[Phantasialand] Visita al parque alemán para descubrir Klugheim – 17/07/16

Mi última review publicada hablaba de un pequeño parque de atracciones, pero el cual posee mucho encanto y un buen número de atracciones interesantes… Hoy toca hablar de un pequeño parque temático que está dando mucho que hablar a nivel internacional, gracias a sus innovadoras atracciones y sus cuidadas áreas temáticas. Obviamente hablo de…

PHANTASIALAND

Este parque lo descubrí por primera vez hace 10 años, en mi primera Aventura Europea, y esta fue mi opinión del mismo:

Mi número 7 es…

PHANTASIALAND

Muchos vais a estar extrañados con mi opinión, pero si, he relegado a una séptima posición a Phantasialand, por detrás de PAP y PW…

Quizás el problema es que lo visité después de Efteling, y ver “su” bosque de los cuentos, una auténtica bazofia al lado del de Efteling, a pesar de que Europa Park también tiene bosque de los cuentos, el de Phantasialand me pareció más cutre, quizás por la situación donde está, al lado del edificio más horrible que he visto en un parque… y también porque acababa de ver el auténtico y original bosque de los cuentos…

Me pareció cutrísima esa zona, al igual que son pésimas las dark rides… sobretodo la de china da auténtico miedo de lo mala que es… El simulador, la entrada es temáticamente horrible (encima está renovada de este año…), muy kitch, y luego sentir no sentí nada, a pesar de tener una pantalla semiesférica.

La tematización de algunas áreas es más que excelente, como la de China Town que es increible (ya podía ser la China de PAP así…), la Main Street del Far West, la Main Street de Alt Berlin y Wuze Town, pero el resto es excesivamente cutre temáticamente… El arco del triunfo de Berlín está todo desconchado y descolorido… como ya he dicho, la entrada del simulador es estéticamente horrible… y River Quest está un poco mal tematizado…

El conjunto estético del parque es muy confuso, no tiene una unidad, tiene áreas muy bonitas y otras horribles, con puntos en los que ves los viales, calles y campos del exterior y puntos flipantes como Wuze Town, auténticamente mágico ese “pueblo”. Por no hablar de la entrada más horrible que he visto nunca en un parque temático, y puede que de atracciones… Que tornos más horribles!!! Con el cartel ese cutrísimo!!!

Pero bueno, ahora viene lo bueno, unas coasters de lo mejor en su género, el mejor tren minero, la mejor spinning con varios efectos increibles y desconocidos (que no desvelaré ya que es una pasada), Tarántula a su lado es una atracción de niños. Una caida libre increiblemente tematizada, sobretodo la cola de la atracción, con actores que animan (y asustan) la espera, River Quest, excelentes rápidos a tres niveles. Y unos espectáculos en general buenos o muy buenos, aunque el de patinaje me parece mejor el de EP y el Arachnome… no me sorprende, estoy muy acostumbrado a PAP, aunque es muy bueno.

No se, esa sensación de indefinición de areas, de estilos, de calidades… No se, es tan confuso todo (la noche me confunde), hace que para mi gusto se quede en un 7 lugar. Aunque con Black Mamba mejorará muchísimo, pero no lo suficiente, para en MI opinión, mejorar a Warner. Está claro, que si siguen con este camino de novedades espectaculares e increibles, subirá mucho más alto, pero por el momento, se queda así.

Por otra parte he de decir que el hotel es una pasada!! Absolutamente increible. La tematización es la más perfecta que he visto, precioso. Unos jardines de ensueño, un restaurante flipantee…. Cualquier sinonimo de bueno se queda pequeño para definir este hotel, demasiado bueno, porque te dan ganas de quedarte en el hotel más que de ir al parque . Tengo clarísimo que en mi próximo viaje volveré, es el mejor hotel en el que he estado, de bonito me refiero, el mejor buffet de desayuno el del Hotel Port Aventura.

Se quedaba en un séptimo lugar en mi particular Top 20 europeo y por detrás sólo encontrábamos a Isla Mágica y Terra Mítica (empezaban su decadencia), los parques Walibi, Heide Park, Movie Park, Bobbejaanland y PAM, entre otros…

No era una muy buena posición, relegado a una posición intermedia, por detrás de los grandes parques europeos, pero ya en aquellos momentos empezaba a despuntar gracias a su hotel temático, Wuze Town, el área de China y Black Mamba, aunque en aquel momento los acabados de la tematización de Black Mamba dejaban bastante que desear por lo poco realistas que eran.

De todas formas, visité el parque cuando estaba iniciando su gran transformación, y es que, el parque que me encontré hace 10 años dista mucho del actual, como se puede observar en el siguiente plano del año 2006:

Mapa Phantasialand 2006. Fuente: @G-Stealer1 en Phantafriends.de

Mapa Phantasialand 2006. Fuente: @G-Stealer1 en Phantafriends.de

Hasta el año 2012 no volví al parque y ya entonces descubrí que muchas “mierdas” que me había encontrado en mi anterior visita (la Plaza de Berlín, la Dark Ride de las 1001 Noches, etc.), habían dejado paso a grandes novedades, Maus au Chocolat y Talocan, una Flat Ride que ya desde el primer momento me enamoró.

Plano Phantasialand 2012. Fuente: AlexKorting.de

Mapa Phantasialand 2012. Fuente: AlexKorting.de

Mi última visita, antes de la de este año, fue, casualmente, en el mismo día y el mismo mes, pero de hace dos años, en la Aventura Europea 2014, tras la cual mi opinión cambió radicalmente frente a lo vivido 8 años antes:

Ahora mismo estoy a punto de irme a la cama, tras un fantástico día en este maravilloso parque, el cual, cuando lo visité por primera vez hace ocho años me decepcionó bastante y no estaba entre mis favoritos a nivel europeo, pero ahora con todos los cambios y mejoras realizados, así como los que ya están en preparación, hacen que este parque pase a estar, por ahora, entre mis cinco parques favoritos de Europa.

Este es el parque que me encontré en el año 2014, en pleno inicio de las obras de Klugheim:

Mapa Phantasialand 2014. Fuente: AlexKorting.de

Mapa Phantasialand 2014. Fuente: AlexKorting.de

Y bueno, no voy a adelantar acontecimientos, pero os podéis hacer una idea de cuál es mi opinión actual del parque, y más con el enorme añadido de Klugheim…

Visita del 17/07/16

Debido a que me he propuesto visitar mi particular Top 10 de parques europeos a lo largo de este año, he de economizar lo máximo posible mis viajes, por lo que para desplazarme hasta Colonia opté por coger un autobús nocturno que salía a las 23h00 de París y me dejaba en el aeropuerto alemán a las 5h10, con tiempo suficiente para llegar a Phantasialand antes de su apertura, prevista a las 9h00.

La noche fue muy pesada y larga, el autobús salió con retraso y a duras penas logré dormir un par de horas, ya que el calor era insoportable dentro del bus… Pero al llegar al aeropuerto de Colonia, ¡me esperaba una aventura aún más insólita!

Al llegar a la máquina para comprar los billetes (no había ninguna ventanilla con personal), al intentar pagar me daba error con tarjeta, ¡y es que no admite tarjetas VISA!. Increíble que en pleno siglo XXI existan máquinas que no acepten las tarjetas VISA, siendo una de las tarjetas de pago líderes del mundo, así que, como no llevaba dinero en efectivo me puse a buscar un cajero.

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Al llegar al primer cajero que encontré: “su operación no está disponible en estos momentos”… Buscando por todo el aeropuerto sólo encuentro otro cajero de la misma compañía y mismo problema… ¡Ya fuera con la tarjeta de débito o de crédito!

Así que, como no tenía más remedio, me tocó “colarme” en el tren que iba hasta Colonia, con la esperanza de que no apareciera ningún revisor, como así fue, aunque le hubiera explicado la situación.

Llegué a la estación central de Colonia sobre las 7h00 y como aún faltaba una media hora para coger el tren que me llevaría a Brühl; 1º saqué dinero de un cajero automático, 2º me compré algo para desayunar acompañado de un café bien largo, 3º me di una vuelta por los alrededores para ver la Catedral (ya que esta está junto a la estación) y 4º ¡por fin pude comprar un billete de tren al pagar en efectivo!.

Antes de montarme en el tren pude comprobar por enésima vez lo kitsch que son los alemanes, cuya palabra tiene sus orígenes en la Alemania del siglo XIX. Y es que los alemanes serán todo lo cuadriculados que queramos y son muy buenos trabajando, pero tienen unos gustos estéticos bastante particulares…

Pese a que su llegada estaba prevista a las 7h32, el tren llegó con unos minutos de retraso, no siempre son tan puntuales estos alemanes… Otra particularidad de los alemanes es que pueden estar tan tranquilamente bebiéndose una cerveza un domingo a las 7h30 de la mañana, como quien bebe un café…

En poco más de 15 minutos llegué a la estación de Brühl (Phantasialand está muy cerca de Colonia), y lo primero que me encontré, a modo de bienvenida, fue un plano del parque tirado en el suelo.

Como faltaba más de media hora para que saliera el primer autobús en dirección a Phantasialand, decidí aprovechar ese tiempo para descubrir los jardines del palacio de Augustusburg, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1984.

Siempre que había llegado a la estación de Brühl me había llamado la belleza de este palacio de estilo rococó, pero nunca había tenido tiempo de visitarlo, así que, aprovechando la espera, decidí entrar a visitar sus jardines y ¡me encontré con unos bellísimos jardines de inspiración francesa!. Toda una sorpresa que esconde Brühl, no todo en esta vida son parques de atracciones, y una bonita manera de comenzar el día por tierras alemanas.

El billete de autobús cuesta 3€ y antes de las 9h00 ya estaba en las horribles taquillas del parque.

Este es uno de los puntos que espero que mejoren en los próximos años, ya que han renovado casi todo el parque, mientras que el acceso al mismo es indigno para un parque de este calibre, con unas taquillas que poco habrán cambiado desde que se construyeran en los años 70 y cuatro tornos que parecen insuficientes para la afluencia de este parque, si bien es cierto que posee tres entradas mas (una de ellas para los hoteles), ésta es la principal y la que más debería cuidarse. Por suerte, una vez pasas los tornos todo cambia y te encuentras una calle de Berlin muy cuidada y bien tematizada.

Desde lo alto de la pasarela que comunica con el parking pude observar la calma que reinaba en el parque previa a la “tormenta”, así como las obras de la futura novedad, que sustituye el viejo simulador de Atlantis, dejando un espacio más que interesante para una gran novedad. De hecho, especulando un poco, con las limitaciones que tiene el parque en esa zona (tiene que ser una atracción indoor para no generar molestias sonoras a los vecinos), y viendo que se han puesto de moda en Europa los Flying Theatre al estilo de Soarin’ (Futuroscope inaugura el suyo este año y se rumorea que Europa Park y Ferrari Land podrían inaugurar uno el año que viene), la elección lógica para sustituir a un antiguo simulador sería un moderno simulador que permitiera sobrevolar el reino imaginario de Wuze Town, o quizás, sobrevolar el antiguo Berlin, ya que podría hacerse una entrada desde Berlin. Todo esto es especulación, lo único seguro es que Phantasialand volverá a intentar sorprendernos con una gran novedad próximamente, aunque aún no han anunciado nada, pero es que en este parque inician las obras antes de realizar los anuncios de novedades, ¡ya podían aprender otros parques!. Quizás sea para el próximo año, año en el que el parque cumple 50 años de existencia, una cifra que pocos parques han alcanzado aún.

La entrada al parque la había comprado a través de la página web Fun Ticket, ya que tienen una promoción en la que el billete de acceso se queda a 31€ (más gastos de gestión que son 1’44€), frente a los 45€ que cuesta en taquilla.

Finalmente, a las 9h00 en punto se subió la persiana que daba acceso a los tornos y el parque abrió sus puertas a los visitantes.

INTRODUCCIÓN

Phantasialand es un parque temático situado en Brühl, a apenas 10 de Colonia. El parque fue inaugurado el 30 de abril de 1967 por Gottlieb Löffelhardt y Richard Schmidt, sobre los terrenos de una antigua mina de lignito a cielo abierto. Al igual que Efteling, y viendo el éxito del parque holandés, la familia Löffelhardt, que sigue siendo la propietaria del parque, decidió construir un bosque de cuentos de hadas (Märchenwald), acompañado por un lago con botes de remo, una zona de juegos y un restaurante, todo ello en lo que actualmente es el lago de Wuze Town.

Ya en los años 70, el parque empezó a agrandarse e incorporar sus primeras atracciones mecánicas, inaugurando en el año 1970 la extinta Dark Ride Gondelbahn 1001 Nacht y en 1971 aparecieron los primeros elementos de tematización con la puerta de Brandeburgo, también extinta. En 1974 crearon el área temática de Silver City, al expandirse el parque e incorporar un monorail y una atracción de tipo flume (Wildwasserbahn). Aunque la gran novedad llegó en el año 1975, al inaugurar el parque su primera montaña rusa, Gebirgsachterbahn, una montaña rusa de acero del constructor alemán Schwarzkopf, con un recorrido de cerca de 1 kilómetro y 28 metros de altura, siendo completamente tematizada con la incorporación de una montaña en el año 1976. Como ya entonces el espacio del parque era bastante reducido, en 1978 abrió sus puertas una pequeña montaña rusa familiar de Schwarzkopf, Grand Canyon Bahn, en el interior de Gebirgsachterbahn.

En la década de los 80 el parque prosiguió su crecimiento, inaugurando en el año 1981 el área temática de China Town, con la apertura de la Dark Ride Geister Rikscha. En 1984 abre sus puertas otra Dark Ride extinta, Silbermine, y en 1988 abre la tercera montaña rusa del parque, Space Center (actualmente Temple of the Night Hawk), en el interior de un gran edificio.

Y ya en la década de los 90 el parque empieza a ser más ambicioso e incluir grandes novedades. En 1990 abrió sus puertas la Dark Ride Hollywood Tour; en 1992, con la llegada a Europa de Disneyland París se modificó la entrada principal convirtiéndola en el actual Berlín, así como se dividió en dos recorridos el flume; en 1994 se inauguró el simulador Galaxy (posteriormente Atlantis); en 1996 Mickael Jackson fue el padrino de excepción en la inauguración de Colorado Adventure, una montaña rusa de tipo tren minero; y en 1998 se incorporó Mystery Castle, unas torres de caída libre de Intamin en el interior de un gran torreón.

Aunque la gran revolución llegó a partir de la década de los 2000, la cual empezó con un trágico suceso para el parque, ya que el 5 de Enero del año 2001, víspera de los Reyes Magos, un enorme incendio destruyó el Grand Canyon, el cual contenía las montañas rusas GebirgsachterbahnGrand-Canyon-Bahn, así como el Tanagra Theater, un teatro del área de China.

El año 2002, tras la gran catástrofe, el parque fue muy productivo en novedades e inauguró ni más ni menos que 4 atracciones, algunas de ellas grandes iconos del parque: Winja’s Fear & Winja’s Force (dos circuitos de Spinning Coaster de Maurer Söhne en el interior de un gran edificio, creando de esta forma el área de Wuze Town), Tittle Tattle Tree, Feng Ju Palace (Mad House de Vekoma) y River Quest (rápidos de Hafema en 3 niveles). En el año 2003 abrió sus puertas el primer hotel temático, PhantAsia (renombrado Hotel Ling Bao en el año 2007), y el camping Smokey’s Digger Camp. En 2006 inauguró un nuevo área temático, Deep in Africa, con la inclusión de Black Mamba, una Inverted de B&M, seguido por Talocan (2007), Matamba Hotel (segundo hotel temático abierto en el año 2008), y la Splash Battle Wakobato (2009).

La década de los 2010 no ha sido tan prolífica en novedades, pero las pocas que se han inaugurado en estos años han sido de gran calibre, con importantes remodelaciones de sus áreas temáticas: la Dark Ride Maus au Chocolat y creación de la plaza de Berlín (2011), Chiapas y remodelación completa de Mexico (2014), y finalmente, Klugheim (2016) con la incorporación de Taron y Raik.

Al igual que el ave Fénix, Phantasialand renació de sus cenizas y ha vivido unos 15 años en los que el parque ha sufrido una transformación casi completa, que esperemos que sea terminada en los próximos años, ya que aún quedan varias atracciones prescindibles y zonas del parque mejorables. Es sorprendente que este pequeño parque alemán no deje de invertir grandes cantidades de dinero en innovadoras atracciones que lo sitúan cada vez más en un puesto de honor a nivel internacional, siempre con el hándicap de su pequeño tamaño, el cuál están aprovechando como un punto distintivo, al incorporar varias novedades en el mismo espacio y verse obligados a eliminar las atracciones más viejas y con menor interés.

Plano Phantasialand 2016

Plano Phantasialand 2016

Una vez dentro, lo primero que hice fue proveerme con el clásico plano del parque (cogiendo varios de recuerdo) y al abrir el mismo me llevé una desagradable sorpresa al descubrir el nuevo logotipo del parque…

Logo Phantasialand 2016

Logo Phantasialand 2016

Según parece, se han inspirado en los 6 dragones que son los personajes de las 6 áreas del parque para realizar el nuevo logotipo, un logotipo de corte mucho más infantil e incluso amateur… Es una pena que hayan abandonado el logotipo clásico del parque, muy sencillo pero de gran belleza, por este horroroso logotipo…

Antiguo Logotipo Phantasialand

Antiguo Logotipo Phantasialand

El parque abre sus puertas a las 9h00, pero la mayoría de atracciones abren a las 10h00, a excepción de unas pocas que abren a las 9h30. Esto ya lo sabía de otros años, pero aún así, me dirigí al punto con información de los tiempos de espera que está en la plaza de Berlin, junto al vial que comunica con Klugheim, para comprobar qué atracciones abrían antes.

Como me imaginaba, así fue la última vez, Maus au Chocolat abría a las 9h30, aunque también Black Mamba, pero viendo la enorme cola que se estaba creando para acceder a Klugheim, tuve mis dudas sobre qué hacer, si hacer la cola o aprovechar para visitar Maus au Chocolat antes de que abriera Klugheim, hasta que me fijé que Taron posee una fila Single Rider, lo cual declinó la balanza para aprovechar al máximo las 10 horas y 30 minutos de atracciones abiertas que tenía por delante.

La primera impresión al ver Klugheim fue ¡Wow!, es impresionante como han metido una montaña rusa tan grande en un espacio tan pequeño, y cómo las construcciones y murallas de roca artificial envuelven el recorrido de Taron, creando un ambiente de misterio y aventura. Como ya he comentado, Phantasialand tiene el problema de los vecinos, los cuáles viven muy cerca, de ahí que haya tenido que ingeniárselas para construir enormes muros de roca artificial, que permitan disminuir la contaminación sonora provocada por los visitantes del parque y sus atracciones.

Esa mañana estuvieron grabando por el parque, no sé si se trataba de la grabación de algún programa o anuncio, pero el acceso a Maus au Chocolat estaba bastante complicado con todas las cámaras y demás utensilios por en medio.

Maus au Chocolat es una Dark Ride Interativa realmente buena y divertida y que no creo que tenga nada que envidiar a Toy Story Mania, la popular atracción de los parques Disney de la cual se inspira, incluso muchos la consideran superior.

En Maus au Chocolat los pasajeros tienen una especie de mangas pasteleras que son utilizadas para ir disparando chocolate a los “malvados” ratones que han invadido la pastelería, con un recorrido bastante largo y unas proyecciones 3D muy conseguidas, aunque el sistema de disparo llega a resultar cansino al ser tan largo el recorrido.

Esta atracción combina decorados reales con pantallas en 3D. Su punto fuerte es que todo está tematizado, incluido el suelo, y las pantallas están muy bien integradas en el decorado, a diferencia de Ratatouille de Disneyland París, consiguiendo un efecto de inmersión e integración de las pantallas muy superior a la costosísima atracción de Disney.

De hecho, prefiero esta atracción, la cual nació tras los rumores que hablaban de la inauguración de Ratatouille (se esperaba que abriera sus puertas en el año 2012), con la misma temática (ratas en un restaurante) y con la tecnología de Toy Story Mania, pero al final, la “copia” ha terminado siendo superior al original.

En Maus au Chocolat sucedió una situación curiosa, y es que un visitante accedió hasta la estación con un carrito de bebé, a pesar de que tienes que subir y bajar escaleras… La cara del operador de la atracción cuando vio al visitante con el carrito era todo un poema. Y es que, visitantes con pocas luces hay en todas partes, ¡incluso en Alemania!

Una vez fuera de la atracción, faltaban menos de 10 minutos para las 10h00, así que me dirigí rápidamente hacia la cola para acceder a Klugheim. Lo bueno de este parque es tan pequeño, pero muy concentrado, que enseguida llegas a cualquier parte.

Una vez las puertas de Klugheim se abrieron, los nervios estaban a flor de piel por penetrar por primera vez en el misterioso mundo de Klugheim.

Winter is coming…

La inspiración en el fantástico y mitológico mundo creado por la famosa serie de la HBO, Juego de Tronos, es bastante obvia, empezando por esos acantilados de rocas afiladas que recuerdan un poco al famoso trono de la serie, pasando por la vestimenta de los empleados y terminando por ese halo de misterio y fantasía que tienen las construcciones de Klugheim. Hasta el anuncio y la música parecen sacados de la serie.

En esos primeros instantes de descubrimiento del área intentas absorber al máximo todo lo que te rodea, fijándote en los pequeños detalles, como las gárgolas, bancos, etc. Una cosa que tampoco se me pasó por alto, y eso que está bien disimulado, es la cantidad de cámaras de vigilancia que hay en este parque, está claro que un parque necesita vigilancia, pero nunca había visto tantas como en este parque, o quizás en este están más a la vista.

Una vez alcanzada la entrada de Taron, me dirigí rápidamente hacia la entrada Single Rider y al pasar cerca de la estación, se me pusieron los vellos de punta al escuchar la música por primera vez (cuando tengo en mente visitar un parque próximamente prefiero tener los menores spoilers posibles) y el rugido de la bestia… Y es que, el lanzamiento LSM provoca un rugido similar al de un motor de Fórmula 1.

Al llegar a la estación sólo había una persona delante, por lo que enseguida me encontraba sentado en Taron.

El diseño de los nuevos trenes de Intamin me recordó mucho, tanto estéticamente como en comodidad, a los de Mack, son muy similares, se nota una cierta inspiración, aunque éstos tienen un diseño más basto, el de Mack es más refinado, más ergonómico, lo cual permite que sean más cómodos. De todas formas, se agradece mucho que Intamin haya abandonado sus arneses de cintura destroza piernas por unos mucho más confortables, similares a los de Mack.

Taron es una montaña rusa de tipo Multi-Launch (posee 2 lanzamientos), diseñada y construida por Intamin especialmente para el parque, con un diseño custom que se ajusta a los deseos y necesidades de Phantasialand. Taron posee 4 récords:

  • La Multi-Launch Coaster más rápida del mundo: el segundo lanzamiento alcanza los 117 km/h.
  • La Multi-Launch Coaster sin inversiones más larga del mundo: su recorrido alcanza los 1.320 metros.
  • La propulsión catapultada de tipo LSM más intensa del mundo.
  • 58 intersecciones de la vía, logrando 116 cruzamientos en todo el trayecto de Taron: un record mundial para una Multi-Launch Coaster.

A todo ello se añaden sus 30 metros de altura total, incluyendo unos 6 metros de cota bajo tierra, un recorrido lleno de efectos de choque y una tematización completamente envolvente para evitar, en la medida de lo posible, la contaminación acústica a los habitantes que viven junto al parque.

Una vez montado, el tren inicia el recorrido con un sonido de tambores, muy similar al de Black Mamba, y tras un pequeño giro llegamos al primer lanzamiento. Acostumbrado a Helix, me sorprendió que el tren se parara unos segundos antes de ser lanzado, quizás podían haber aprovechado ese momento para hacer un pequeño preshow, al estilo de Juvelen, pero una vez lanzados, con un primer lanzamiento, por así decirlo “familiar”, empieza un agradable paseo a través de Klugheim, hasta que llegamos al segundo lanzamiento…

El segundo lanzamiento está situado en la cota más baja, llegando a los 117 km/h, donde el tren sale disparado hacia un acantilado con una cascada (cuidado porque puede mojar), la cual remonta rápidamente hasta alcanzar la cota más alta de la montaña rusa.

A partir de ese momento, se suceden curvas frenéticas y sentimos como nuestro cuerpo sale despedido hacia los laterales del tren. ¡Tienes la sensación de que si no te sujetas vas a salir volando! Hasta llegar al final del recorrido, donde encontramos dos pequeñas colinas que serían perfectas creadoras de airtimes, pero por desgracia tienen frenos, por lo que los airtimes provocados son realmente decepcionantes, en comparación con Helix u otras maravillas de Intamin…

Una pena ese decepcionante final, al verlas me esperaba unos airtimes espectaculares, que deslucen un poco la delicia de montaña rusa que es Taron. También es cierto que con un Inline u otro elemento similar hubiera rozado la perfección, pero aun así, es una montaña rusa muy buena y un fantástico añadido a este pequeño parque que siempre busca sorprendernos.

Siendo muy quisquilloso, lo soy, pero es lo que tiene querer rozar la perfección, hecho en falta que se apueste por la música embarcada en los trenes, es un extra que permite una experiencia más sensorial, y para ser una atracción recién estrenada, sentí que vibraba un poco, en cuanto a penas, pero me preocupa el futuro de la misma si ya empieza así…

Me ha pasado muchas veces, la primera vez que pruebas una montaña rusa o atracción que esperas con muchas ganas, el hype o los nervios hace que no la disfrutes plenamente, así que en ese momento me marqué el objetivo de montarme al menos 5 veces a lo largo del día, así que… ¡no había tiempo que perder!.

Nada más bajarme del tren, me dirigí rápidamente a la cola Single Rider para montarme una segunda vez, aunque esta vez, a pesar de que sólo tenía unas 15 personas delante, me tocó esperar una media hora… La cola no avanzaba apenas, y al llegar a la estación descubrí el motivo: el operador encargado de agrupar a la gente ponía a grupos impares juntos, en vez de rellenar esos huecos con la Single Rider, lo que hacía que ésta sólo avanzara cuando no había otro grupo impar en el tren… Es algo que me pone de los nervios, y que hacen muchos operadores de atracciones, cuando ofreces una  fila Single Rider es precisamente para no calentarte la cabeza en ir agrupando a la gente, tú la distribuyes a lo largo del tren y vas completando los huecos con las personas solas, si no la Single Rider no avanza y no tiene ningún sentido de existir.

Mientras esperaba, pude sentir como vibraba la bestia, ya que los pilares de la montaña rusa ¡están por todas partes!, eso sí, muy bien tematizados.

Taron estaba operando con 3 trenes y los operadores eran bastante eficientes a la hora de lanzar los trenes, lo cual permitía que la capacidad de la montaña rusa fuera bastante alta. Otro punto positivo es que existe una estación de embarque y otra de desembarque, logrando una mayor eficiencia del tiempo.

Con el gusanillo ya saciado, tocaba probar la otra novedad del año, Raik, un Family Boomerang de Vekoma que también posee varios récords:

  • Es el Family Boomerang más rápido del mundo: 62 km/h.
  • Es el Family Boomerang más largo del mundo: 210 metros de recorrido.

A esto se añaden sus 25 metros de altura máxima, una tematización excepcional y un recorrido que se entrecruza con el de Taron.

Raik está ambientada en una fantasiosa máquina del tiempo, en su parte delantera podemos observar un reloj de arena que echa humo (tiene truco, hay un tubo que permite recargar de humo el reloj cuando éste está parado en la estación).

La máquina del tiempo tiene un código de colores, cuando el tren está parado (presente), el reloj del tiempo se ilumina en naranja; cuando va hacia atrás (pasado), en rojo; y cuando va hacia delante (futuro), en verde.

Es increíble el nivel de detalle que se han gastado en esta pequeña atracción familiar, con ese fantástico detalle del viaje en el tiempo, en el cual el reloj va cambiando de color dependiendo de si el viaje es hacia el futuro, o hacia el pasado. ¡En esto se merece un macro punto!

Y es que, en general, a pesar de ser muy visible la estructura de las montañas rusas, la calidad y el detalle de la tematización sólo es comparable con las grandes obras de los parques Universal y Disney. Se nota que han estudiado mucho, hasta el mínimo detalle, el diseño del área, y la han plagado de infinitos detalles y curiosidades, permitiendo que recorrer sus calles sea toda una aventura y un desafío para descubrir todos los detalles.

A este paso, Phantasialand se está convirtiendo en el Universal europeo…

Esta vez, la cola Single Rider avanzaba mucho más rápidamente, la operadora que había en ese momento sí había comprendido el sistema de dicha fila, aunque el hecho de ser un boomerang con un único tren hace que la capacidad no sea muy buena, así que tuve que esperar una media hora. La verdad es que me sorprendió gratamente, es una atracción muy curiosa, su tematización no tiene nombre, pero para parques con poco espacio es una interesante atracción infantil bastante interesante, que diverge del clásico recorrido en ocho.

Probadas las novedades, tocaba proseguir la visita al parque, empezando con un Mystery Castle, una Intamin Bungee Drop indoor de 65 metros de altura, que destaca por su espectacular tematización, tanto exterior como interior. De hecho, la atracción está en el interior de un enorme torreón, y para acceder al mismo, recorremos distintas estancias del castillo en las que algunos personajes intentarán provocarnos más de un susto… De hecho, los más pequeños tienen más miedo de las colas de la atracción que a la atracción en sí, por lo lograda de la ambientación y la presencia de actores que amenizan la espera.

En lo que respecta a la atracción en sí misma, ésta posee seis góndolas de gran capacidad, que están situadas en los cuatro lados internos de la torre, lo cual permite ver las caras del restode participantes de este “experimento” del científico loco, lo cual, unido a los efectos visuales y sonoros de la atracción, crean una atracción única. Además de ello, el ciclo de esta atracción es muy divertido, con un lanzamiento bastante intenso, aunque el ciclo se hace corto y te quedas con ganas de más.

Esta es una de las atracciones principales del parque, toda una delicia montarse en ella aunque no produzca grandes sensaciones, y es uno de los iconos visuales del parque. A la salida se encontraba el Dragón del área de Mystery para hacerse fotos con él.

Otro punto positivo del parque, es que, a pesar de su pequeño tamaño, y lo compacto que es, rara vez tienes la sensación de agobio u opresión (a no ser que sea pretendida como en el caso de Klugheim), y en muchos rincones del parque encuentras pequeños jardines o maceteros, cuidados con un gusto exquisito, que aportan color y vida al parque. Es algo que me sorprende gratamente, que en un parque con este tamaño te encuentres tantos espacios ajardinados, eso sí, de pequeño tamaño, tan bien cuidados y de gran belleza.

Como sé que River Quest es una de las atracciones con mayores colas del parque, por su fuerte atractivo y baja capacidad, directamente me dirigí al área de China, para montarme en Feng Ju Palace, una clásica Mad House de Vekoma inaugurada en el año 2002, con una bonita tematización basada en la cultura china, aunque los efectos del preshow están un poco desfasados ya…

Como me venía de paso, no pude dejar de montarme en Geister Rikscha, una Dark Ride en la cual nunca hay esperas, debido a su alta capacidad y lo mala que es… Es una Dark Ride inaugurada en 1981 y la idea de base no es mala, es una versión de la típica Haunted Mansion de Disney pero con ambientación China, de hecho, hay escenas e ideas bastante interesantes, pero los animatronics son tan horribles y están tan desfasados…

Esta atracción necesita un cambio urgente, pero yo no arrasaría con ella, ocupa un espacio importante y tiene una idea interesante, yo la actualizaría como han hecho otros parques, por ejemplo Gröna Lund, aprovechando la tecnología existente hoy en día, pero manteniendo la base de ser una Dark Ride ambientada en la mitología China.

Con unos buenos animatronics y efectos especiales, puede convertirse en todo un referente, y siempre es necesario en un parque temático una oferta variada que incluya atracciones escénicas.

Tras bajarme de Geister Rikscha, la ruta lógica era seguir con un Colorado Adventure, un tren minero de Vekoma. A pesar de ser una atracción que ocupa un espacio importante, su acceso está medio escondido, en un vial lateral que parece más bien un vial de empleados, lo cual hace que tengas que dar una enorme vuelta para acceder a la atracción.

Quizás ese sea uno de los motivos por los que tiene tan poca cola, y por su alta capacidad, ya que, aunque en la entrada anunciaba 15 minutos de espera, esperé menos de 5 minutos, y eso que me puse en primera fila para montarme en la “cabina” de conducir.

Debido a que no había nada de cola, decidí montarme una segunda vez, aunque esta vez en última fila.

Colorado Adventure es un tren minero de Vekoma con un recorrido bastante bueno e incluso con tramos de cierta intensidad, para ser una montaña rusa familiar, lo que la convirtió en una de las atracciones favoritas de Michael Jackson, hasta tal punto que decidió apadrinar la atracción.

No sé si son los años, fue inaugurada en el año 1996, o que estoy acostumbrado a mayor suavidad, pero la encontré bastante intensa e incluso brusca, con unos asientos de goma dura que no amortiguan los golpes que pega esta máquina, ¡esto sí que es un viaje salvaje por el lejano oeste!. Deberían plantearse poner unos trenes acolchados como los de Big Thunder Mountain, mejoraría la experiencia, especialmente para los que somos grandes y medio cuerpo nos sobresale del respaldo, clavándonos el mismo en toda la espalda.

No muy lejos de la salida de Colorado Adventure se encuentra el acceso a Deep in Africa, así que me dirigí hacia allí montarme en Black Mamba, la montaña rusa invertida de B&M que no estaba abierta en mi visita hace 10 años, pero que posteriormente sí he podido probar.

Con el paso de 10 años el área ha sufrido un cambio espectacular, la ambientación de Black Mamba está muy conseguida, la vegetación ha crecido mucho, dando la sensación de penetrar en un bosque, y las zonas rocosas menos realistas y cutres han sido rehechas, logrando un efecto mucho más realista.

La verdad es que a mí siempre me ha chirriado mucho la calidad de las rocas de Black Mamba, en las fotos se pueden ver las nada realistas “rocas” originales y las nuevas, mucho más realistas.

Fotos de mi visita en el año 2014:

Fotos de este año:

Otro punto positivo para el parque, y a destacar, y es que, una atracción que sólo tiene 10 años, pero cuya tematización no era de calidad, ha visto como ésta ha sido renovada y mejorada, con la inversión adicional que ello supone, para obtener un resultado más conforme a la calidad general del parque. Pocos parques se ven hoy en día que inviertan más dinero en mejorar la tematización de una atracción ya existente y de apertura bastante reciente.

Al llegar a la estación me encontré con menos de 5 minutos de cola (en cualquier fila que no sea la primera, en la cual tienes una media hora casi siempre), por lo que me fui a la última fila y al poco empezaron a sonar los tambores…

La mamba negra es la serpiente más venenosa y salvaje de África, por lo que B&M diseñó una “salvaje” invertida con un recorrido bastante intenso lleno de efectos de choque a través de la “selva” y los túneles que posee el área.

Otro punto positivo de Phantasialand es que se toma muy en serio el concepto de tematización, no sólo se preocupa en que los empleados vayan con la vestimenta adecuada según el área, es que los mismos empleados son seleccionados en función de unos criterios de raza o rasgos físicos para trabajar en según qué zonas del parque. Por ejemplo, los empleados de Black Mamba son en su mayoría negros, para conseguir una mayor inmersión temática, y en Talocan me encontré con un operador cuyo apellido era Serrano, por lo que tenía que ser español, latino o descendiente de españoles.

Son pequeños detalles que no cuestan mucho pero que influyen, y mucho, en la percepción final del visitante, una completa inmersión temática.

Desde la salida de Black Mamba se ve Talocan, así me fui directo a por una de mis flats favoritas…

Normalmente no soy muy fan de los Top Spin, ya que suelen tener programas poco interesantes y que me producen dolor de cabeza al tenerte mucho rato boca abajo, pero Talocan, el Top Spin Suspended de Huss Rides inaugurado en el año 2007 es muy diferente, hasta tal punto de que es mi atracción favorita de este parque.

Empezando por su fastuosa tematización, aunque en aquella época no tenían las cotas de calidad actuales; continuando por el espectáculo que es en sí los movimientos de la atracción, que para darle mayor espectacularidad, van al ritmo de la música y acompañados por efectos de agua y fuego; y terminando con lo que es, sin lugar a dudas, lo mejor de todo, el programa tan bueno que tiene esta atracción, una absoluta delicia en suavidad, a pesar de sus 9 años de innumerables servicios.

El programa largo es un auténtico orgasmo para los que disfrutamos con las emociones fuertes, ya que hay dos momentos del ciclo en las que la góndola realiza unos 4 o 5 loopings, cuando estás dentro, de tanto dar vueltas ya no sabes ni contar, pero lo mejor de todo es que, ¡no marea casi nada!. Esta atracción es una auténtica maravilla.

Tras montarme una primera vez mirando hacia afuera sin esperar cola, fue llegar y montarme, decidí volver a subir con la intención de probar el ciclo desde la parte que mira a la pared, así que salí corriendo y antes de que empezara el siguiente ciclo… ¡ya estaba montado!

La pena fue que no quedaban sitios en la parte interior… pero… ¡no pasa nada!, se hace otra vez y ¡listo!. Así que otra vez salí corriendo y antes de que empezara el siguiente ciclo me encontraba sentado por tercera vez en Talocan, esta vez en los asientos del lado de la pared. Los empleados ya empezaban a mirarme raro, pero es que me monté tres ciclos seguidos, sin descansos ni esperas, pero es que es tan maravillosa esta atracción… Aunque he de reconocer que al final, de montarme tres veces seguidas, mi cabeza necesitaba ya un descanso.

Probados los dos lados (interior y exterior), es cierto que los dos ofrecen sensaciones diferentes, el interior el efecto choque y el exterior el espectáculo, de todas formas, me quedo con el lado exterior, ya que además del espectáculo, los movimientos de la góndola al ritmo de la música están coordinados con el lado exterior, por lo que a veces tienes unos movimientos raros, sin sentido aparente, cuando estas en la parte interior.

Por cierto, IMAscore está hasta en la sopa últimamente, ¡están por todos lados!. Son los responsables de la Banda Sonora de Klugheim, así como de otras muchas novedades a lo largo de toda Europa, y el año pasado renovaron la Banda Sonora de Talocan, ajustándola más a los movimientos de la góndola.

Junto a Talocan se encuentra Chiapas, el decepcionante Flume de Intamin abierto en el año 2014.

Ya di mi opinión en su momento, pero es decepcionante por varios motivos:

  • Para ser un Flume de nueva generación, el recorrido no es que aporte muchas innovaciones, sólo 2 caídas y la última una gran caída pronunciada con un Camel Back al final, algo que ya existía en otros muchos Flumes anteriores a este.
  • Y por otra parte, la ambientación de la atracción… La calidad de la tematización es muy buena, marcó un antes y un después en el parque, pero cuando entras en Chiapas, esperas encontrarte una atracción de aventura, misterio, etc., ¡y no una discoteca mexicana!

Es una pena que no apostaran por hacer algo más aventurero, tipo Indiana Jones, y se decantaran por hacer una atracción festiva que desentona con la temática Maya de la atracción.

A pesar de que en el plano estaba indicado, y hace dos años pude acceder por la misma, en la entrada de la atracción han borrado todo signo de la existencia de Single Rider (se accedía por la misma cola que el pase exprés), por lo que me tocó dirigirme a la cola normal y esperar unos 15 minutos.

Una curiosidad de Phantasialand es que, para facilitar el trabajo de los empleados, en sus dos atracciones de agua, cuando faltan pocos metros para llegar a la estación, la cola se divide en dos: 1-2 personas en el caso de Chiapas, 1-3 en el caso de River Quest; >2 en Chiapas y >3 en River Quest. De esta forma, el operador puede completar más fácilmente las embarcaciones.

La gente, cuando visita un parque temático, a pesar de tener unos carteles enormes, no suele fijarse en los mismos, así que me dirigí hacia la cola de 1-2 personas en la que no había nadie…

Eran cerca de las 14h00 y sólo me faltaba Wuze Town y River Quest, además de los espectáculos, por lo que aún me quedaban 6 horas por delante para disfrutar del parque y repetir en Taron.

Este verano, el parque ha ampliado sus horarios y cierra a las 20h00, frente a las 18h00 de otros años, algo que se agradece, ya que con el buen tiempo apetece quedarse hasta más tarde para disfrutar del parque. Si bien es cierto, en los parques alemanes, a partir de las 17h00 se nota una considerable bajada de la afluencia, ya que hay que volver a casa para cenar…

Así que, como todavía no había pisado Fantasy, hacia allí me dirigí.

En Fantasy, el área infantil de Phantasialand, encontramos Wuze Town, un reino fantástico habitado por unas peculiares criaturas. Lo más interesante de todo ello, es que ha sido el propio parque el que ha creado ese mundo imaginario, con un estilo con claras referencias a la naturaleza, que recuerda a las películas de fantasía de los años 80′, como es el caso de la alemana La Historia Interminable.

Siempre es interesante que un parque temático sea el creador de sus temáticas, y éstas no estén inspiradas/copiadas/prestadas de culturas del mundo, cuentos o marcas comerciales, ya que tiene mucho valor crear un mundo imaginario desde cero, que éste sea atractivo y no parezca una copia.

Al acceder al área, se observan las vallas que tapan las obras de la futura novedad. Espero y deseo que sea una ampliación de Wuze Town, ya que ese mundo imaginario da mucho juego para poder ser expandido y dotado de más atracciones que expliquen su historia, algo así como lo que está haciendo Efteling con su mascota con Symbolica.

 

A pesar de ser el área infantil, en el interior del gran edificio que alberga Wuze Town encontramos otra de las joyas del parque ( y ya van…), Winja’s Fear & Winja’s Force.

Antes de montarme en Winja’s, y con el recuerdo de que antiguamente te prohibían montar con mochilas u otros objetos que pudieran caerse del tren, aproveché la existencia de unas taquillas de pago para dejar mis efectos personales.

Pero eso era antes, ya que ahora no hay ninguna persona en la entrada recordándote la restricción, y como pude comprobar posteriormente, ahora dejan montarte hasta con mochilas en Winja’s…

Bueno, con todas las cosas depositadas en la taquilla, me dirigí a Winja’s donde ya se notaba que la gente había empezado a distribuirse a lo largo del parque. Hasta ese momento, las colas que me había encontrado eran mínimas, ya que la mayor parte de la gente se concentraba en la novedad, Klugheim, pero en Winja’s me tocó esperar más de 20 minutos antes de montarme en Winja’s Fear.

Las Spinning Coaster de Maurer es un tipo de montaña rusa que me encanta, por lo divertidas que son, pero esta, es quizás la reina y es que, a pesar de sus años (abrió en 2002), sigue maravillándome por lo divertido de su recorrido, su suavidad y las “sorpresas” del tramo final. De momento no voy a comentar cual de los dos recorridos prefiero.

Eran más de las 14h15 y a las 15h00 había una función de Musarteum, pero antes quería comer… Así que me fui rápidamente hacia Tacana, el restaurante mexicano que sirve hamburguesas, el cual ya había probado la última vez y me gustó bastante. Esta vez me pedí una Chiapas Grande Burger Menu, por aquello de pedir algo “tematizado”. La verdad es que los precios de comida en el parque están muy bien, muy similares a los que puedes encontrarte en un Fast Food clásico, y las hamburguesas son generosas y están bastante buenas.

Con el estómago lleno y siendo las peores horas para visitar el parque, ya que es el momento del día en que más colas hay, era el momento de dedicarme a los espectáculos, ya que este parque tiene una buena programación de espectáculos y siempre me han gustado los que he visto.

Con respecto a los tiempos de espera, tuve bastante suerte, ya que ese día había bastante gente pero las colas no eran excepcionales. A excepción de Taron, Raik y River Quest, el resto de las atracciones grandes rara vez sobrepasaban los 20 minutos, también es cierto que Phantasialand es un parque pequeño, pero sus atracciones son bastante recientes y tienen una capacidad bastante elevada, lo cual permite absorber mucha gente y que las colas sean razonables.

Como ya he comentado, me dirigí al Wintergarten, en el área de Berlin, para ver el espectáculo Musarteum que se representaba a las 15h00. Como llegué unos 10 minutos antes del inicio pude obtener una buena plaza bastante céntrica. De camino al teatro me encontré “habitantes” de Berlin paseando por sus calles.

Yo llegué con la idea de encontrarme un buen espectáculo de magia, como la última vez, y es que la descripción parecía ir en ese sentido: “Una noche en el museo”. Sin embargo, me encontré algo muy diferente…

¡Un espectáculo de variedades!

Al empezar el espectáculo y percatarme del error, me llevé una enorme decepción al pensar que iba a ver “otro” espectáculo de variedades, acostumbrado a los espectáculos llenos de leds y purpurina de Bollini, pero… ¡qué equivocado estaba!

El espectáculo empezó de forma muy lenta, llegando a rozar lo aburrido, augurando un flojo show, pero poco a poco va cogiendo ritmo y subiendo de nivel hasta la apoteosis final.

El inicio del espectáculo sirve a modo de presentación, con todos los artistas “visitando” el museo antes de que cierre sus puertas y sus habitantes cobren vida.

Una vez pasados esos lentos trámites y con el museo en acción, el primer número que se nos presenta es el de unas bailarinas, para calentar motores.

El segundo número es el clásico de dos chicos forzudos equilibristas, algo bastante visto, pero no por ello quita valor al buen trabajo que hicieron. Me sorprendió que los dos acróbatas tenían una cierta edad, estoy acostumbrado a ver chicos más “jóvenes”, pero son realmente buenos.

Una vez los acróbatas fuera del escenario, éste se queda a oscuras y aparecen unas bailarinas con trajes de leds, antes de realizar acrobacias con aros y colgarse en enormes aros en el aire, algo también muy visto.

Sin embargo, a partir de ahí, los números son clásicos pero tiene  algo que los hace sobresalir, ya sea la dificultad, la espectacularidad, la comicidad…

El cuarto número es el clásico número de pareja (chico y chica) que se cuelgan en telas y vuelan sobre un escenario acompañados de una romántica música… ¡Pues no!. En este caso había una tercera persona, otro chico que permanecía en el suelo, y la canción no era la típica romanticona, era una canción de despecho, con bastante ritmo, y los tres protagonistas reflejaban esa complicada relación a tres, con una protagonista cuyo corazón está dividido entre los dos chicos. Este número me gustó mucho, la verdad, sobretodo la puesta en escena.

El ritmo no decrece y aparecen en escena una pareja (chico y chica) de equilibristas, con un número bastante visto, hacer equilibrios sobre tablas y otros elementos. El punto diferenciador de este número es la comicidad que le imprimen al mismo, ya que ella, actúa como una azafata torpe y cachonda (en el sentido más sexual de la palabra), como si hubiera pasado por la misma escuela que las bailarinas de Chikilicuatre, “cayéndose”, haciéndose la sexy en plan rusa estirada… Él no es que se quede muy atrás, pero se concentra más en realizar los complicadísimos equilibrios que pone en escena. Los equilibrios realizados son realmente buenos, pero ese toque cómico fue el que me conquistó.

El nivel ya estaba muy alto, pero el sexto número ya fue el apoteosis total.

Es un número en el que una pareja de trapecistas (chico y chica) realizan unos números que cortan la respiración de la dificultad de los mismos. Realmente lo llegué a pasar mal de la tensión de verlos hacer esas cosas, y es que no había red ni arneses que los pudiera protejer. La particularidad de este número es que se servían un único trapecio, con forma hexagonal, una novedad para mí, lo que les permitía realizar unas acrobacias realmente espectaculares.

Como cierre del espectáculo, aparecen todos los artistas en escena, casi todas las chicas acaban en el aire mientras el resto baila sobre el escenario, y los LEDs que no falten, ¡por supuesto!

Al finalizar el espectáculo una gran ovación para los artistas.

Es cierto que el “guión” está cogido con pinzas (aceptamos pulpo como animal de compañía), pero al menos se ha intentado dotar de un hilo conductor (distintas obras de arte del museo que cobran vida), sin que sea una sucesión de números sin sentido ni coherencia.

La particularidad de Phantasialand es que éstos se quedan para hacerse fotos con los visitantes que así lo deseen, incluso reparten unas postales del espectáculo (obviamente me hice con una).

Salí maravillado de este espectáculo, diciéndome que esto es lo que busca Bollini en sus espectáculos del Gran Teatre, pero yo nunca he salido tan entusiasmado de un espectáculo de variedades de PortAventura como lo hice de este, sin necesidad de enormes pantallas LEDs y purpurina por doquier.

Con el buen sabor de boca dejado por Musarteum, me dirigí al siguiente espectáculo, Ice Collegue 2016, la novedad, en tema de espectáculos, de este año, que se representaba a las 16h00.

La última vez vi en Arena de Fiesta Relight my Fire, y a pesar de lo pequeña que es la pista de patinaje, me sorprendió y me gustó mucho, así que iba con expectativas bastante altas, y no me decepcionaron.

Es cierto que la temática de High School no tiene nada que ver con México, aunque tampoco tiene sentido un espectáculo de hielo en el área de uno de los países más cálidos del mundo…

Dejando atrás las incoherencias temáticas, la propuesta que nos presenta este espectáculo es una versión muy particular de las vivencias y situaciones que podemos encontrarnos en un instituto, todo contado a través de los diversos números de patinaje sobre hielo. Los números representados muestran las diferentes situaciones y vivencias que se producen en un instituto: los exámenes, la clase de baloncesto, la chica popular, la marginada empollona, el primer amor… Y termina con la graduación y el clásico baile de graduación.

La puesta en escena es muy buena, se puede identificar en todo momento y sin diálogos la “vivencia” que se nos quiere contar, y la música seleccionada para los números es bastante actual y con ritmo, por lo que a veces parecía que estaba en una discoteca ahí de subidón.

Como en el caso de Musarteum, al final del espectáculo los artistas estaban disponibles para hacerse fotos con ellos.

Con la digestión ya terminada, tocaba hacer un descanso de espectáculos y volver a por Taron…

Esta vez la fila Single Rider avanzaba más rápidamente y sólo esperé unos 20 minutos, aunque la fila normal indicaba 30 minutos… La fila Single Rider permite ver Taron desde un punto de vista diferente al de la fila normal, y es que ésta pasa junto al edificio que sirve de estación, permitiendo ver la sección de transfer de los trenes y la tematización de la misma.

La única atracción grande que me quedaba por hacer era River Quest, así que me dirigí hacia ella, deleitándome previamente con los mil y un detalles que esconde Klugheim.

Al llegar a la entrada, ponía que la cola era de 25 minutos, un tiempo muy ajustado para poder acceder al siguiente espectáculo, que empezaba a las 17h45, es decir, en 30 minutos… Aun así, decidí arriesgarme porque no quería irme del parque sin montarme en esta genialidad de rápidos diseñados por Hafema en tres alturas.

El tiempo pasaba inexorablemente y la cola avanzaba lentamente (la capacidad de la atracción es muy baja), pero por suerte, cuando ya me faltaban pocos metros, buscaban 1 o 2 personas para completar una barca, así que levanté mi brazo y adelantar a varias personas, cuando faltaban unos 5 minutos para que empezara el espectáculo…

Una vez montado en la barca, comprendí por qué iba tan lenta la cola, y es que sólo estaba en activo uno de los ascensores, de forma que la atracción no estaba a pleno rendimiento, lo que me puso aún más nervioso…

Cuando llegamos a la estación faltaban unos 2 minutos para que empezara el espectáculo JUMP!, que se representa en el Silverado Theatre, el teatro que está ubicado en el corazón de Colorado Adventure, así que me puse a correr y justo cuando estaba subiendo las escaleras del teatro empezaron a cerrar las puertas del mismo, por lo que me esperaron para que pudiera acceder al teatro, donde el espectáculo ya había comenzado (puntualidad alemana).

Con JUMP! me llevé una desilusión, el nivel había sido muy alto hasta ese momento, y quizás no es el tipo de espectáculo que me puede conquistar… Es un espectáculo rollo Street Styles: bicis haciendo acrobacias, batalla de baile, saltimbanquis, saltos en colchoneta… Pero se me hizo muy largo y repetitivo, además de que no poseía ningún tipo de guion ni nada similar, eran números (larguísimos, para completar la duración del espectáculo) que se sucedían uno tras otro.

Una decepción no hay mejor forma de olvidarla que montarse en una buena montaña rusa, así que volví a Taron con la idea de montarme en primera fila.

Entré primero por la fila Single Rider, pero vi que habían unos 20 minutos de espera (el panel de información de la entrada no puso en ningún momento del día información sobre la espera en la Single Rider), y a pesar de que en la entrada normal ponía que había 45 minutos de espera, desde la fila Single Rider se observaba que la espera real era mucho menor… Así que di media vuelta y me dirigí a la fila normal.

Esta metodología es muy habitual en los parques temáticos, poner un tiempo de espera mucho mayor del real cuando están terminando la jornada, para que los empleados no tengan que realizar horas extras y puedan terminar a la hora prevista, pero en el caso de Phantasialand, faltaba más de hora y media para que cerrara sus puertas…

Gracias al hecho de pasar por la fila normal, tuve la oportunidad de contemplar otros puntos de vista de Klugheim, y es que la misma pasa a través de sus entrañas, pero lo que más me sorprendió fue una plaza que tenía los típicos zigzag, aunque de aspecto bastante provisional…

Esta plaza me pareció un lugar ideal para ubicar una futura novedad, quizás una flat, ya que, en cuanto se pase el efecto novedad, la mayor parte de las colas serán inútiles y el espacio no sobra en Phantasialand. Además, tiene un aspecto como muy provisional, sin decorados, incluso el muro en esa zona es como “provisional”, ya que es una pantalla metálica como de obra con un “jardín vertical”.

Espero y deseo que Phantasialand haya diseñado ese espacio para una futura novedad, y si no, ¡aún están a tiempo!, pero es que en un parque donde te encuentras las atracciones superpuestas, ¡una plaza tan buena no se desaprovecha! Me vienen a la cabeza decenas de flats que tendrían cabida en esa plaza, y las escaleras que llevan al resto de colas de Klugheim podrían servir de escaleras de emergencia, en caso de necesidad de evacuación de las colas.

Finalmente sólo tuve que esperar 20 minutos, incluyendo los 10 minutos que esperé en la fila especial para la primera fila, por lo que la espera real era de unos 10 minutos…

En primera fila se vive más intensamente el efecto choque, pero esta montaña rusa es muy buena en cualquier fila.

Como me había marcado al inicio del día montarme 5 veces en Taron, rápidamente estaba otra vez haciendo la fila normal, aunque el espectáculo de cierre del parque, Drakar’ium, empezaba en 10 minutos, y tenía curiosidad por verlo, ya que nunca lo había hecho.

Durante el tiempo de espera, pude percatarme de que el parque ¡sólo posee 4 tiendas!, de hecho, en Mystery no hay ni una mísera tienda, ni siquiera la típica tienda a la salida de Taron, la gran novedad del año, en la que comprar la típica foto (no, Taron no tiene Photo Ride). Las cuatro tiendas son las dos ubicadas en los accesos a los dos hoteles, la que encontramos a la salida de Colorado Adventure, y la gran tienda con los productos del parque que se encuentra en la plaza de Berlin.

Es sorprendente esta decisión del parque, de no bombardearnos continuamente con sus productos para incentivar su compra, bien diferente a las políticas de otros grandes parques europeos, de hecho, tienes que ir adrede a buscarlos, porque son difíciles de encontrar…

Finalmente llegué a la Plaza de Berlin sobre las 19h15 y me encontré con otro espectáculo más de acrobacias, con una música que a duras penas se lograba escuchar, y unos acróbatas demasiado lejos y con números ya vistos… Me sorprende que vendan este espectáculo como el cierre del parque, un espectáculo tan poco llamativo y que no ofrece nada nuevo.

Al cabo de 5 minutos decidí continuar mi visita e ir a montarme en Winja’s, que aún no había probado Force.

Probada Winja’s Force, me monté una última vez en Winja’s Fear, ya que la espera en esos momentos era de 0 minutos, no había nadie en la cola.

Definitivamente, las dos son muy buenas pero prefiero Winja’s Fear, ya que posee una especie de colina tras la primera caída y el elemento sorpresa es más interesante.

Como aún quedaban unos minutos antes de que el parque cerrara sus puertas, decidí montarme en las últimas “mierdas” que posee el parque, empezando por Temple of the Night Hawk, una montaña rusa familiar indoor de Vekoma inaugurada en 1988. Con lo de indoor me refiero a en el interior de un edificio completamente a oscuras en el que no hay absolutamente nada que ver, lo único que posee es una banda sonora que te acompaña a lo largo del recorrido…

La montaña rusa en sí es bastante sosa, pero si a eso le añades que el circuito está en la más absoluta oscuridad, el interés de la misma es bastante nulo.

Es una de las “mierdas” que deben desaparecer del parque, el edificio que ocupa es muy grande y puede acoger cosas maravillosas, incluso una Robocoaster, pero pensando en una mejora rápida y barata sería incorporar la última moda de los parques temáticos, las VR-Coasters, montañas rusas que son equipadas con gafas de realidad virtual para ofrecer una experiencia mucho más inmersiva a los visitantes.

Esta tecnología la pude disfrutar en Galactica, de Alton Towers, y la verdad es que me conquistó la experiencia, puede llegar a ser muy realista y ofrece muchas posibilidades a montañas rusas como Temple of the Night Hawk, cuyo interés inicial es bastante nulo.

Ojalá me escucharan y para el año que viene, año del 50 aniversario, el parque mejorara sustancialmente esta odiosa montaña rusa, de hecho, podría ambientar la experiencia en el fantástico mundo de Wuze Town…

Quedaban dos minutos para que el parque cerrara sus puertas, pero al llegar a la entrada de Hollywood Tour el operador me indicó que ya estaba cerrada… Esta Dark Ride me dejó tan traumatizado hace 10 años que no la he vuelto a hacer, así que tenía curiosidad por repetir la experiencia… ¡Otra vez será!

Con el parque cerrado, quedaba un punto importante del día, visitar la tienda de recuerdos y comprarme la Banda Sonora de Klugheim.

La verdad es que en la tienda situada en la plaza de Berlin encontramos una gran variedad de productos para todos los gustos, incluyendo productos para los más frikis, como las músicas de los parques.

Como eran más de las 20h00 y tenía algo de hambre, me dirigí hacia Klugheim para ver si podía comprarme aún una Tarte Flambée (Flammkuchen en alemán), una comida típica de Alsacia que es similar a una pizza, y que personalmente adoro, pero por desgracia, cuando llegué al kiosko ya estaban cerrando y no les quedaba nada…

Siendo que me encontraba en Klugheim, aproveché los últimos rayos del día para tomar decenas y decenas de fotos de esa maravillosa área…