobuses.

De esta forma, el parque fue inaugurado por Jack Lang, Ministro de Cultura francés, el 27 de Abril de 1989, configurándose de esa forma como uno de los primeros grandes parques TEMÁTICOS de Europa inspirados en el modelo americano.

En aquel entonces, el parque temático se extendía sobre una superficie de 22 hectáreas y poseía cinco áreas temáticas: la Via Antiqua, le Village d’Astérix, la rue de Paris, le grand lacla cité romaine. Como gran reclamo del parque se alzaba Goudurix (nombre que proviene del juego de palabras “Goût du risque”= gusto por el riesgo), una montaña rusa diseñada por Vekoma con 36 metros de altura y 950 metros de recorrido, y que hasta el año 1995 ostentaba el récord de montaña rusa con mayor número de inversiones, siete, récord que le fue arrebatado ese año por nuestro Dragón Khan y sus 8 inversiones.

Durante las primeras semanas el parque es víctima de su propio éxito, provocando importantes problemas en la gestión de los flujos. La frecuentación dominical es más elevada de lo previsto, teniendo que cerrar varios domingos sus puertas por exceso de visitantes; el acceso desde la autovía no es suficientemente amplio, provocando largas colas de acceso al parking; las pocas atracciones existentes en su primer año de existencia tienen poca capacidad para la enorme frecuentación recibida, provocando largas colas; y por último, la capacidad de los restaurantes es insuficiente, ya que se habían basado en un modelo americano de Fast Food y los europeos, especialmente en aquella época, prefieren reposarse durante su tiempo de comida. Todo este cúmulo de problemas y deficiencias del diseño provocan una enorme insatisfacción del público, por lo que de los dos millones de visitantes esperados sólo 1 340 000 se desplazan hasta el parque.

Debido a estos decepcionantes resultados el parque vive una crisis financiera a finales de 1989: un tercio del capital aportado por los accionistas sirve para cubrir el déficit de explotación del primer año y el resto se invierten en aumentar la capacidad del parque, invirtiendo 60 millones de francos (casi 10 millones de euros) en atracciones, viales, restauración y mantenimiento, así como la creación de un nuevo área: la place de Gergovie. Gracias a estas mejoras el parque obtiene unos mejores resultados en el año 1990:  recibe 1 453 000 visitantes y unos ingresos de 260 millones de francos (40 millones de euros) lo que representa un aumento del 22 % frente al ejercicio anterior.

En 1991 el número de visitantes se queda estancado en 1,4 millones. Sin embargo, ante la apertura de su gran rival, EuroDisney, el parque temático invierte 19 millones de francos (3 millones de euros) para el inicio de la temporada de 1992. Con la apertura de Eurodisney el 12 de abril de 1992, las visitas al Parc Astérix se hunden, disminuyendo cerca de un 30 % hasta los 990 000 visitantes, con unos ingresos en caída libre, menos 19 %, es decir, 170 millones de francos (26 millones de euros), obteniendo de esta forma los peores resultados de su historia y provocando la toma de medidas drásticas que impidan el cierre definitivo del parque, como fue el despido de empleados y recortes en los gastos.

En el reino mágico no es que le vayan mejor las cosas, se le acusa de ser un “invasor” americano en la cultura francesa y se crean enormes campañas de desprestigio, auspiciadas por intelectuales de la época, para dañar la imagen del que se consideraba un invasor cultural que no tenía cabida en la “prestigiosa” cultura francesa. Esta fobia por lo americano es aprovechada por el Parc Astérix, ya que encarna la excepción cultural francesa, el orgullo del pueblo francés que “nunca” se ha arrodillado, ni siquiera frente a los americanos (llámense romanos en otras épocas), lo que permite que en la temporada de 1993 las visitas aumenten ligeramente hasta los 1 180 000 visitantes.

En 1994, ya consolidado el concepto de parque temático en la cultura francesa y con la ventaja de ser un exponente de la misma, el Parc Astérix “inaugura” la zona griega, más bien retematiza una parte del Gran Lago, lo que le permite aumentar las visitas hasta 1’55 millones de visitantes, mientras que los ingresos aumentan un 32% hasta 270 millones de francos (más de 40 millones de euros), logrando que el parque sea rentable por primera vez en su historia.

Tras esos buenos resultados, el parque decide invertir e inaugura en el año 1995 una de sus atracciones míticas, Menhir Express, obteniendo de esa forma un aumento de visitantes del 15 % hasta los 1’8 millones de visitantes. Debido a la falta de novedades importantes, el año 1996 concluye con 1’7 millones de visitantes.

El Parc Astérix ya conoce la clave del éxito, invertir en novedades de gran calibre que permitan mejorar su atractivo y capacidad, de esta forma, en el mismo año en que CCI construye Stampida, el parque francés inaugura Tonerre de Zeus, siendo en aquel momento la montaña rusa más larga de Europa. Esta, entro otras novedades, permiten al parque alcanzar una cifra histórica en 1997, 1’9 millones de visitantes cruzan sus puertas con unos ingresos en aumento de 14%. Ese mismo año el parque se estrena en la bolsa parisina.

En 1998, ante la falta de grandes novedades, el parque recibe 1 710 000 visitantes. Ese mismo año, la sociedad que gestiona el parque compra el Grand Aquarium de Saint-Malo.

En 1999 el parque inaugura L’Oxygénarium, así como el Hôtel des 3 Hiboux con una capacidad de 100 habitaciones, obteniendo de esta forma el mejor resultado de su historia: 2 millones de visitantes y unos ingresos con un 30% de aumento. Ese mismo año, la sociedad del parque se fusiona con el grupo Musée Grévin-France Miniature, con el objetivo de convertirse en el primer grupo francés del ocio, dando pie a una nueva sociedad, Grévin & Compagnie SA.

En el año 2001, el parque inaugura otra de sus atracciones estrella, la Trace du Hourra, sin embargo, no obtiene el éxito logrado dos años antes y se estabilizan las visitas en 1’8 millones de visitantes, con una cifra de negocio de 61 600 000 €, lo que representa un 60’9 % del total de ingresos del grupo Grévin.

En el año 2002 abre sus puertas el Parc Walt Disney Studios, lo que representa una amenaza para el parque y se teme un efecto similar al vivido en 1992. Por suerte, el parque está muy consolidado entre las opciones de ocio de los parisinos y recibe 1 750 000 visitantes, 100 000 más de los previstos. En junio de ese año, la Compagnie des Alpes adquiere Grévin & Cie a través de una OPA y crea CDA Parks.

En 2003 inaugura la última de las atracciones diseñada por la antigua directiva, le Transdemonium, antes de que el parque pasara a formar parte de CDA Parks.

Con la llegada de la Compagnie des Alpes se inicia una travesía por el desierto, y es que hasta el año 2008, ante la competencia de la Tower of Terror, el parque vive una sequía de grandes inversiones, rota por la inauguración de Le Défi de César. A pesar de ello, el año 2007 fue la primera vez que el parque abrió sus puertas al público en general durante el período navideño, una experiencia que no debió resultar todo lo fructífera que se esperaba ya que sólo duró cuatro temporadas.

En 2008, gracias a la novedad, el parque vuelve a tener un aumento del número de visitas, 1’8 millones de visitantes (+12%), tras años de pocas inversiones que habían provocado un descenso de las visitas. Esta progresión se explica en buena parte gracias al aumento del número de días de operación, el año fiscal en los parques empieza en el mes de Octubre, por lo que la primera temporada navideña se contabiliza en los resultados del 2008.

En el año 2009 el parque celebra sus 20 años de vida, para lo cual se pone en marcha un importante programa de mejora del mantenimiento del parque y sus atracciones. En ese mismo año se implanta el Halloween, Peur sur le Parc, y el parque recibe 1 820 000 visitantes, mientras que en 2010, el parque ve como sus visitantes disminuyen un 8’6% hasta 1 663 000.

En 2011, último año que el parque abre sus puertas por Navidad, recibe la visita de 1 595 000 visitantes, 84% de los cuales son franceses y 47% de la región de París. Ese año los ingresos se elevan a 66 millones de euros.

El Parc Atérix está muy lejos de las cifras alcanzadas a principios de siglo por lo que los gestores del mismo deciden dar un cambio a su estrategia e invertir en grandes novedades de manera más frecuente, centrando el foco en la tematización y la particularidad y originalidad de la temática del parque. Para ello, se ponen en contacto con Julien Bertevas, un aficionado de parques temáticos que ha decidido convertir su afición en su profesión, creando algunos diseños espectaculares.

En el año 2012 se inaugura la zona Egipcio con Oz’Iris, una montaña rusa invertida de B&M que juega con el juego de palabras “Ozer a Iris” (Osar a Iris), que junto recuerda también a Osiris, dios egipcio de la resurrección. Esta zona destaca por la alta calidad de su tematización, con infinidad de detalles y “chistes” cómicos escondidos en la fila de la atracción. Para la nueva zona el parque destina 2’5 hectáreas, lo que representa una ampliación de la superficie del mismo del 10%. Ese año se vendieron 128 000 entradas más, es decir, un aumento del 8% hasta 1 723 000 visitantes, mientras que los ingresos aumentaron un 10%.

En el año 2014 se inauguró La Fôret d’Idéfix, un área infantil con 5 atracciones, además de toboganes y zonas de juegos.

En 2015 el parque renueva su oferta de espectáculos, rehabilitando por completo dos de sus teatros (uno de los cuales estaba abandonado) e inaugurando tres espectáculos nuevos. Esa temporada se termina con un ligero aumento de las visitas, más de 1 850 000 entradas son vendidas, logrando unos ingresos de 80 millones. Estas cifras sólo han sido superadas en 1997 y 1999, dos años excepcionales.

En 2016, con diseño de Julien Bertevas, el parque inaugura Disc’Obelix, un Disk’O Coaster de Zamperla ambientado en la antigua grecia. Este mismo año, Nicolas Kremer, el nuevo director general del parque, ha explicado la voluntad del parque de realizar importantes inversiones en los próximos 10 años, permitiendo que el parque se convierta en un verdadero destino y no un simple parque de atracciones. Para ello, el parque prevé invertir 200 millones en nuevas atracciones y dos nuevos hoteles con una capacidad total de 450 habitaciones.

Siguiendo con el plan de inversión marcado y la tónica de fuertes inversiones de los últimos años poniendo el acento en la tematización, el parque inaugurará en 2017 una montaña rusa familiar de Gerstlauer, Pégase Express, con diseño de Jora Vision.

Plano Parc Asterix 2015

Plano Parc Asterix 2015

Tras esta larga introducción, toca hablar de mi visita al parque.

Llegué al mismo sobre las 9h40, y tras el imprescindible control de seguridad, me puse a hacer la cola para pasar los tornos, ya que la entrada ya la tenía comprada con anterioridad.

Desgraciadamente, debido a los últimos y repugnantes atentados acontecidos en el corazón de Europa en los últimos meses (Francia, Bélgica y Alemania), los parques se han visto gravemente afectados por el miedo de la población a los lugares de gran concurrencia, por lo que en todos los parques de estos países se han reforzado considerablemente las medidas de seguridad, llegando a controles de acceso a los recintos de ocio más parecidos a los de un aeropuerto que a los de un parque de atracciones, todo sea por el confort y seguridad de los visitantes, y una manera de quitar ese miedo instalado en la población.

Al pasar los torniquetes, una especie de guía recibe a los visitantes en la entrada y va informando sobre los horarios de los espectáculos y otros puntos de interés del parque. Es un detalle interesante ya que es una forma más informal de anunciar a los visitantes la oferta del parque, además del clásico plano.

Otro detalle que me llamó la atención es que el plano estaba expresamente diseñado para ese día, estoy demasiado acostumbrado a ver las hojas de espectáculos independientes, para no tener que cambiar el plano todo los días. Además de indicar los horarios especiales de ese día de cierre tardío, te indican el santo del día y el tiempo que se espera. No sé, me pareció un detalle curioso para los coleccionistas de planos, como yo, que valoramos mucho nuestra colección de planos de parques.

Aún faltaban unos minutos para que abrieran el resto del parque, hasta las 10h00 no abría, y la gente empezó a acumularse en la Via Antiqua, el Main Street del parque, anunciado una jornada de mucha frecuentación, como así fue. Por suerte, este parque es muy extenso y posee un buen número de atracciones, algunas de ellas de gran capacidad, lo que permite que la gente se distribuya bastante por el parque y que, unido a una buena organización de la visita, de tiempo a visitarlo todo.

Mientras esperaba la apertura del parque, pude observar como muchos de los visitantes mataban el tiempo con uno de los juegos del momento… Pokemon Go! En plena vorágine de Pokemon Go, ni los más irreductibles galos se resisten a cazar las simpáticas criaturas de Nintendo.

Una vez el acceso al resto del parque abierto, mi primer destino era Discobélix, la Novedad 2016, que no es que tenga una capacidad para tirar cohetes, por lo que decidí probarla a primera hora del día, antes de que fuera asaltada por el resto de visitantes.

No era el único que se dirigió hacia Grecia, muchos de los primeros visitantes también tomaron dicho camino, pero, para sorpresa mía, al llegar a Discobélix la mayor parte de visitantes continuaron su camino hacia Tonerre de Zeus, encontrándome de esta forma con unas colas bastante vacías en la novedad 2016.

¡Mejor para mí! Sólo tuve que esperar un ciclo antes de montarme en Discobélix, quizás el Disk’o Coaster más bonito y mejor tematizado del mundo, convertido en toda una atracción visual desde el exterior gracias a su efecto splash y la llamarada del pebetero.

La historia de la atracción es bien simple pero efectista, Obélix, gracias a su poderosa fuerza, roba el Disco del Discóbolo y lo lanza a gran velocidad, provocando el caos y la destrucción a su paso. Las colas están llenas de pequeños chistes para animar la espera.

Gran decepción al bajar de Discobélix, debido a la gran afluencia de público esperada ese día, las Flats del parque estaban con el programa extra corto, sólo una vez llegó al punto más alto del pebetero, de hecho, hizo dos vueltas completas al recorrido y se acabó…

Entiendo que quieras obtener la mayor capacidad posible de la atracción, es cierto que los empleados eran muy eficientes y rápidos a la hora de llenar la góndola, pero la sensación generalizada es que sabía a poco, los comentarios de la gente es que se hacía muy corto el ciclo y estaban decepcionados…

Por otra parte, he de reconocer que es el Disk’o Coaster más suave que he probado nunca, la transición de la colina la realiza con gran suavidad, pero el programa, incluso uno más largo que tuve la suerte de probar más tarde, es excesivamente familiar para mi gusto… Es cierto que han orientado la atracción a las familias y la gente que se marea en este tipo de atracciones lo agradecerá, pero a mi me gusta que este tipo de atracciones sean intensas, para eso se diseñaron….

Una curiosidad de Discobélix es que conserva la típica sirena de feria al iniciar el ciclo… Es cierto que suena muy flojito, pero con todo tan tematizado, escuchar la sirena de feria me rompió todos los esquemas…

Como aún era temprano me dirigí a la atracción que suele tener las colas más largas del parque, Tonerre de Zeus, donde sólo tuve que esperar unos 15 minutos antes de embarcarme en esta montaña rusa de madera de CCI.

Tras la morriña de ver los mismos trenes que poseía originalmente Stampida, pude comprobar que Tonerre de Zeus también ha envejecido, se ha convertido en una montaña rusa muy brusca, y es que 19 años en una montaña rusa de madera se notan. De todas formas, es una montaña rusa muy disfrutable, gracias a que sus asientos están acolchados y amortiguan esos cambios de dirección tan bruscos que tiene.

La siguiente parada era Torturix, esto… Goudurix (¡y tanto que es gusto por el riesgo!).

De camino a Goudurix pasé por la zona de juegos infantiles Vikinga, la cual se encuentra en el centro del lago. Esta zona de juegos fue una de las primeras actuaciones de la CDA Parks y una de las zonas que más desentona con el resto del parque, con juegos de pago sin tematizar… Esperemos que en el futuro adecenten esta área porque es una verruga en el corazón del parque, especialmente en estos momentos en los que se están preocupando por la tematización y que las atracciones cuenten una historia.

Es cierto que Goudurix no es ninguna maravilla de comodidad y placer en la actualidad, pero es el icono visual del parque y marcó un hito muy importante en la historia de las montañas rusas, al poseer durante 6 años el récord de inversiones, por lo que algo de respeto se merece esta antigüedad muchas veces despreciada.

Al llegar a Goudurix me encontré con una cola de unos 15 minutos, se nota que ya no es una de las favoritas del parque ya que hay otras montañas rusas mejores.

Las colas de la atracción destacan por su sobriedad. A pesar de que hace 10 años tematizaron la estación de la montaña rusa, el resto de las colas parecen más propias de un parque de ciudad, con farolas de tipo bola. Este tipo de detalles no se plantearon en 1989, los arquitectos estaban acostumbrados a diseñar parques urbanos, pero a pesar de haber cambiado la filosofía del parque, no se ha mejorado mucho desde entonces…

De camino a la montaña rusa de acero de Vekoma, inaugurada en 1989, iba reflexionando sobre la necesidad de renovar los trenes para mejorar la experiencia del visitante, aunque hablé demasiado pronto ya que al llegar a la estación pude comprobar que el chasis era bastante nuevo y los asientos habían sido mejorados con acolchados en espalda y cuello.

Decidí arriesgarme y probar última fila y para sorpresa mía, ¡la experiencia no fue tan traumática como esperaba! La montaña rusa, gracias a las mejoras recibidas, ya no es la tortura que era antes, sigue siendo una montaña rusa muy intensa y brusca, con unos loopings imposibles, pero ahora se puede disfrutar ya que no da tanto golpe.

A pesar de ello, yo soy una persona bastante alta y en uno de los cambios bruscos ocasionados por uno de los loopings, la zona acolchada no es suficientemente grande y, al apoyar la cabeza, me clavé el borde de plástico del asiento en la parte trasera de la cabeza…

Con tres de las atracciones más importantes del parque ya probadas, decidí acudir a la primera función de Magique Panoramix en el Théâtre de Panoramix, teatro que estuvo cerrado desde el 2009 al 2014 y fue renovado por completo el año pasado.

El espectáculo tenía que haber empezado a las 11h30, pero debido a que había mucha gente entrando aún a esas horas, finalmente empezó a las 11h37, para dar cabida al máximo de gente posible.

El teatro me gustó mucho, les ha quedado un teatro muy moderno y funcional, sin embargo, el espectáculo de magia representado me pareció muy flojo, los números de magia eran muy básicos, en muchos se veían los “hilos” y demás trucajes, y el guion sin gracia no ayudaba a mejorar el conjunto… El resto del público tampoco parecía muy entusiasmado, ni si quiera aplaudía en los números de magia, el único momento en el que la gente aplaudió fue cuando apareció “Idéfix” y con el clásico número de la caja que vuela.

Tras la decepción por el espectáculo de magia, me dirigí a una de mis flats favoritas, Le Cheval de Troie, una atracción de tipo Flying Carpet de Zierer abierta en 1989.

Esta atracción también tenía un ciclo muy corto: tres giros hacia un lado, otros tres giros hacia el otro, y ale, para casa… Es cierto que fui muy afortunado durante mi aventura escandinava, con parques poco frecuentados los ciclos de las atracciones eran larguísimos y al llegar al Parc Astérix en una jornada de muchas visitas, los ciclos se me hacen extremadamente cortos…

Lo bueno de los ciclos cortos es que sólo tuve que esperar 15 minutos de cola y es una atracción que aunque tenga ciclo corto sigue siendo intensa. De todas formas, prefiero la Suspended Flying Carpet que existe en Tivoli Gardens por comodidad y sensaciones.

Me llamó la atención el aspecto de feria de esta atracción, aunque las colas están bastante tematizadas.

Otra “curiosidad” del parque es que en todas las atracciones existe un micro a disposición de los operadores, para dar las consignas de seguridad; hasta ahí todo normal, lo que no es normal es que antes de iniciar una conversación suene el típico timbre de supermercado… “Ding dong… señorita Puri, acuda a la caja 23”.

Como la montaña rusa familiar Le Vol d’Icare tenía mucha cola en esos momentos, seguí mi camino hasta L’Hydre de Lerne, un Polyp de Gerstlauer inaugurado en 1995, otra Flat que está entre mis favoritas.

En esta atracción me llamó la atención lo poco integrados que están los focos y los altavoces en la tematización, a pesar de que los muros de la cabina de control tienen unas zonas con agujeros que parecen diseñadas para alojar los altavoces.

Mi siguiente destino, viendo que era una hora en la que ya había muchas colas en todas las atracciones, fue Transdemonium, una Dark Ride poco apreciada por el público, por lo que es raro encontrarse largas colas en ella.

Pero para llegar a la zona de À travers le Temps tuve que cruzar el gran lago del parque, pasando por el área de picnic del parque, junto a una zona de juegos de agua.

Sé que el tema de ingresar comida del exterior en los parques españoles es muy polémico, con denuncias por parte de Facua de por medio, pero la solución no creo que sea prohibir su acceso, si no tener una oferta de restauración bastante amplia, de calidad y a precios asequibles, seguro que de esta forma se le quitan a muchos las ganas de comerse un sándwich frío y deciden consumir en el parque, el problema es cuando te venden “mierda” a precios de escándalo…

Al pasar por la zona de juegos vikinga pude comprobar el poco éxito de la oferta de juegos de pago y cómo los operadores de los mismos se aburrían, hasta tal punto de estar tranquilamente con el móvil a la vista de los visitantes… ¡Quizás estaban cazando en Pikachu!

Sinceramente, soy muy estricto en este tema, en un entorno de ocio tematizado me chirría mucho ver a empleados haciendo uso de sus teléfonos móviles delante del público, tampoco soporto que los empleados que estén en contacto del publico te hablen mascando un chicle, aunque seas una cajera del Mercadona…

Antes de ir a la Dark Ride y como me venía de paso, decidí montarme en La Galère, el clásico barco vikingo que tantos traumas me ocasionó de pequeño… Es cierto que en mis últimas visitas mi trauma ya había desaparecido, pero siempre había pasado de largo de esta atracción, así que esta vez decidí darle una oportunidad tras 24 años… Como en el resto de Flats del parque, ciclo muy corto por lo que sólo tuve que esperar 5 minutos para montarme. Lo gracioso es que la gente se picaba a ver qué lado de la barca gritaba más, cuando llegaba al punto más alto del balanceo.

Con el trauma definitivamente superado y formando parte del pasado, tocaba ir a Le Transdémonium.

Le Transdémonium fue la última atracción concebida antes de la compra del parque por la CDA Parks y es un claro homenaje a los clásicos trenes fantasma de los parques de atracciones antiguos, como los que podemos encontrar en Blackpool Pleasure Beach, Gröna Lund, Bakken, etc. A pesar de haber sido inaugurado en el año 2003, ocupa el emplazamiento de un tren fantasma que nunca llegó a abrir sus puertas por problemas de seguridad, de ahí que la salida de la atracción se realice a través de la boca del dragón ya existente en la plaza medieval.

La historia de la atracción está ambientada en un castillo medieval del año 1000, en la cual habitan unos espíritus y fantasmas encerrados por un alquimista de renombre, Jean de Ténèbres, con el objetivo de asustar a los visitantes que se atreven a penetrar sus muros, guiados por Mario Passinette, una diabólica marioneta.

En sus orígenes, la atracción tenía varias velocidades, dependiendo de la escena, pero desde el año 2011 el recorrido tiene una velocidad constante. También se han realizado muchos cambios en los decorados de la atracción desde su inauguración, pero sigue siendo decepcionante… Después de ver lo que ha sido capaz de crear Gröna Lund en su tren fantasma, Le Transdémonium tiene mucho potencial, ya que la idea de origen es buena, pero necesita una mejor puesta en escena.

En una web de fans del parque vi que entre las 12h00 y las 14h00 la afluencia a las atracciones suele disminuir un poco, son las horas de comida típicas del centro de Francia, por lo que, como aún no eran las 14h00, decidí acercarme a L’Oxygénarium, pasando por la única zona del parque que no está tematizada en los cómics de Astérix, Á travers le Temps.

Esta zona, antiguamente llamada Rue de Paris, está dividida en tres épocas diferentes de la historia de Francia, y particularmente de París: La Edad Media del año Mil, la Edad Moderna entre los siglos XVII y XVIII y la Edad Contemporánea de finales del siglo XIX y principios del XX.

En la zona de la Edad Media se pueden contemplar los utensilios usados por los artesanos de la época, en la Edad Moderna se observa el esplendor de los grandes reyes franceses y en la Edad Contemporánea se puede contemplar unas escenas protagonizadas por autómatas, los precursores de los modernos animatronics, que hacían las delicias de los habitantes de la época.

Un detalle que me llamó la atención es que en todo el parque podemos encontrar unas esculturas en forma de helados de la marca Magnum tematizados según el área en el que se encuentran.

Como vi que no había casi cola en las típicas sillas voladoras, Les Chaises Volantes,  decidí probarlas ya que están consideradas en el plano como atracción fuerte… Por desgracia son bastante suaves, he probado sillas voladoras más fuertes, pero tiene una curiosa decoración de estilo Art Deco, con mujeres en posiciones un tanto eróticas.

En la entrada de L’Oxygénarium, un gran tobogán acuático diseñado por WhiteWater West e inaugurado en el año 1999, ponía que había unos 25 minutos de cola, la mayor cola del día.

La temática de la atracción es bastante curiosa: Los inventores Ferdinand y Teffélé han concebido una máquina que permite a los habitantes de París de tomar un soplo de aire fresco, lejos de la contaminación de las calles de la ciudad, para lo cual son elevados a la cima de la atracción antes de descender por el tobogán de tipo rápidos. La estación y la subida de la atracción están repletas de detalles cómicos que hacen referencia a ese particular invento.

Un punto interesante de las colas de L’Oxygénarium es que nos ofrece una visión diferente de OzIris, la joya del parque.

Como ya eran pasadas las 14h00 y el cuerpo me pedía un poco de descanso y comida, decidí probar el restaurante de bufé libre del parque, Le Cirque, ya que tenía un precio bastante interesante 16’90€ el menú.

Al llegar a la entrada del restaurante, ubicado junto a L’Oxygénarium, vi que el menú tenía buena pinta, con una selección de platos de la cocina típica francesa, aunque sólo incluía una bebida.

Por desgracia, el restaurante fue una decepción, es cierto que es un bufé con platos calientes que intenta ofrecer recetas francesas, pero todo sabía demasiado a comida precocinada, a veces era difícil distinguir el sabor entre platos diferentes que no tenían nada que ver, todo me sabía muy parecido, y el hecho de ser platos calientes hacía que muchas veces estuviera la comida muy recalentada y seca… Eché de menos los típicos bufés con variedad de ensaladas y platos fríos, aunque he de reconocer que los postres estaban muy buenos.

Tras la comida, me di una vuelta por la zona, y para reposar la comida decidí acudir a la representación de las 15h45 de Main Basse sur la Joconde, un curioso espectáculo de especialistas que mezcla comedia de los Monty Pyton con el estilo de los cómics, incluyendo súper villanos y héroes improbables con capa. Es un buen espectáculo, pero lejos de considerarlo el mayor espectáculo de Europa, como así lo venden…

A la salida del espectáculo estaba dubitativo entre ir a ver el espectáculo de delfines, algo típico de los parques marinos, o quedarme a ver el espectáculo Périple Temporel en la plaza medieval. Finalmente me decanté por este último ya que me llamaba más la atención.

Mientras esperaba a que empezara el espectáculo pude comprobar como la plaza medieval con sus míticas torres había envejecido bastante mal…

Estamos hablando de una obra de 1989 y las técnicas de tematización no eran las mismas que hoy en día, aquí podemos observar corchopan “añejo” en cantidades industriales… Quizás el parque debería plantearse una rehabilitación completa de sus elementos temáticos más antiguos (Plaza Medieval, Le Grand Splatch, etc.), como ha hecho recientemente Phantasialand en Black Mamba, ya que el contraste de calidad con los nuevos elementos es flagrante, y eso que el diseño es bonito…

Périple Temporel resultó ser una visita guiada teatralizada a través de la zona temática À Travers le Temps, explicando de forma amena y divertida los acontecimientos más importantes y curiosos de cada época.

En la Edad Medieval hicieron hincapié en los artesanos y la inexistencia de baños por lo que todo se tiraba a la calle. Fue el momento en el que se iniciaron las obras de uno de los iconos de París, la Catedral de Notre Dame.

En la Edad Moderna, se habló del momento del auge de los grandes reyes, con Luis XIV, el Rey Sol, a la cabeza, hasta la caída de la monarquía, gracias a la revolución francesa de 1789, debido a que la monarquía vivía con gran fasto mientras el pueblo se moría de hambre. Como detalle curioso, comentaron que los médicos de la época consideraban perjudicial el agua para la salud, por lo que la higiene corporal dejaba mucho que desear…

En la Edad Contemporánea empezaron hablando de la Revolución de 1848 que instauró la segunda República Francesa, y así sucesivamente hasta que en 1958 entró en vigor la quinta República Francesa, en activo hasta nuestros días. También es la época de la revolución industrial y de un acontecimiento curioso, el descarrilamiento de un tren en 1895 acontecido en la estación de Montparnasse, creando una insólita imagen al salir el tren por uno de los ventanales de la estación. Y para terminar, el gran invento de los hermanos Lumière, el cinematógrafo, que dio origen al cine, al grabar la primera película de la historia.

Me gustó bastante la visita guiada, fue bastante amena y divertida, pero necesitas tener un buen dominio del francés y conocer un poco su cultura, si no es el caso, recomiendo que paséis de largo de esta simpática animación.

Tras ese momento cultural, llegaba el momento de osar a Osiris, OzIris, la joya de B&M de este parque.

Esta es la única atracción del parque que posee fila Single Rider, la cual está un poco escondida junto a la salida de la misma, por lo que aproveché su existencia para ahorrarme una larga cola. Tras unos 10 minutos de cola, tuve la suerte de que me tocó en última fila (siempre lo digo, las filas más interesantes son la primera y la última, el resto son de adorno) y… ¡genial! Es una invertida de B&M con 5 inversiones que es una auténtica delicia y su tematización es realmente espectacular, con ese pasaje a través del túnel y unas colas llenas de infinitos detalles cómicos.

En última fila es una montaña rusa bastante suave pero intensa, no la recordaba tan intensa, pero es que, como pude comprobar más tarde, en primera las sensaciones cambian radicalmente. Lo que sí que me encanta de esta montaña rusa, sea la fila que sea, es el Zero G-Roll que pasa por encima de la estación, en este elemento sientes como el tren se desliza con gran suavidad, creando una sensación absolutamente deliciosa.

Con el mono de OzIris quitado, tocaba continuar con los espectáculos aprovechando que era uno de los momentos de más afluencia en atracciones del día. Para ello, me dirigí rápidamente a las Arènes Romaines para ver la función de las 17h30 de Gaulois – Romains: Le Match.

En este espectáculo se recrea un típico concurso de televisión en el que dos equipos se enfrentan a diferentes pruebas para conseguir la victoria, en este caso, son los galos contra los romanos. Si los Galos ganan, el emperador César les concederá la paz, si pierden, su pueblo será arrasado…

El concurso está organizado por los romanos, por lo que, obviamente, el concurso está amañado a favor de los romanos. A pesar de todo, los galos acaban ganando gracias a la ayuda de una simpática mascota, no daré más detalles…

El espectáculo está repleto de referencias a nuestra vida cotidiana, especialmente los desternillantes anuncios (Les Odieux du Stade vs Les Dieux du Stade, cadenas de comida rápida Vikinga, anuncios de perfumes, etc.). Otro punto destacable son los innumerables cambios de vestuario de la presentadora y sus apariciones cada vez más espectaculares, otra referencia a los clásicos programas de televisión actuales, en los que las presentadoras cambian varias veces de vestuario. También se nota la influencia de Los Juegos del Hambre en el diseño del vestuario y del espectáculo.

En definitiva, es un espectáculo muy divertido, con el problema de que necesitas saber francés para entender muchos chistes, que es muy irónico y crítico con la manipulación real de los programas de televisión.

Como se encontraba al lado, me dirigí a Le Défi de César, otra atracción decepcionante y que goza de pocas colas por lo general…

Esta Mad House de Mack fue inaugurada en el año 2008, para hacer frente a la Tower of Terror que se inauguró ese mismo año en los Walt Disney Studios. Creo que no cabe decir cuál de las dos es infinitamente mejor…

La idea es muy buena, con tres preshows bastante interesantes que permiten que la espera sea más amena. De hecho, los preshows se pueden considerar como un Walk-Through en sí mismos, especialmente el último en las termas, y son infinitamente más interesantes que la atracción en sí misma.

En lo que se refiere a la Mad House, la idea de las pantallas parece interesante a priori, puede aportar muchas posibilidades gracias a su versatilidad, aunque en la práctica, esas posibilidades se desvanecen ya que requieren un mantenimiento muy elevado y no acaban de aportar valor a la atracción, más bien resta. No sé si es debido a lo delicadas que son las pantallas o qué, pero el programa de esta Mad House es el más soso e ininteresante que he probado en mi vida, lo cual acaba dejándote un sentimiento de gran oportunidad perdida con esta atracción…

Además, el parque no parece tenerle mucho mimo a esta atracción, debido a su decepcionante resultado, muchos efectos no funcionaban durante mi visita y algunas pantallas estaban descoordinadas por segundos, provocando que las imágenes salieran cortadas.

No muy lejos se encuentra Romus et Rapidus, los rápidos de Intamin abiertos en 1989 tristemente famosos por la muerte de un niño en el año 2006, cuando se llamaban La Descente du Styx.

Debido a dicho accidente, la atracción sufrió varios cambios, empezando por el nombre y terminando por unas embarcaciones más seguras. Quizás, también a causa de ese accidente, la atracción es en la actualidad un tranquilo paseo en barca, ya que de rápidos tiene más bien poco, aunque por lo menos, la zona de la cueva ha sido renovada recientemente e incorpora efectos de agua.

La nueva montaña rusa del parque pasará próxima de los rápidos, así que espero que aprovechen para mejorar la decoración de dicha atracción, la cual es muy escasa en estos momentos.

Como iba muy bien de tiempo, ya me había montado en casi todas las atracciones importantes, decidí darme una vuelta por el área intantil, La Forêt d’Idéfix, y visitar el pueblo galo de Astérix y Obelix, donde podemos visitar sus casas y hacernos fotos con los personajes.

Un amigo me había recomendado visitar expresamente el pueblo Galo en busca de Falbala, ya que al parecer, en Astérix cogen los descartes de Disney, pero por desgracia no pude encontrarla para comprobar su “belleza”.

No muy lejos se encuentra la primera Dark Ride del parque, Épidemaïs Croisière, inaugurada en 1989, y donde se pueden contemplar los populares personajes del cómic.

Por desgracia, las figuras de esta atracción pecan de ser demasiado estáticas, muy pocas poseen movimiento y cuando es así se trata de movimientos muy simples, además, las mejoras de mapping realizadas en el año 2014 ya no funcionan… De todas formas, es un agradable paseo en barca en el que podemos contemplar los personajes más famosos del mundo de Astérix.

Como ya eran cerca de las 20h00 y la afluencia estaba bajando mucho, decidí montarme en las atracciones que me faltaban, especialmente las de agua, las cuáles había evitado durante todo el día, ya que el buen tiempo animaba a refrescarse, provocando largas colas.

De esta forma, empecé por Le Grand Splatch, el icono visual del parque gracias a estar coronado por una enorme figura de Astérix.

Este Splash de Intamin fue inaugurado en 1989 y posee una gran cantidad de “corchopan añejo”, el cual está destrozado en las colas debido a la fragilidad del mismo. Deberían plantearse para próximos aniversarios rehacer la montaña entera con mortero tixotrópico.

Lo que es la atracción en sí, su recorrido es excesivamente largo, con una pequeña caída seguida de un interminable paseo por el bosque antes de llegar a la gran caída. Por suerte, para amenizar ese largo recorrido, han incorporado elementos acuáticos como fuentes y geiseres. Eso si, mojar moja más bien poco…

Siguiendo con las atracciones de agua le tocaba el turno a Menhir Express, una de las atracciones favoritas del público que a esas horas tenía unos 5 minutos de cola.

Este flume de Hopkins Rides abierto en 1995 tiene una caída máxima de sólo 13 metros, pero su primera caída está bastante curiosa gracias al Camelback y el túnel del “amor” con chorros de agua que la precede. Aunque lo mejor de todo es su tematización, una especie de servicio de mensajería que se encarga de transportar menhires a través de los ríos, y las vistas del área de Egipto.

De las atracciones grandes, sólo me faltaba La Trace du Hourra, el Bobsleigh de Mack Rides inaugurado en el año 2001.

Este Bobsleigh tiene una curiosa tematización prehistórica y aunque su recorrido está curioso, he probado mejores, como el de Efteling, aunque el tren vibra excesivamente, si quieres disfrutar de la atracción tienes que despegar el cuerpo del respaldo, al menos en última fila.

Otra curiosidad de este parque es que se pueden ver manadas de ovejas pastando tranquilamente entre los pilares de sus montañas rusas, una curiosa manera de cortar el césped…

Con todas las grandes atracciones ya probadas, me dirigí al área de Egipo para repetir en OzIris, pasando previamente por SOS Numérobis, una montaña rusa infantil de Zierer abierta en el año 1990.

Al salir de la montaña rusa viví una escena que me dejó la sangre helada, y no fui el único… La operadora detuvo a tiempo a unos visitantes que tenían la intención de saltar al recinto de la montaña rusa, ya que habían perdido una bolsa y querían recuperarla… Es cierto que es una montaña rusa infantil, pero es sumamente peligroso entrar en el recinto cerrado de las mismas, especialmente si el operador no es consciente de ello.

Esta fue una prueba más del público que tiene este parque, con muchos jóvenes y otras personas con muy poco respecto por las cosas, incluida su vida, lo que hizo que Parc Astérix tuviera que reforzar considerablemente la presencia de agentes de seguridad en el recinto en los últimos años, tras importantes altercados ocasionados por los visitantes.

Teniendo esa joya que es OzIris al lado, me dirigí rápidamente a ella, con la intención de montarme en primera fila, repitiendo las veces que fuera en Single Rider, o si no, haciendo la cola normal… Como ya he comentado, la entrada de la fila Single Rider se encuentra junto a la salida de la atracción, por lo que puedes encadenar los viajes rápidamente, especialmente cuando no hay apenas cola, como en ese momento del día.

Por suerte, a la tercera fue la vencida, y es que, en mi tercer viaje del día pasando por la Single Rider, logré montarme en primera fila…

En primera fila es una auténtica maravilla, una montaña rusa muy suave y confortable, con el efecto choque que producen los elementos de decoración y ese túnel…

Aprovechando que no había cola en la Single Rider me monté una cuarta vez y cuando iba a por la quinta… ¡Habían cerrado la cola Single Rider! A pesar de que aún faltaba una hora para el cierre del parque, habían decidido cerrar con antelación dicha cola, pero bueno, el objetivo del día ya lo había cumplido, montarme en primera fila, y las otras tres veces tuve la suerte de que fueron en última fila.

Esta montaña rusa invertida es quizás la mejor de Europa gracias a su conjunto, tiene un recorrido delicioso y la tematización es espectacular. Recientemente he probado Nemesis y Black Mamba y, a falta de probar Katun (hace 6 años la última vez que estuve en Mirabilandia), considero que en mi valoración personal se alza con el número uno europeo.

Antes de ir a ver el espectáculo de Main Basse sur la Joconde, me había llamado la atención Nationale 7, un clásico circuito de coches antiguos que puedes “conducir”, al estilo Autopia, aunque hay una vía para evitar que te salgas del camino.

Como no había cola y era una atracción que nunca había probado en este parque, decidí a montarme en ella. Está curiosa, con partes “indoor” y todo, y a los niños les encanta.

Como quedaba menos de una hora para el cierre del parque, me fui dirección Grecia, para repetir en la novedad de este año, con la esperanza de probar un ciclo más largo que el de la mañana.

De camino, pude comprobar los horribles peluches que “regalaban” en las zonas de juegos de azar, unos peluches que he visto en otros parques de la CDA Parks y que parecen tener bastante éxito entre los visitantes…

Como me venía de paso, acabé montándome en Goudurix, esta vez en primera fila, y, a pesar de que no había casi nadie en la cola, tuve que esperar bastante ya que sólo llenaban uno de cada dos trenes…

Sorprendentemente, me gustó menos en primera fila que en última, ya que en primera fila, los frenazos que pega la parte delantera del tren en los elementos de inversión, provoca que la cabeza acabe recibiendo más golpes que en última fila.

Antes de ir a Discobélix probé suerte en Tonerre de Zeus, pero viendo que aún había mucha cola a esas horas, opté por ir a Le Vol d’Icare, una montaña rusa familiar de Zierer abierta en 1994 que pega unos frenazos bastante fuertes…

Aunque me ofrecieron la posibilidad de repetir sin bajarme del tren decidí que ya era hora de montarme en Discobélix, ya que faltaban 15 minutos para el cierre del parque.

Por suerte, en ese momento tenían un ciclo más largo, la góndola realizaba el recorrido completo tres veces, un ciclo que por lo menos no dejaba con la decepción vivida esa misma mañana, pero que hizo que la cola fuera de unos 20 minutos.

Al salir de Discobélix el parque ya estaba cerrado, y no sé si es que apagaron las luces, o la inexistencia de las mismas, pero el recorrido hasta la salida lo realicé por unos viales prácticamente a oscuras, deslumbrados, cual faros, por las luces de las tiendas y restaurantes que iba encontrándome por el camino, atrayendo a la gente cual mosquitos hacia una muerte segura.

Antes de salir del parque decidí darme una vuelta por las tiendas, para ver un poco el merchandising del parque, y para mi sorpresa, encontré una enorme cantidad y variedad de productos derivados de la marca Astérix, incluyendo joyería, artículos para coleccionistas, artículos para mascotas, accesorios para el móvil…

Realmente, creo que es el parque europeo, a excepción de Disney (y aun así), que más variedad de productos de merchandising posee, y en general de buena calidad y buen diseño, una prueba más de que la marca Astérix es muy valorada por los franceses y este parque tiene mucho potencial de futuro.

Me llamó mucho la atención tal cantidad y variedad de productos, y más comparándolo con las CUATRO tiendas que posee Phantasialand…

Terminado mí recorrido por las tiendas del Main Street del parque, me dirigí hacia el autobús que me dejaría en el aeropuerto Charles de Gaulle, y de ahí trayecto en Cercanías y metro hasta llegar a casa.

En conclusión, Parc Astérix es un gran parque temático europeo que posee una valiosa marca, la de los cómics basados en las aventuras de Astérix y Obélix, muy apreciada por el público francés. Su construcción, previa a Disneyland París y con promotores locales, hace que los elementos de diseño y tematización originales sean mejorables, por suerte, el parque ha invertido mucho en ampliar su capacidad de acogida y de atracción, a pesar de haber pasado por diferentes manos con ciertos altibajos, y actualmente se ha marcado el objetivo de convertirse en un parque de destino, gracias a la incorporación de nueva oferta haciendo hincapié en la tematización de la misma.

En definitiva, el Parc Astérix fue uno de los primeros parques temáticos que se diseñó como tal en Europa, y se notan sus deficiencias heredadas, pero ha sabido adaptarse en estos 27 años de historia y tras unos años de sequía de novedades, parece que está dispuesto a dar mucho que hablar a nivel europeo y poner en valor una marca que da mucho juego y que puede ser realmente atractiva, convirtiéndose en la competencia de Disneyland París que siempre debió ser, permitiendo sinergias entre ambos complejos.

 

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