[Terra Mítica] El guión descriptivo de “El Misterio de Keops”

Y por último llegamos al último guión descritptivo, esta vez el de una atracción que duró pocas temporadas y que muchos de vosotros no llegarías a conocer cómo fue concebida inicialmente:

1. DESCRIPCIÓN DE LA ATRACCIÓN A1K, MISTERIO DE KEOPS

El conjunto de edificaciones y elementos urbanos que componen el Area 1 representan el esplendoroso mundo del Milenario Egipto de los faraones hasta llegar a la fastuosa corte de la reina Cleopatra en la ciudad de Alejandría.

Palmeras y acacias, cespitosas y júnceas, papiros y nenúfares, forman diferentes ambientes con predominio de la coloración verde entre la jardinería.

Los pueblos del Mediterráneo han tenido desde siempre la posibilidad y la suerte de hacer vida de calle, en las plazas y paseos de sus pueblos y ciudades. De ahí que el concepto de animación de calle resulte fundamental en el modelo de parque temático propuesto. Ésta se concreta en los paseos al borde del Puerto de Alejandría y su faro en, las terrazas y las tascas, con su gastronomía específica, las tiendas, la excursión a la zona de jaimas, etc.

Ante el visitante se presentan las ricas y diversas manifestaciones artísticas del Egipto milenario. Podrá participar del bullicio en el puesto de Alejandría, penetrar en los templos o palacios, sintiéndose trasladado al antiguo Egipto, mientras compra en las tiendas o come en los restaurantes; callejear por la zona de bazares o entretenerse en descifrar los jeroglíficos del obelisco de la plaza. Antes de entrar en la experiencia sugerente y misteriosa de la pirámide.

La Atracción “Dark Ride” A1K, “MISTERIO DE KEOPS”, objeto del proyecto, se encuentra dentro del edificio E1K. Este se sitúa en una gran plaza en la zona norte del Puerto, recreando en su exterior una de las más famosas construcciones egipcias.

Ubicación de la atracción

Ubicación de la atracción


El edificio está formado básicamente por una pirámide sustentada por un podio porticado. La pirámide, de 30m de base y aproximadamente 20m de altura, está inspirada en la Gran Pirámide de Keops, mientras que el cuerpo inferior, basamento de 40,50m x 59,50m en planta y con una altura de 8,80m, es un reflejo de la zona porticada del Palacio de Seti.

Al edificio se accede por una majestuosa rampa que asciende a 1,20m hasta llegar al pórtico principal, desde donde se permite el acceso a la atracción, así como la comunicación con un espacio cerrado previsto para una futura ampliación de los usos asignados (p.e., atracción, tienda, servicios).

La atracción “Dark Ride” “MISTERIO DE KEOPS” consiste básicamente en que tras pasar por el edificio de colas (cuerpo bajo), los visitantes acceden a una antesala que sirve como espacio de “Pre-Show”. Posteriormente abordarán una plataforma móvil con una capacidad de 80 personas. Una vez cargada con el público se introduce en el gran espacio interior, donde se sucederá un espectáculo dividido en tres fases o escenas que variarán totalmente de decorado y de efectos especiales. Al final, la plataforma vuelve al punto de carga donde se completa el ciclo.

El edificio posee un sótano de una cuarta parte de la dimensión en planta del edificio. En este sótano, además de los cuartos de instalaciones, existe una sala donde se llevará a cabo una de las tres escenas de la atracción. El sótano se completa con el foso de casi 3m de profundidad, para albergar el elevador de la plataforma móvil.

1.1 ARGUMENTO DE LA ATRACCIÓN

Dos mil quinientos años antes del nacimiento de Cristo, se construyeron las Pirámides de Egipto en Giza, sobre la orilla oeste del Nilo.

Cuando Julio César surcó el Nilo para cortejar a Cleopatra en su barcaza real, las pirámides ya tenían 2500 años, y eran una de las siete Maravillas del Mundo Antiguo.

Incluso en esa época, la impresionante hazaña de su construcción estaba envuelta en el misterio. Y, a pesar de que las tumbas reales ocultas en ellas, habían sido saqueadas hacía mucho tiempo y el Reino de Egipto estaba ahora bajo dominio romano, las pirámides se erguían orgullosas como símbolos de una maravillosa y antigua civilización.

En los últimos 20 siglos, el río Nilo se ha ido desplazando lentamente hacia el este, dejando las pirámides aisladas en el desierto a medida que éste ganaba terreno. A pesar de haber sido despojadas tiempo atrás de su revestimiento de excelente piedra caliza, todavía constituían una visión imponente a contemplar, la única Maravilla que sobrevivió al Mundo Antiguo.

A pesar de que su pleno significado aún se desconoce, las pirámides se construyeron para dar cobijo y proteger a los cuerpos momificados de los Faraones. Lamentablemente, a todas ellas se las ha despojado y saqueado de sus riquezas hace ya mucho tiempo. En realidad, la única tumba de un Faraón que se descubrió intacta fue la del “Rey Niño” Tutankamón.

En 1922, después de 14 años de excavaciones sin éxito en el Valle de los Reyes que sólo dejó claves desconcertantes, el gran arqueólogo Howard Carter, trabajando bajo el mecenazgo del aristocrático Lord Carnarvon, hizo uno de los mayores descubrimientos arqueológicos de todos los tiempos: la tumba de Tutankamón, intacta con todos sus tesoros.

Cuando se llegó a la cámara más recóndita, a Carter, que espiaba a través de un pequeño agujero con sólo una pequeña vela a modo de iluminación, le preguntaron: “¿Puedes ver algo?” Carter, sin aliento por la emoción, no pudo evitar susurrar: “Sí, cosas maravillosas”.

La abundancia de los tesoros que se descubrieron en su interior asombró al mundo. Nunca antes se había visto algo semejante, riquezas inimaginables. De un valor incalculable, no sólo por el valor del oro y las joyas, las obras de arte y los artefactos, sino también por la riqueza de conocimientos y aprendizaje que se transmitía en los miles de objetos que acompañaban a Tutankamón en su último viaje. Si se habían dedicado todas estas riquezas al relativamente desconocido “Rey Niño” de 19 años Tutankamón, uno apenas puede imaginar los tesoros que se prodigaban a un Faraón realmente importante como el poderoso Ramsés II, quién reinó durante 60 años; a Khufu (Keops en griego) el constructor de la Gran Pirámide; o al gran Khemefis.

Había, sin embargo, un aspecto oscuro y misterioso en este descubrimiento refulgente. Tras el descubrimiento de la tumba, algunos de los que estaban involucrados en el mismo murieron de forma intempestiva. Justo tres meses después de entrar en la cámara de sepultura, Lord Canarvon contrajo una fiebre muy alta. Murió dos meses después. Los médicos aseguraron al atónito público que la enfermedad era consecuencia de una picadura de mosquito que se había infectado. Otros disentían, aduciendo conocer la “maldición del Faraón”, escrita en los jeroglíficos recientemente descubiertos, la cual causaría la muerte segura a cualquiera que invadiera la tumba de Tutankamón.

La fascinación del público con el Antiguo Egipto y las Pirámides continúa en la actualidad. Los medios de comunicación de todo el mundo están llenos de artículos, programas de televisión y documentales, que revelan descubrimientos recientes y nuevas teorías sobre los orígenes y los propósitos de estos monumentos impresionantes.

La pirámide constituye la representación más emblemática de la civilización egipcia. En su interior guarda secretos milenarios sobre la vida y la muerte. El Faraón, enterrado en ella, es el dueño de todos esos secretos. Por su voluntad, comunica y transmite dichos secretos que concreta en tres aspectos:

  1. Los lujos y placeres que disfrutó en su Corte.
  2. Los tesoros y esclavos que le acompañaron en su viaje al Sol.
  3. Los conjuros y trampas que utilizó para garantizar la seguridad de su tumba.

El argumento será explicado en momentos previos a la acción de los recorridos, en los espacios de “Pre-Show” y colas.

1.2 GUIÓN, MISTERIO DE KEOPS

En la atracción “Dark Ride” “MISTERIO DE KEOPS” el protagonista absoluto es el Faraón que en todo momento controla y justifica lo que sucede en el espacio escénico. Los visitantes se verán envueltos en un evocador viaje al interior de una pirámide recién descubierta donde la música y el misterio los acompañarán hasta la propia antecámara de la tumba del Faraón.

Recientemente, los arqueólogos han anunciado el descubrimiento de un hallazgo sorprendente e histórico: La cámara sepulcral secreta del Faraón Khemefis ha sido localizada en las profundidades de la pirámide que lleva su nombre.

Es verdaderamente una noticia sensacional, ya que no solamente se ha descubierto la tumba de Khemefis, sino que también al entrar a la cámara sepulcral interior, el equipo arqueológico ha quedado atónito al comprobar que estaba intacta y que no había sido saqueada.

Después de meses de investigación académica a cargo de los egiptólogos más eminentes del mundo y de la catalogación exhaustiva de los innumerables tesoros encontrados en su interior, el equipo arqueológico se ha finalizado sus investigaciones preliminares en el emplazamiento.

A la vista del enorme interés que despertó en el público este descubrimiento, el equipo arqueológico ha dado la aprobación para que miembros selectos del público entren a la pirámide y exploren el emplazamiento arqueológico, incluyendo la tumba oculta en las entrañas de la pirámide, para poder así experimentar su deslumbrante despliegue de tesoros inapreciables, incluyendo el sarcófago dorado de Khemefis y la máscara de la muerte de oro sólido.

Algunas personas han aconsejado que no se permita la entrada al público; se dice que una inscripción jeroglífica descubierta dentro de la tumba arroja una maldición mortal sobre “quienquiera que se atreva a perturbar el lugar de descanso último de los restos del inmortal Khemefis”; pero estamos a comienzos del tercer milenio. Seguramente no creemos en supersticiones de hace 5000 años ¿verdad?

  • El espacio de colas

Tras atravesar una puerta imponente, empieza el espacio de colas. Los visitantes entran a la pirámide, y se encuentran en un pasillo de techos bajos, muy estrecho y que asciende suavemente. Las paredes están grabadas con antiguos jeroglíficos y decoraciones egipcias. Es agradablemente fresco tras el implacable calor de afuera.

Para ayudar a los visitantes, el equipo arqueológico ha instalado paneles gráficos en forma de “cartelas” para interpretar y explicar varios hechos interesantes sobre la pirámide. El texto es multilingüe (español, inglés y alemán), y estos paneles están ubicados en varios puntos a lo largo de la ruta del recorrido.Después de aproximadamente unos treinta metros, el pasillo gira unos 90º a la derecha y sigue subiendo. Los visitantes llegan ahora a un portal de piedra cubierto de jeroglíficos. El dintel del portal muestra el disco del sol alado simbolizando a Ra, el dios Sol.

Si avanzan a través del portal, los visitantes se encuentran en un laberinto de pasillos de diferentes estilos: las paredes de yeso pálido están cubiertas con escenas que representan la vida del antiguo Egipto. Se ha construido un andamio para proteger y consolidar las paredes y techos que están a punto de derrumbarse. Las perforaciones de las paredes les permiten observar la ruta laberíntica que tienen ante sí.

Al final de estos pasillos, los visitantes giran a la derecha y entran en la Gran Galería. Esta larga y oscura galería tiene un techo zigurat muy alto, las paredes tienen adornos del victorioso faraón Khemefis, golpeando a sus enemigos con sus enormes carros de metal, derribándolos sobre el polvo y obligándolos a construir esta gran pirámide, el monumento a su gloria eterna.

A medida que el visitante se adentra en esta anunciada galería, se da cuenta de repente de que ésta parece no tener suelo; las paredes continúan hasta un profundo abismo y los visitantes deben caminar sobre una improvisada pasarela de madera, construida por los arqueólogos para cruzar esta fosa. Esta pasarela se une con los restos de un antiguo puente suspendido que tiene pilares llamados Djeds.

La palabra Djed significa “estabilidad” y representaba al dios Osiris y el renacimiento en la vida posterior.

Cruzando cuidadosamente el puente oscilante, los visitantes continúan hacia el extremo de la Gran Galería, hasta encontrar la seguridad de roca firme bajo sus pies.

Los visitantes han llegado ahora a una sala grande y de techo bajo. Las paredes están decoradas con jeroglíficos e imágenes pintadas que muestran el proceso de momificación y la preparación del cuerpo del faraón para su último pero más importante viaje: El viaje al Más Allá.

Aquí los visitantes se encuentran con un último portal, custodiado por uno de los guías del equipo arqueológico. Tras una breve espera, el guía permite a los visitantes entrar en la siguiente sala, una imponente antecámara.

Colas

Colas

  • El espacio del “Pre-Show”

Esta antecámara está dedicada, como cabía imaginar, a la gloria de Khemefis. Tiene altos pilares y estatuas que dominan a los visitantes, y dos efigies gigantes del dios hipopótamo Ammut, el híbrido “Devorador de la Muerte”, situados allí para ahuyentar a los ladrones de tumbas.

El equipo arqueológico utiliza esta antecámara como su unidad base, con torres de andamios, herramientas y luces de trabajo (para que los visitantes no olviden que hay mucha más investigación a llevar a cabo). En una esquina, un escritorio muestra los últimos descubrimientos, mientras que por toda la habitación paneles gráficos interpreten los trabajos y los monitores de televisión muestran una selección de los numerosos artefactos fabulosos allí encontrados.

A un lado de la antecámara, los arqueólogos están excavando la entrada a una sala recientemente descubierta. El trabajo se ha suspendido temporalmente por el descubrimiento de un esqueleto, probablemente de algún desafortunado ladrón de tumbas, atrapado bajo un portal. Una gran grieta abierta en la pared, sobre el cadáver, ha suscitado la teoría de que el ladrón fue atrapado por un inesperado terremoto, pero algunos dicen que pudo haber sido víctima de la maldición de Khemefis…de cualquier manera, los arqueólogos están un poco desconcertados.

Tras un corto período de tiempo, los monitores de televisión anuncian un breve mensaje de uno de los guías. El guía explica que los visitantes serán llevados ahora a una plataforma especial transportadora que los llevará hasta el mismísimo corazón de la pirámide, para avistar las maravillas de la tumba del faraón Khemefis.

Pre-show

Pre-show

  • Primer momento escénico: Los lujos de la vida

Los visitantes siguen su camino a través de un majestuoso portal hacia la Zona de Carga, que tiene nueve pasadizos. En cada pasadizo caben nueve visitantes alineados. Las puertas automáticas se abren y los visitantes avanzan para subir a bordo del transportador.

La plataforma transportadora acoge 81 pasajeros en total. Tiene un diseño industrial, y su principal propósito es ayudar al equipo arqueológico a dar acceso rápido a las profundidades de la pirámide, para los trabajadores y sus suministros.

Una vez se ha sentado todo el mundo, una barra de seguridad asegura a los visitantes en su sitio. La pared que está de cara al público está dominada por una pintura gigante de un escarabajo alado, flanqueado por los ojos protectores del dios Horus.

Como en un vuelo comercial, un anuncio final asegura que todo el mundo esté al tanto de los procedimientos de seguridad antes de partir. Ahora los visitantes están preparados para proseguir su viaje…

Al sonido áspero de piedra contra piedra, la enorme pintura situada enfrente de los visitantes se abre para revelar un túnel oscuro y profundo más allá. La plataforma avanza hacia el interior del túnel.

En el interior del túnel, las paredes están cubiertas de jeroglíficos. A medida que la plataforma avanza firmemente hacia delante, una pared sólida se vislumbra justo enfrente. La plataforma continua libremente su movimiento hacia delante, mientras que esta pared se abre ruidosamente para permitir que la plataforma la atraviese totalmente.

La plataforma se mueve hacia dentro de lo que parece ser una cámara. El techo está cubierto por estrellas de cinco puntas, que representan los cielos. De repente y por arte de magia, aparecen en la pared y sobre los visitantes, imágenes y sonidos de ensueño.

Dos soldados custodian un enorme portal… Se giran y abren las puertas de par en par para revelar una lluvia de pétalos, esparcidos por las sacerdotisas del templo. Delante de nosotros, a través de los pétalos, marchan los mozos de silla del faraón Khemefis, llevándolo por encima de ellos… Una llamarada salta desde un altar y de entre las llamas surgen los sacerdotes oficiantes… A partir de un documento de papiro presentado al faraón por su arquitecto jefe, nacerá una gran pirámide…

Un enorme bloque de piedra es arrastrado bajo los abrasadores rayos del sol del mediodía por un equipo de sudorosos esclavos… Ahora vemos al faraón guiando a sus tropas a la batalla… lanzas y
espadas se enfrentan… los caballos relinchan y los hombres gritan enojados y doloridos… Los ejércitos del faraón aniquilan a sus enemigos y el faraón resulta triunfador… Tiene lugar un banquete real: los músicos tocan y los bailarines bailan, los cortesanos y los sirvientes van y vienen… mientras el faraón está sentado en su alto trono, su reina, sentada en su propio trono, está a su lado… La cara del faraón aparece muy cerca de nosotros… nos quedamos mirando fijamente sus rasgos orgullosos y sus ojos imponentes… Khemefis el Grande… Khemefis el Conquistador… El Dios Khemefis…

Se desvanecen las imágenes y el sonido del pasado lejano y solamente prevalecen las paredes decoradas.

  • Segundo momento escénico: La muerte

El transportador se mueve de nuevo, pero ahora desciende profundamente hasta las entrañas de la pirámide. Cuando la plataforma se para, aparecen estatuas doradas de dioses en los nichos situados a cada lado de la pared. Entonces, delante de la plataforma, la pared parece disiparse y la tumba de Khemefis surge lentamente de la oscuridad…

Fragancias de mirra e incienso se esparcen sobre los visitantes mientras perciben que la tumba está llena de maravillosos artefactos…

En el centro de la tumba se encuentra situado un enorme sarcófago de granito. Alrededor del sarcófago, tres sacerdotes custodiados por un soldado se están ocupando de la momia de Khemefis, que han colocado en un féretro dorado. Cierran el ataúd y lo bajan hasta el sarcófago mientras suenan misteriosos conjuros.

Un rayo de luz cegador sale de encima del féretro y lo baña con un color dorado. Milagrosamente, el féretro de oro levita lentamente y se eleva hacia la fuente de luz; el faraón Khemefis ha sido llamado para cumplir con su destino y viaje a la Vida posterior, y tomar el lugar que le corresponde entre los dioses inmortales en los paraísos celestiales.

La luz se desvanece dejando a la tumba en la oscuridad y también a la plataforma, que empieza a elevarse.

Segundo momento escénico - La muerte

Segundo momento escénico – La muerte

  • Tercer momento escénico: El Gran viaje

A medida que la plataforma asciende más y más, los visitantes sienten que el aire les pasa como un rayo. Si miran hacia arriba, pueden ver como las antiguas estrellas pintadas en el alto techo brillan de manera extraña… entonces, para su sorpresa, el techo de la habitación abre lentamente sus cuatro pétalos, revelando el espacio negro en el que se pueden ver estrellas situadas aún mucho más lejos.

Los visitantes continúan ascendiendo hasta que están totalmente envueltos por un espacio infinito, suspendidos en una noche estrellada. En ese momento y desde arriba, la máscara mortuoria de oro de Khemefis flota hacia ellos en la oscuridad. Es enorme e inspira gran temor y respeto. Todo es oro y fascinación y aquél está incrustado de lapislázulis, calcedonias y vidrios coloreados. Los visitantes han llegado, siguiendo los pasos de Khemefis, a los paraísos celestiales “la Gran Casa de los Dioses Inmortales”.

Ahora la plataforma parece rodar en el espacio: las estrellas se mueven como si los visitantes estuviesen en un carrusel celestial… entonces, una constelación de estrellas se dirige hacia los visitantes y se transforma en Ra, el dios Sol, con su disco-sol de oro brillando en su cabeza y su halcón gritando en las profundidades del espacio…

Posteriormente, otros dioses se les aparecen fugazmente a los visitantes:

  • Sobek, dios del Agua, cuya cabeza de cocodrilo simboliza el poder de los faraones y el botín que da vida, y que es el río Nilo…
  • Ma’at, diosa de la Justicia, Verdad y Harmonía Cósmica, cuya envergadura de alas parece envolver a los visitantes…
  • Anubis, dios de la Muerte, el habitante del infierno de ojos rojos y cabeza de chacal…
  • Set, dios de las Tormentas, cuyo bastón es un rayo y cuyo rugido un trueno…
Tercer momento escénico - El gran viaje

Tercer momento escénico – El gran viaje

Finalmente, los visitantes se encaran una vez más con la máscara mortuoria de oro de Khemefis. Pero ahora, tiene lugar una increíble transformación: a medida que la máscara mortuoria se acerca, la cara de la máscara se transforma de grueso e inexpresivo rostro de oro, en carne y sangre con expresión iracunda… Los fríos ojos esmaltados reviven y miran fijamente a los visitantes situados abajo. Toda la cara de Khemefis expresa sus sentimientos hacia los visitantes: primero contento, después enfado, y finalmente rabia ¿Cómo osan invadir su pirámide y tumba? ¿Cómo osan entrometerse en la casa celestial de los dioses? ¿Cómo se atreven?

Con un gruñido que tuerce sus labios, Khemefis ejecuta su venganza sobre los visitantes; desde su vistoso tocado lanza disparos hacia delante que explotan en la plataforma, no alcanzando a los visitantes por poco, pero provocando horribles hilos de humo…

Los visitantes deben huir de la furia de Khemefis. La plataforma empieza a descender de los cielos… desplazándose otra vez dentro de la red de pozos y pasajes del laberinto de la pirámide. Continúa la furia y el ataque del faraón y parece que toda la pirámide tiembla y se desmorona. Los visitantes se agarran firmemente a las barras mientras la plataforma tiembla y avanza a tirones en su descenso. A medida que la plataforma sale de la pirámide, el cataclismo alcanza un crescendo: enormes bloques de piedra tiemblan y se derrumban sobre el sendero de escapatoria de los visitantes, no alcanzando por poco a la plataforma y a sus ocupantes…

Finalmente, a medida que las enormes puertas de piedra se cierran ruidosamente detrás de ellos, los visitantes se dan cuenta de que han regresado sanos y salvos a la zona de carga donde embarcaron en la plataforma al principio. Rápidamente, desembarcan y se dirigen hacia la salida: la luz del día y la seguridad les atraen. Han sido intrépidos y osados en su exploración a la pirámide y tumba de Khemefis… Han sobrevivido a su furia poderosa… Han descubierto los Secretos de la Pirámide.

Espacio escénico - Desembarque

Espacio escénico – Desembarque

Cuadro 1

Cuadro 2

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2 Responses

  1. pablowii says:

    este no me lo esperaba. Que recuerdos, y que pena que fuese tan aburrida, una pena. Pones que es la ultima, me hubiera gustado ver el de las sorpresas de los dioses, aunque no fuese tan espectacular.

  2. Manuel says:

    Hola, Están geniales estos reportajes que haces de TM. Aprovecho para dejar un enlace con un video de la atracción. https://www.youtube.com/watch?v=qq4MSKN1Vog

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