[Aqualandia] Visita al parque acuático de Benidorm – 30/08/14

Como el día anterior había sido intenso y agotador decidimos tomárnoslo con calma ya que el parque cierra a las 21h00 y teníamos todo el día por delante, por lo que nos levantamos a las 11h00.

Tras preparar las maletas nos fuimos a desayunar a un McDonalds que se encontraba cerca ya que queríamos aprovechar la promoción del desayuno que se termina a las 12h00… pero por poco no llegamos a tiempo ya que llegamos un par de minutos antes de la hora máxima, cuando ya estaban cambiando los carteles.

Una vez que el cuerpo había recuperado fuerzas nos fuimos a buscar el coche y ponernos en camino hacia Aqualandia, pasando previamente por una perfumería Druni ya que a @elinexperto le faltaba la entrada que regalan con la promoción que tienen todos los años de regalarte una entrada por la compra de un gel de baño.

Tras recorrer medio Benidorm en coche por fin llegamos a Aqualandia, parque que hacía al menos seis años que no visitaba, y aparcamos en el parking, el cual estaba bastante vacío presagiando que no nos encontraríamos muchas colas.


Una vez dentro, lo primero que hicimos fue alquilar una taquilla para dejar las cosas de los cuatro, cogimos una grande, y nos vestimos conforme a las exigencias de un parque de estas características, es decir, con un bañador.

Cuando ya estábamos con la indumentaria adecuada nos fuimos a dejar las toallas cerca de la zona de restauración que está situada en el centro del parque, ya que fue el único lugar donde encontramos una parcela de césped libre.

Para empezar suavemente nuestra primera atracción fue la Laguna, donde nos tiramos por los pequeños toboganes “caseros” y los acantilados. La verdad es que parece una tontería lo de los acantilados y los toboganes “caseros” pero son realmente divertidos ya que te permiten mayor libertad que los toboganes normales y esa sensación de caer al vacío es muy adrenalínica, por el contrario, no nos tiramos por las tirolinas ya que había mucha cola y se quedaban a mitad de camino…

Tras disfrutar de la Laguna nos fuimos al espectacular Gran Jacuzzi.

El entorno del Gran Jacuzzi es muy bonito, con esa gran cascada y la enorme piscina, pero la integración de las camas con chorros no fue la más adecuada ya que están en el centro y con todas las burbujas creadas no se distinguen los diferentes volúmenes de la piscina, por lo que acabas pegándote más de una hostia con las camas. Para solucionarlo tuvieron que poner unos llamativos carteles amarillos pero aun así acabas dándote… En ese sentido está mucho mejor diseñado las Termas de Iberia Park.

Nuestra siguiente parada fue el Zigzag y como no había mucha gente repetimos unas 4 veces para probar todos los recorridos que nos parecían más interesantes (el único que no hicimos era el 5 que es el más bajito). La verdad es que estos toboganes son bastante antiguos pero están muy bien, son intensos y divertidos y además no se notan nada las juntas. Hoy en día es difícil encontrar unos toboganes tan buenos e intensos en los parques acuáticos.

Ya que estábamos por la zona decidimos montarnos en el Mini Zigzag, el cual resultó ser más intenso de lo esperado aunque en esa atracción fuimos testigos de la desidia total y falta de profesionalidad de los socorristas del parque, los cuales parecían más centrados en lucir bronceado y abdominales que en atender al público…

Ya de primeras el trato en general de los socorristas no era muy buenos, tratando a la gente como animales y gritando cuando esta no se tiraba por los toboganes cuando ellos aún no habían dado la señal, pero es que el socorrista del Mini Zigzag de repente cogió y se fue, dejando la atracción sin vigilancia durante unos minutos…

Por suerte, y al igual que en Terra Mítica, el personal de admisiones, restauración y tiendas es muy amable, siempre atendiéndote con una sonrisa y con mucha predisposición a ayudar, una pena que los socorristas, que son la verdadera imagen del parque, no sean igual…

Continuamos nuestra visita con los rápidos, para los cuales se usan ruedas de camión, o eso parece…

Es una atracción muy antigua y que sería aconsejable un cambio urgente por unos rápidos de nueva generación ya que las sensaciones que aporta son más bien pocas y requiere una enorme cantidad de socorristas ya que antes de cada caída tiene que haber uno para evitar los atascos…

¡Unos buenos rápidos de ProSlide sería todo un acierto!

Junto a los rápidos se encuentran las clásicas pistas blandas, aunque las de este parque son mucho más largas e intensas de lo normal, lo que hace que sean realmente divertidas.

La primera vez que me monté (ya que repetimos varias veces de lo viciante que es esta atracción), cogí tal velocidad que en los descensos no llegaba a tocar el suelo ya que estaba volando durante unos segundos.

No muy lejos se encuentra otro gran clásico de los parques acuáticos, el Black Hole, el cual tiene dos recorridos: uno muy divertido y el otro muy aburrido… Por la cola comprobaréis cual es cual (el de la derecha es el divertido).

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Como ya eran cerca de las 16h00 nos fuimos a buscar un restaurante para comer pero como los de la entrada ya no servían comida nos tuvimos que ir a los que están situados en el centro del parque, ya que son los únicos abiertos a esas horas.

Yo me pedí una pizza hawaiana que estaba bastante buena y bien de precio, y mis amigos se pidieron muslo de pollo y pasta. Nos llamó mucho la atención que a diferencia de la comida de Terra Mítica, de baja calidad, ésta era de mucha mejor calidad y a un precio más asequible, con unos platos en condiciones, una diferencia de calidad flagrante e incomprensible ya que los dos parques pertenecen a la misma compañía y sólo les separan unos pocos kilómetros…

Para hacer la digestión nos fuimos un rato a la piscina de olas, tras lo cual nos metimos en el Amazonas, el río lento del parque, el cual, a diferencia de los ríos lentos más actuales (véase Parque Warner Beach y Agua Mágica), sí que puedes entrar sin flotador y tiene corriente (algo de lo que también carecen los ríos lentos de los dos parques mencionados anteriormente que llegan a ser soporíferos), además, tiene chorros de agua repartidos a lo largo del recorrido que hacen la experiencia aún más divertida.

Terminado el relajante paseo por el “Amazonas” nos adentramos en zona peligrosa…

Empezamos por el Splash, unas pistas multi-surf cuya última bajada es realmente espectacular, sobre todo cuando  vas montado a toda velocidad sobre la esterilla y te encuentras esa enorme bajada.

Junto al Splash se encuentra el mítico Big Bang, durante muchos años el tobogán Kamikaze más alto, pero decidimos empezar suavemente por el tobogán naranja, ya que es el menos fuerte de todos.

Yo no me puedo ir de un parque sin probar lo más extremo de su oferta así que pregunté a mis compañeros de aventuras para ver quién se atrevía a tirarse conmigo… de los tres, finalmente me acompañó @elinexperto, el único que tiene vértigo, pero se envalentonó y fue capaz de tirarse, aunque cuando le llegó su momento dudó durante unos segundos antes de tirarse.

Este tobogán es otro kamikaze más, como ya hay en casi todos los parques acuáticos, pero el que realmente tenía ganas de hacer era Vértigo, el tobogán cápsula más alto de Europa con sus 33 metros de caída libre.

@elinexperto ya había montado en el Big Bang y a pesar de que le había gustado ya había cubierto su cupo de riesgo, sin embargo, otro de los compañeros que no se había atrevido a montar en Big Bang sí que se animó a hacerlo en Vertigo, así que nos dispusimos a subir las interminables escaleras de la torre amenizadas con pantallas de televisión que te van retransmitiendo en directo lo que pasa dentro de la cápsula, como si no hubiera ya bastante tensión…

Una vez llegados arriba pudimos contemplar las espectaculares vistas de Benidorm, aunque la estructura se movía ligeramente debido al viento, lo cual no animaba a asomarse a la barandilla.

Delante de nosotros había un grupo de chicas adolescentes pero cuando fue el turno de una de ellas ésta se arrepintió en el último momento, por lo que se apartaron para dar ánimos a su compañera y llegó mi turno antes de lo esperado…

Lo primero que hacen es insistirte en que mantengas la posición clásica (brazos y piernas cruzados) y cuando llegó el momento de entrar en la cápsula lo primero que hice fue probar con un pie la estabilidad de la base, al hacerlo se hundió un poco, haciendo que me lo pensara dos veces antes de entrar pero no había marcha atrás así que me metí…

No tienes tiempo de nada ya que a la que te das cuenta ya han cerrado la puerta y se abre la trampilla debajo de tus pies dejándote caer al vacío a gran velocidad… Ese momento fue de tal tensión que a pesar de tener las piernas cruzadas, en el momento que se abrió la trampilla mi reacción fue descruzarlas pero en cuanto me di cuenta de ello a mitad de caída las volví a cruzar.

Realmente, la sensación no es comparable con un Kamikaze, es una experiencia mucho más extrema e intensa  ya que coges más velocidad al caer directamente, y la tensión de saber que vas a caer por una trampilla te sube la adrenalina.

Probadas todas las atracciones nos separamos, @elinexperto y yo nos fuimos a repetir en las atracciones que más nos habían gustado (Zigzag, Pistas Blandas, Black Hole, etc.) y los otros dos se quedaron descansando en la piscina de olas.

Sobre las 20h00, cuando ya estaba atardeciendo nos volvimos a reunir y tras volver a ponernos nuestra ropa de diario fuimos a ver la tienda de recuerdos. Allí pudimos debatir con una de las empleadas a la cual le comentamos que tanto en Terra Mítica como en Aqualandia nos había sorprendido la amabilidad y atención del personal.

En general, el parque, aunque ya achaca sus añitos y la falta de renovación de los últimos años, está muy bien, con atracciones para todos los gustos, algunas de ellas realmente intensas y bastante oferta disponible. La cartelería del parque es similar a la de Terra Mítica, algo que no choca en este parque (como sí lo hace en Terra Mítica) ya que es un parque acuático de los ochenta. Algo que también destaca es lo cuidada que está la vegetación al igual que en los últimos años en Terra Mítica.

En definitiva, Aqualandia es un buen parque, uno de los mejores del panorama español, pero va achacando los años y necesita renovarse con atracciones de última generación, como están empezando a hacer muchos parques españoles, así como también sería interesante seguir las tendencias en el sector de tematizar las instalaciones (el techo con forma de cohete no se considera tematizar).

Aunque el parque cerraba a las 21h00 decidimos irnos antes ya que nos quedaba más de hora y media de viaje hasta legar a Valencia…

 

 

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