[Parque de Atracciones de Zaragoza] Visita al parque de atracciones zaragozano – 18/05/14

El pasado domingo, para completar la visita por tierras mañas, nos desplazamos al Parque de Atracciones de Zaragoza, uno de los parques de atracciones más importantes de España y que este año cumple 40 años de fiel servicio divirtiendo a los aragones@s y a todo aquel que se desplace al recinto ubicado en los Pinares de Venecia.

Debido a que el tamaño del parque es reducido, nos aconsejaron ir por la tarde, después de comer, ya que había tiempo de sobra para visitar el parque al cerrar a las 10 de la noche, y menos mal que así hicimos, ya que entre las normas del parque destaca la siguiente, consultable en su página web:

7. El Parque se reserva el derecho a cerrar sus instalaciones por incidencias meteorológicas o cualquier causa circunstancial ajena o propia que impida el uso adecuado de las mismas, sin que el usuario tenga derecho a indemnización alguna por el tiempo en que se vea privado de la utilización de las instalaciones. Las atracciones permanecerán cerradas de 15:00 a 16:30 h. por horario de comida.

Hay que reconocer que está publicado en su página web y en el plano del parque, pero no por ello deja de sorprender que durante algo más de una hora las atracciones estén paradas, aunque bueno, estamos hablando de un pequeño parque de atracciones y en otros parques también existe la apertura progresiva de atracciones…

Sin embargo, Raul, el Jefe de Explotación del Parque de Atracciones de Zaragoza, que muy amablemente nos acompañó en la visita, nos explicó que se dejan entre 8 y 10 atracciones abiertas durante la hora de comida, aunque, de todas formas, algunas atracciones no deberían necesitar la presencia de operador, como es el caso de la zona de juegos infantil, el Laberinto de Espejos, la Casa Magnética, etc., y al menos el tema de cortes de digestión lo tienen controlado, ya que da tiempo de sobra a hacer la digestión…

Cabe destacar, en defensa del parque, que a excepción de algunas pocas atracciones que por mecánica lo requieran, en la mayoría de atracciones no hay número mínimo de clientes para lanzar el ciclo, por lo que en días como el que nos encontramos, en el que había poca gente, podíamos encontrarnos solos en una atracción, algo de agradecer el no tener que esperar a que se llenara el ciclo, lo único es que algunos operadores se llegaban a encargar de dos atracciones a la vez, aunque suelen ser las menos demandadas y estar próximas entre sí.

Como ya se ha comentado, llegamos después de comer a las instalaciones del parque, sobre las 16:30 h., y allí nos recibió Raul, el Jefe de Explotación del Parque de Atracciones de Zaragoza, para acompañarnos en la visita al parque y comentarnos en primera persona los entresijos del parque.

Cuando el cliente primerizo llega a la entrada del parque, se encuentra con un acceso al parque poco llamativo, excesivamente discreto, sin un gran icono o una gran puerta que de la bienvenida, encontrándote una simple valla con tornos y las taquillas reutilizadas de la Expo ZGZ ’08 (Isla Mágica no es el único que recicla). Aunque Raúl nos comentó que está previsto darle un lavado de cara en los próximos años y cambiar la atracción de las cadenas por un tiovivo de diseño más clásico, para aportarle mayor carácter y belleza a la entrada, a lo cual aconsejamos que unos pilares con un letrero de forja, al estilo del que encontramos en el Parque de Atracciones de Madrid, sería una forma de mejorar sustancialmente el acceso, de hecho, la avenida de entrada tiene un aire a la avenida del PAM, el cual abrió cinco años y seguramente fuera fuente de inspiración para el parque zaragozano.

 

El parque incorporó el año pasado un espectáculo de Cetrería, gracias a una asociación zaragozana que lo ofreció al parque a cambio de cederle espacio para la conservación de las aves y la posibilidad de hacer fotos a los visitantes con los animales. Dicho espectáculo se realizaba a las 17 h., por lo que aprovechamos para hacer una visita rápida al parque, lo cual nos llamó la atención lo cuidado que se veía, para ser un parque de atracciones antiguo, y la jardinería, la cual en algunos puntos del parque llega a ser un auténtico espectáculo visual, como es el caso de “Río Navajo” que requirió mucho trabajo para conseguir una jardinería tan bonita.

Hablando sobre este tema con Raúl, le comentamos que muchos parques antiguos europeos destacan por su jardinería muy cuidada, como son el caso de Efteling, Alton Towers, Tivoli Gardens, etc., por lo que se le podría dar mayor énfasis a la jardinería del parque para aportarle mayor carácter y belleza, y es algo que no necesita una gran inversión ya que el parque ya posee un entorno natural atractivo. También sería aconsejable renovar el sistema de alumbrado ya que son las típicas farolas de bola que hacen daño a la vista con sus colores fosforitos.

Tras la rápida visita a las instalaciones del parque pudimos comprobar que hay muchas atracciones clásicas de parques de atracciones o ferias ambulantes, pero también se ve un importante esfuerzo por parte del parque en los últimos años en incorporar nuevas atracciones de cierta calidad y no tan comunes, aunque el parque ya va necesitando una nueva montaña rusa.

Como podéis ver también, no hay áreas temáticas como en otros parques temáticos o de atracciones, sin embargo, si encontramos atracciones tematizadas e incluso pequeñas zonas con una misma temática. Dentro de la globalidad del parque podemos observar que las atracciones se agrupan en tres zonas mayoritariamente, dependiendo del público objetivo al que van dirigidas, aunque el parque no las considere como tal:

  • Zona infantil: Parte baja del recinto junto a la entrada
  • Zona familiar: La zona media
  • Zona extrema: Parte alta del recinto donde se concentran la mayoría de atracciones intensas

Siguiendo la visita toca ver el espectáculo de cetrería, el cual se realiza en un descampado situado detrás del “Revolution”, de hecho, no os engañamos con la definición de descampado ya que han cogido un antiguo aparcamiento sin uso, han puesto unos banquicos (estamos en Zaragocica) y unos postes para las aves y arreando, todo muy provisional. De hecho, comentamos con Raúl si no sería interesante buscar algún punto muerto del parque y hacer un pequeño anfiteatro cubierto, como el que encontramos en Sésamo Aventura o Cartoon Village, que fuera multiusos y pudiera acoger espectáculos de este tipo y otros.

A pesar de que por motivos de “protección del menor” las fotos estaban prohibidas, menuda excusa barata que se soltaron los de la cetrería, os traemos un par de fotos, aunque no éramos los únicos que estábamos haciendo fotos…

La verdad es que no es un espectáculo que valga la pena ir adrede al parque por él, los responsables no son especialistas del espectáculo y eso se nota por que le falta ritmo, un mejor guión, las aves estaban un poco rebeldes y había poca variedad de aves, pero bueno, estamos hablando del parque de atracciones de Zaragoza y es una forma de completar la oferta del recinto que les ha salido gratis, así que si estás visitando el parque no pierdes nada en acercarte y ver la belleza de las aves que se muestran en dicho espectáculo.

Tras el espectáculo llegaba el momento de montar en las atracciones y la primera fue Río Navajo, unos rápidos de Intamin de 450 metros de recorrido que abrieron sus puertas en el año 2004 y que han supuesto la mayor inversión en la historia del parque con sus 2,5 millones de euros.

Destaca por su recorrido compacto y poco desnivel, pero hay que reconocer que está muy bien aprovechado el espacio y es una excelente atracción para un parque como este con un recorrido bastante emocionante lleno de curvas y chorros de agua, aunque algunos no funcionaban el domingo, en parte se agradeció ya que no apetecía mucho mojarse, pero Raúl nos explicó que han cambiado el sistema del agua de la atracción y algunos chorros necesitan cambios para volver a funcionar.

La siguiente parada fue “Vertical Twister”, un Star Flyer de Zamperla de sólo 20 metros de altura, pero, a pesar de perder las excepcionales vistas características de este tipo de atracciones, el ciclo es bastante intenso con un pequeño movimiento de subida y bajada que procura sensaciones similares a sus hermanas mayores.

El Parque de Atracciones de Zaragoza está tendiendo ultimamente a comprar sus atracciones a Zamperla, debido a su buena relación calidad-precio para pequeños parques, especialmente en el tema de Flats, aunque ya le insistimos a Raúl que ni se le pasara por la mente comprarles una gran montaña rusa, por mucho que estén a punto de abrir Thunderbolt en Coney Island, y es que sus montañas rusas no presumen de fiabilidad y confortabilidad.

Tras “volar” sobre Zaragoza, llega el momento más esperado del día, el momento de probar una atracción única en su especie y mítica entre los foros parqueriles… Hablamos de “Río Misterioso”, o también conocido por ser la fuente de inspiración de “Chiapas” de Phantasialand, y si no, juzgar por vosotros mismos las maravillas de esta atracción no apta para claustrofóbicos, ni gente grande:

La verdad es que cuando uno monta en esta atracción no sabe que esperarse, pero es que lo que se encuentra dista mucho de cualquier cosa inimaginable: un recorrido lleno de pinturas “diabólicas”, esqueletos, tumbas y un tunel con luces rojas que parece más digno de una atracción para enamorados, acompañado de una música que no se sabe si es que se les ha rayado el CD o es que la banda sonora son esos “ruidos”… A esto se suma el tamaño reducido de sus embarcaciones, no aptas para gente grande, y lo estrecho del recorrido, aquí si que es obligatorio lo de no sacar brazos y piernas de la estación si no quieres que entren a formar parte de la decoración.

Tras el viaje misterioso, más propio sería llamarlo el viaje alucinógeno, toca probar una de las últimas incorporaciones del parque, El Torreón, una torre de caída libra de 40 metros que, como no, es de Zamperla, aunque en este caso es de segunda mano. Sin embargo, a pesar de su escasa altitud procura unas buenas sensaciones con un intenso airtime al ser catapultada la góndola y ser frenada de golpe a poca distancia de la cima.

En definitiva, una buena incorporación al parque que sube el nivel del mismo y ofrece una atracción con buenas sensaciones pese a su reducida estatura, por contra, la integración deja un poco que desear ya que en el diseño del torreón parece que no se tuvo en cuenta que la estación no está situada en la base, por lo que queda raro y desde el interior no se ha disimulado mucho la estructura.

Hablando de tematización, en esta zona el parque hizo un esfuerzo tematizando algunas atracciones en el viejo oeste (La Mina, Colorado Express y Cangurito), aunque precisamente la llegada de “El Torreón” rompió la tendencia con su tematización medieval. Buena parte de esta tematización ha sido realizada por el artista fallero Pablo Ovejero, con su empresa Theming Art Ovejero.

Proviniendo de Valencia y conociendo en profundidad el magnífico trabajo que realizan estos artesanos, que incluso fundaron la empresa Caballo de Troya para los trabajos realizados en Terra Mítica y Parque Warner, llama la atención la elección de Pablo Ovejero por algunas realizaciones del parque con acabados dudosos y un gusto estético pasado de moda, ya que las fallas, como todo, evolucionan, y al ver las esculturas que ha realizado para el parque se podía reconocer claramente el estilo de las fallas de los años 80 del siglo pasado, ya que ni siquiera es un estilo realista, es el estilo grotesco clásico de las fallas de antaño. Lo peor de todo fue enterarnos que esas figuras fueron realizadas hace tan solo un año, así que yo les recomendaría que se buscaran otro artista fallero que hay muchos y muy buenos.

Ejemplos de estilos actuales de las Fallas de Valencia:

Dejando atrás temas de tematización, sigamos con la visita al parque con la zona de los clásicos de parque de atracciones: Cueva del Terror, Casa Magnética y Laberinto de Espejos.

La Cueva del Terror da miedo, pero de lo horribles que son los muñecos que encontramos en su interior (podéis ver un ejemplo en las fotos anteriores). Esta atracción necesita una urgente renovación con una nueva imagen ya que es un espacio que ofrece muchas posibilidades, es el clásico túnel del terror, y estos muñecos más que miedo dan risa, además de que justo cuando nos bajamos de la atracción se estropeó.

 

Justo al lado nos encontramos “La Casa Magnética”, que es la clásica atracción de parques antiguos, aunque en este caso es un poco decepcionante ya que sólo encontramos una sala, pero si te quedas con ganas de más, la salida de esta atracción da a la última de las atracciones de este trío de clásicos, El Laberinto de Espejos.

Esta atracción se ha quedado un poco anticuada con todos sus gafitis, por lo que sería recomendable realizar una renovación siguiendo el ejemplo del Tibidabo con “Miramiralls”.

Tras este trío de clásicos llega uno más, la Noria.

Como curiosidad de esta noria, las góndolas tienen un sistema manual de rotación similar al que encontramos en las típicas tazas, por lo que puedes ir girando la góndola si no te gustan las vistas.

Seguimos con nuestro paseo por el parque dirección el “Missisipi”, por el camino nos encontramos con varias atracciones y llama la atención cómo en este parque reutilizan casi todo ya que podemos encontrar coches que ya no se usan en “Boogies”, animales de tiovivo en “Coches antiguos”, etc.

“Missisipi” es la clásica atracción con un recorrido lleno de obstáculos, con suelos movedizos, ruedas que giran, etc., como la desaparecida “Reina de África” del Parque de Atracciones de Madrid. Una atracción que nunca pasa de moda gracias a lo divertido que resulta recorrer sus “peligrosos” pasillos.

No muy lejos encontramos otra mítica atracción del parque, El Embarcadero, que haría las delicias de la Reina Roja de Alicia, por aquello de que le corten la cabeza…, y es que precisamente es lo que te puede pasar si no agachas la cabeza en los numerosos puentes que tiene el aburridísimo recorrido que no tiene ni decorados ni vistas interesantes ni jardinería decorativa. Por suerte nos tocó la barca de Spiderman, menos mal, ya que te puede tocar la barca de Hello Kitty, Barbie, etc.

Dudo mucho que hoy en día superara las pruebas de seguridad, aunque por suerte puede que más pronto que tarde la veamos desaparecer.

Tras el relajante paseo en barca llegaba el momento de desafiar al Moncayo, una montaña rusa clásica abierta en 1974 y que es del desaparecido constructor Robles Bouso de Madrid, un tipo de montañas rusas del cual ya quedan pocas en activo en España, y que presenta un interesante circuito en forma de ocho, y que para mayor sorpresa, goza de un estado de mantenimiento bastante bueno con un recorrido nada brusco y fluido.

Después del momento de nostalgia coasteril, toca seguir la visita y ya que Quetzal y Revolution son el típico saltamontes y Top Spin que podemos encontrar en ferias y parque, además, en el caso del Top Spin hacía falta un número mínimo de personas que en ese momento no había, continuamos con el Gran Tikal, un flume muy similar al que encontramos en las ferias y que moja poco. Como curiosidad del Top Spin, su fabricante es español aunque el diseño es sospechosamente parecido al de Huss.

Seguidamente fuimos a la otra gran montaña rusa, Ramsés, una V doble que casi se podría considerar “stand-up” ya que al llegar a su punto más alto te quedas prácticamente de pie.

Tras llegar a lo más alto del parque, dimos una última vuelta al parque para hacer fotos del mismo, incluyendo la zona infantil, acompañados por la siempre agradable compañía de Raúl, una persona que se ve que le encanta su trabajo y es un apasionado de los parques de atracciones, una ilusión que transmite con sus palabras y un cariño hacia el parque del que es Jefe de explotación que espera, y nosotros también, renovar considerablemente en los próximos años con nuevas atracciones, incluyendo una renovación de imagen de la zona infantil y entrada. Desde aquí agradecerle el tiempo que nos dedicó y desearle mucha suerte en sus proyectos de futuro en el parque, que seguro que tendrán mucho éxito.

La verdad es que ha sido una grata sorpresa descubrir este parque que posee la nada desdeñable cifra de 37 atracciones, con un buen mantenimiento, una jardinería muy cuidada en algunos puntos y una oferta muy variada que va desde atracciones para los más pequeños hasta atracciones para adultos, aunque quizás con la necesidad de incorporar próximamente alguna atracción extrema y renovar algunas de las ya existentes, pero que si se cumplen los planes de futuro el parque dará un salto cualitativo radical.

En definitiva, un parque por el que quizás no merezca la pena hacer el desplazamiento adrede, pero si te encuentras por la zona es muy recomendable su visita ya que tiene mucho que ofrecer.

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4 Responses

  1. Anonymous says:

    El día que no esté Rio Misterioso lo echaremos de menos! 🙂

  2. dwlinuxero says:

    ¿enserio? ¿por que no lo remodelan? al igual que la casa del “terror” o el moncayo, o simplemente el misissipi todas esas estaban bien al principio, pero ahora con el pasar del tiempo se han vuelto insulsas y incluso aburridas y pagar 20 € por ver un parque de atracciones dejado del mano de dios es un robo a mano armada

  3. Ana says:

    Ayer estuve y desde luego para como estaba cuando era pequeña ha mejorado muchísimo, de agradecer es las atracciones “nuevas” de unos años a esta parte, pero ya harían falta alguna más (sobre todo una montaña rusa en condiciones). Entiendo que la inversión y el mantenimiento serán caros, pero 20 euros por ese parque es caro caro, en Port Aventura con oferta entras por 25.

  4. tortuga89 says:

    Me parece un parque curioso, pero la verdad que necesita un gran lavado de cara; está claro que no se le puede pedir competir con otros parques de mayor categoría y apoyo económico, pero si se centran en mejorar la entrada, la zona de niños, mejorar jardines, remplazar atracciones…en definitiva un gran cambio; podrían justificar con creces esos 20 euros de entrada, si no lo veo negro. Siempre con cariño y un aplauso por la gente que intenta con ilusión hacer de estos parques un lugar de entretenimiento.

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