[Dinópolis] Semana Sauria

VAMOS A… DINÓPOLIS

Semana sauria

El parque temático Dinópolis, en Teruel, es quizás el templo más recomendable para conocerlo todo sobre los amigables mastodontes que desaparecieron bajo el velo de un misterio que aún permanece

IVÁN CASTELLÓ – 06/04/2009

La fascinación por el mundo de los dinosaurios ha existido siempre. En pequeños y mayores. Desde la lectura iniciática del clásico El mundo perdido, de Arthur Sherlock Holmes Conan Doyle, a la dinomanía que se instauró con la saga cinematográfica Parque Jurásico en los noventa. Fue algo así como y, de repente, con todos nosotros… los dinosaurios.

Para disfrutar con el recuerdo de esos enormes olvidados, pese a dejar más huellas que el más torpe de los fugitivos, la península ibérica es un escenario ideal, interactivo de por sí. Y tiene sus catedrales en la materia. Una de ellas es Dinópolis, un palacio de lo saurio, donde lo didáctico se funde con el entretenimiento en un cocktail inolvidable para la familia. EL VIAJERO propone un viaje perfecto ahora que se acercan varios puentes, el juego de la oca patrio por excelencia.

Diez pasos por la senda de los dinosaurios

1. Teruel claro que existe

Capital del Mudéjar, se encuentra a 309 kilómetros de Madrid, a 442 de Barcelona, a 150 de Valencia y a 173 de Zaragoza. Lo más cómodo es en coche. Renfe tiene ofertas en la línea Valencia-Teruel-Zaragoza-Huesca y hay también buenas opciones desde Madrid en autobús.

2. Albarracín, parada obligada

Antiguo reino taifa y Monumento Nacional. Camino de Teruel, o de vuelta, es parada obligada para pasear por sus empinadas cuestas y disfrutar de sus silencios. Sólo hay que desviarse 37 kilómetros (por la A-1512) desde la A-23, la Autovía Mudéjar. Con una hora allí es más que suficiente para sentir que el día, también en esto, ha merecido la pena.

3. Spa familiar

No hay más estrellas que tres en toda Teruel, pero es suficiente. El Spa Hotel Ciudad de Teruel puede ser la mejor opción, por delante incluso del Parador Nacional. Es un moderno recinto cuyo tesoro no está en el exterior (una zona industrial, aunque cuidada) sino en el interior: el SPA. Es un gustazo para el viajero lanzarse con los niños a la piscina o a las bañeras termales, un momento de relax único en cualquier época y más después de haberse pateado Dinópolis y Teruel. Hay una oferta de 110 euros por noche (2 adultos + 1 un niño y el otro niño gratis) con desayuno y SPA. Si el alojamiento es en el Parador de Teruel, un palacete de inspiración mudéjar, el alojamiento de las dos noches se puede ir a los 300 euros.

4. A devorar

Contando con que, una vez en Dinópolis, la comida se hará dentro de las instalaciones (nada pretencioso; comida rápida estándar), lo lógico es desquitarse con una cena copiosa. El Parador dispone de un restaurante a la altura de lo esperado (como siempre, uno de los valores seguros de Paradores). El Spa Hotel también cumple con un establecimiento apropiado, el restaurante Migas. En el centro histórico de Teruel, lugares como La Tierreta, Mesón Rufino, La Menta. Y, sí, hay que pedir jamón de Teruel, que no por tópico deja de ser curioso. Todo ello después de pasear por la plaza del Torico y ver a Los Amantes de Teruel en su mausoleo.

5. Dinópolis, al fin

Ya es por la mañana. Después de dormirse con el cuento más corto de la historia, “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí” (Augusto Monterroso, Tegucigalpa 1921-2003), los pequeños sólo piensan en compartir el día con sus voraces amigos. Tras pasar por taquilla (22 euros, los adultos; 17 euros, los niños), la diversión comienza. Lo primero, un tren con sorpresa final que igual asusta (ojo con esto) a los de verdad pequeños. Luego, el museo…

6. El museo

El parque temático cuenta con un espectacular museo de visita obligada (y esto no es retórico, no hay otro camino que atravesarlo para salir). Lo didáctico, el saber, pues, ocupa lugar. Es el museo paleontológico de Teruel, el corazón del recinto. Y lo emocionante es que los críos se entusiasman. Charlas de los amenos personajes del parque les ayudan, por ejemplo, a comprender qué es la vida geológica, el por qué del tamaño de estos gigantes, la especulación de la caída de un meteorito como el detonante de su extinción.

7. Las atracciones

Es el momento de pasarlo aún mejor. La hora de las atracciones, como el Cine 3D, el teatro (ojo, de nuevo, con el T-Rex, que asusta), el Sauriopark, los Rocajuegos y la Paleosenda, donde ejercer de promesa de la paleontología es bien fácil. Las sombras no abundan y no hay que olvidar la protección contra el sol. Para terminar, y cuidado, una espectacular tienda hace de obligada ruta de salida. Lo de siempre: productos innecesarios pero que harán aún más feliz la estancia con estos voraces amigos de los niños o que pueden hacer terminar en bronca la experiencia vivida.

8. Más en la región

Teruel ofrece la posibilidad de seguir la ruta de los dinosaurios por pueblos como Rubielos de Mora, Galve, Peñarroya de Tastavins, Castellote y, próximamente, Albarracín, en instalaciones todas ellas del Territorio Dinópolis. Son lugares pequeños y bastante alejados de Teruel.

9. Los otros dinos en la península

No sólo de Dinópolis vive el recuerdo de los animales prehistóricos. La Rioja y Soria, Vizcaya (Carranza), Cantabria (Santillana del Mar), Madrid (Faunia) y los museos de Asturias y Elche son otras opciones de turismo asociado a los dinos.

10. Ejemplo práctico

Ejemplo práctico desde Madrid.

– Viernes: 11:00 horas, salida en coche. 309 kilómetros. Comida en carretera a las 14:00 en Molina de Aragón. Llegada al hotel Spa Ciudad de Teruel a las 16:30. Descanso. Paseo por Teruel de 18:00 a 20:00. Cena en el restaurante del hotel a las 21:00.

– Sábado: desayuno en el hotel a las 10:00. Toda la mañana y comida rápida a las 15:00 horas en Dinópolis. A las 18:00, spa en el hotel. Cena a las 21:00 horas en Teruel.

– Domingo: desayuno en el hotel a las 10:00 y salida hacia destino. Parada de una hora en Albarracín.

Guía práctica

Cómo ir

– Renfe tiene ofertas en la línea Valencia-Teruel-Zaragoza-Huesca. www.renfe.es

– Para ir en autobús desde Madrid, aquí: www.touristbus.es

Para comer

– La Tierreta (Francisco Piquer 6, Teruel). Recetas creativas a medio camino entre lo moderno y lo tradicional.

– La Menta (Bartolomé Esteban 10, Teruel). Un clásico en la ciudad de ambiente distinguido.

Para dormir

– Parador de Teruel (Ctra. N-234, Km 122,5). Un ambiente diferente, pulcro y actualizado.

– Spa Ciudad de Teruel (Ctra. Zaragoza s/n, Teruel). www.spahotel-teruel.com

Fuente: El Viajero

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